Lista de Poemas

La Trasfiguración

Siento tu cuerpo entero junto al mío;
tu carne

es

como un ascua,
fresca e imprescindible
que está fluyendo hacia
mi cuerpo, por un puente
de miel lenta y silábica.
Hay un solo momento en que se junta
el cuerpo con el alma,
y se sienten recíprocos,

y viven
su trasfiguración,

y se adelantan
el uno al otro en una misma entrega,
desde su mismo origen deseada.
Siento tus labios en mis labios, siento
tu piel desnuda y ávida,
y siento,

¡al fin!

esa frescura súbita

como una llamarada
de eternidad, en que la carne deja
de serlo y se desata,
se dispersa en el vuelo,

y va cayendo
en la tierra sonámbula
de tu cuerpo que cede interminable-
mente cediendo,

hasta
que el vuelo acaba y ya la carne queda
quieta, milagreada,
y me devuelve al cuerpo,

y todo ha sido
un pasmo, un rebrillar y luego nada.
472

Canción Donde Se Explica, Bien Explicado, Que Al Pronunciar Una Sola Palabra Puedes Hacer Tu Biograf

A Dámaso Alonso


La palabra que decimos

viene de lejos,

y no tiene definición,

tiene argumento.

Cuando dices: nunca,

cuando dices: bueno,

estás contando tu historia

sin saberlo.

408

Canción De La Nieve Que Unifica Al Mundo

Somos hombres, Señor, y lo viviente
ya no puede servirnos de semilla;
entre un mar y otro mar no existe orilla;
la misma voz con que te canto miente.

La culpa es culpa y oscurece el bien;
sólo queda la nieve blanca y fría,
y andar, andar, andar hasta que un día
lleguemos, sin saberlo, hasta Belén.

La nieve borra los caminos; ella
nos llevará hacia Ti que nunca duermes;
su luz alumbrará los pies inermes,
su resplandor nos servirá de estrella.

Llegaremos de noche, y el helor
de nuestra propia sangre Te daremos.
Éste es nuestro regalo: no tenemos
más que dolor, dolor, dolor, dolor.
391

De Cómo Vino Al Mundo La Oración

De lirio en oración, de espuma herida
por el paso del alba silenciosa;
de carne sin pecado en la gozosa
contemplación del niño sorprendida;

de nieve que detiene su caída
sobre la paja que al Señor desposa;
de sangre en asunción junto a la rosa
del virginal regazo desprendida;

de mirar levantado hacia la altura
como una fuente con el agua helada
donde el gozo encontró recogimiento;

de manos que juntaron su hermosura
para calmar, en la extensión nevada,
su angustia al hombre y su abandono al viento.
437

La Feria De Los Pájaros

Sentí que se desgajaba
tu corazón lentamente
como la rama que al peso
de la nevada se vence,

y vi un instante en tus ojos
aquella locura alegre
de los pájaros que viven
su feria sobre la nieve.
518

Contigo

No hay noche, no hay luna, no
hay sol cuando estoy contigo,
tiemblo de quererte tanto,
tiemblo de sentirme vivo,

tiemblo de saber que un día
la espuma se lleva al río,
y en el corazón del hombre
se lleva al tiempo el olvido.

No hay luz, no hay jardín, no hay
noche de otoño contigo,
¡quisiera que se acortara
el tiempo cuando te miro!

contigo para perderme,
para salvarme contigo,
contigo, Abril, para siempre
por los siglos de los siglos.
487

Verte, Qué Visión Tan Clara

La lámpara del cuerpo es el ojo, así que si tu ojo fuere
sincero,
todo tu cuerpo será luminoso.
SAN MATEO, VI, 22


Verte, qué visión tan clara.

Vivir es seguirte viendo.

Permanecer en la viva

sensación de tu recuerdo.

Verte. La distancia nace.

El cielo suprime al cielo.

La vida se multiplica

por el número de puertos.

Todo colmado por ti.

