Lista de Poemas

Llegó Con Tres Heridas

Llegó con tres heridas:
la del amor,
la de la muerte,
la de la vida.

Con tres heridas viene:
la de la vida,
la del amor,
la de la muerte.

Con tres heridas yo:
la de la vida,
la de la muerte,
la del amor.
783

Cogedme, Cogedme

Cogedme, cogedme.
Dejadme, dejadme,
fieras, hombres, sombras,
soles, flores, mares.

Cogedme.

Dejadme.
863

El Corazón Es Agua

El corazón es agua
que se acaricia y canta.

El corazón es puerta
que se abre y se cierra.

El corazón es agua
que se remueve, arrolla,
se arremolina, mata.
1.036

Si Nosotros Viviéramos

Si nosotros viviéramos
lo que la rosa, con su intensidad,
el profundo perfume de los cuerpos
sería mucho más.

¡Ay, breve vida intensa
de un día de rosales secular,
pasaste por la casa
igual, igual, igual,
que un meteoro herido, perfumado
de hermosura y verdad.

La huella que has dejado es un abismo
con ruinas de rosal
donde un perfume que no cesa hace
que vayan nuestros cuerpos más allá.
715

Cuerpo Del Amanecer

Cuerpo del amanecer:
flor de la carne florida.
Siento que no quiso ser
más allá de flor tu vida.

Corazón que en el tamaño
de un día se abre y se cierra.
La flor nunca cumple un año,
y lo cumple bajo tierra.
854

Besarse, Mujer

Besarse, mujer,
al sol, es besarnos
en toda la vida.
Asciende los labios,
eléctricamente
vibrantes de rayos,
con todo el furor
de un sol entre cuatro.

Besarse a la luna,
mujer, es besarnos
en toda la muerte:
descienden los labios,
con toda la luna
pidiendo su ocaso,
del labio de arriba,
del labio de abajo,
gastada y helada
y en cuatro pedazos.
615

Como La Higuera Joven

Como la higuera joven
de los barrancos eras.
Y cuando yo pasaba
sonabas en la sierra.

Como la higuera joven,
resplandeciente y ciega.

Como la higuera eres.
Como la higuera vieja.
Y paso, y me saludan
silencio y hojas secas.

Como la higuera eres
que el rayo envejeciera.
935

El Sol, La Rosa Y El Niño

El sol, la rosa y el niño
flores de un día nacieron.
Los de cada día son
soles, flores, niños nuevos.

Mañana no seré yo:
otro será el verdadero.
Y no seré más allá
de quien quiera su recuerdo.

Flor de un día es lo más grande
al pie de lo más pequeño.
Flor de la luz el relámpago,
y flor del instante el tiempo.

Entre las flores te fuiste.
Entre las flores me quedo.
617

¿qué Quiere El Viento De Encono

¿Qué quiere el viento de encono
que baja por el barranco
y violenta las