No ser más que el ojo abierto,

y eternizar el más leve

escorzo de tu silencio.

Verte para amarlo todo.

Claustro en tranquilo destierro.

Dulzor de caña lunada.

Luz en órbita de sueño.

Mortal límite de ti.

Cielo adolescente y tierno.

Núbil paciencia de playa.

Vivir es seguirte viendo.

¡Verte, Abril, verte tan sólo!

Tranquilísimo desierto.

Pena misericordiosa.

Sosegado advenimiento.

Verte: qué oración tan pura,

islas, nubes, mares, vientos,

las cinco partes del mundo

en las yemas de los dedos.

592

Ascensión Hacia El Reposo

Como es misericordia la locura y el espacio nos brinda la bienaventuranza,
como es la noche viva, la lluvia silenciosa que va del corazón
del hombre hasta los ojos
en un encendimeinto de sombra y hermosura.
Como sé que al morir terminará la muerte.
Como en el corazón se derrama la sangre con un rumor de lluvia
que ilumina la niebla.
Como tengo fe de soñar que te amo,
mi carne será un día como un agua corriente
y mi cuerpo será de silencio amoroso, de cristal dolorido cuando
tú lo iluminas.

Como en la inclinación morena de tus ojos el silencio vencido
se convierte en aroma.
Como tengo una voz que se cubre de yerba donde vuelan las alondras
y palabras y lágrimas.
Y como en tu cabello despierta la agonía,
y la paciencia intacta naufragará en la sangre
porque existe la muerte,
porque la sombra clara se convierte en misterio y la quietud del mundo
colma la transparencia,
porqué el último olvido morirá con el hombre,
y tu boca de llanto y amapolas violentas,
y tus brazos de cal y niebla reclinada,
y tus manos delgadas como álamos de espuma,
y mi voz,
y mis ojos,
todo será divino al perder la memoria.

Como insiste el dolor, pero no se termina y es la lenta ascensión
de la sangre al reposo.
Como es la primavera al donaire porque llevas el alma derramada en
el paso.
Como es la caridad para mirar tu cuerpo y es la noche tranquila tu
encendida alabanza.
Como tú eres el único sufrimiento posible y la angustia
de cal que me quema los ojos,
con humildad,
buscando la palabra precisa,
yo te ofrezco la sombra, la paciencia del mundo donde olvido la espera,
donde olvido esta inmóvil angustia de ser junco y sentir en
las plantas los impulsos del río,
donde puedo creer,
donde puedo creer, porque marchamos juntos igual que dos hermanos perdidos
en la nieve.
461

Larga Es La Ausencia

LARGA ES LA AUSENCIA


La sombra siempre y luz sin la luz mía
HERRERA


Tu soledad, Abril, todo lo llena.

Colma de luz la espuma y la corriente.

Aurora niña con su sol reciente.

Toro en golpe de mar como mi pena.

La soledad del corazón resuena

desierto ya como un reloj viviente,

como un reloj que late porque siente

la marcha de tu pie sobre la arena.

Y así vas caminando sangre adentro,

sangre hacia arriba, hacia el primer encuentro,

sangre hacia ayer en la memoria mía;

¡ay, corazón, donde me pisas tanto!,

¡qué soledad sin ti, cierva de llanto!

qué soledad de luz buscando el día.

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Identificación y contexto básico

Luis Rosales Camacho fue un poeta español, cuya obra se enmarca dentro de la Generación del 27. Nacido en Granada, su producción literaria se caracteriza por una gran calidad lírica, una profunda meditación sobre la existencia y una constante búsqueda de la belleza y la armonía. Su poesía, de corte clásico en su formalidad pero moderna en su sensibilidad, aborda temas universales con una voz personal e inconfundible.

Infancia y formación

La infancia y juventud de Rosales transcurrieron en Granada, un entorno culturalmente rico que sin duda influyó en su vocación literaria. Su formación académica le permitió acceder a un amplio bagaje cultural, mientras que sus lecturas y la asimilación de las corrientes poéticas de su tiempo, especialmente las de la Generación del 27, moldearon su desarrollo como poeta. La influencia de la tradición literaria española fue fundamental en sus inicios.

Trayectoria literaria

La trayectoria literaria de Luis Rosales comenzó a tomar forma en los años previos a la Guerra Civil Española, uniéndose al grupo de poetas que conformarían la Generación del 27. A pesar de las vicisitudes históricas, Rosales continuó desarrollando su obra poética a lo largo de su vida, evolucionando estilísticamente y profundizando en sus temas recurrentes. Colaboró en diversas revistas literarias y participó activamente en la vida cultural de su época.

Obra, estilo y características literarias

Entre sus obras poéticas más importantes se encuentran "La luz आवड", "Retama", "La casa sobre el aire" y "Viajes del mar", publicadas a lo largo de su carrera. Su estilo se caracteriza por un lirismo depurado, un lenguaje preciso y musical, y una gran elegancia formal. Rosales a menudo recurre al soneto y a otras formas clásicas, pero infunde en ellas una sensibilidad moderna. Sus temas predilectos son el amor, la muerte, el tiempo, la memoria, la naturaleza y la búsqueda de la trascendencia. Su poesía transmite una sensación de calma reflexiva, de indagación serena sobre los misterios de la vida. El tono de su poesía suele ser lírico y elegíaco, a veces teñido de una sutil melancolía, pero siempre con un fondo de esperanza o de aceptación.

Contexto cultural e histórico

Luis Rosales vivió en una época convulsa para España, marcada por la Segunda República, la Guerra Civil y la posterior dictadura franquista. Perteneciente a la Generación del 27, su obra se vio influenciada por los avatares históricos, aunque él mismo mantuvo una postura de cierta distancia de la política militante, centrándose en la dimensión estética y existencial de la poesía. A pesar de las dificultades, mantuvo lazos con otros poetas y se esforzó por preservar la llama de la creación literaria.

Vida personal

La vida personal de Rosales estuvo marcada por su pasión por la poesía y su profunda conexión con su familia y su tierra natal. Sus relaciones afectivas y sus experiencias vitales moldearon su visión del mundo y se reflejaron en la intimidad de su obra. La figura de su esposa, la también escritora Elena Martí de Rosales, fue de gran importancia en su vida y obra.

Reconocimiento y recepción

Luis Rosales es reconocido como uno de los poetas más importantes de la Generación del 27. Su obra ha sido objeto de estudio y apreciación crítica, y ocupa un lugar destacado en la historia de la poesía española contemporánea. A pesar de las dificultades históricas, su poesía ha sido valorada por su calidad estética y su profundidad humana.

Influencias y legado

Rosales bebió de la tradición poética española, desde Garcilaso hasta los poetas contemporáneos de su generación. Su legado reside en su capacidad para aunar la tradición y la modernidad, creando una poesía de gran rigor formal y profunda resonancia emocional. Su influencia se extiende a generaciones posteriores de poetas que han admirado su depuración estilística y su serena meditación sobre la vida.

Interpretación y análisis crítico

La crítica ha destacado en la obra de Rosales su equilibrio entre la forma y el contenido, su maestría en el uso del lenguaje y su profunda reflexión sobre temas existenciales. Su poesía es interpretada como una búsqueda constante de la belleza y la verdad, un diálogo sereno con el misterio de la existencia.

Infancia y formación

Luis Rosales fue conocido por su discreción y su dedicación casi monacal a la escritura. A pesar de las circunstancias históricas, logró mantener una producción poética constante y de alta calidad, demostrando una notable fortaleza y un profundo amor por el arte.

Muerte y memoria

Luis Rosales falleció en Madrid, dejando un valioso legado poético que continúa siendo leído y admirado. Su obra es un testimonio de la perdurabilidad del arte y de la capacidad de la poesía para trascender las vicisidades de la historia.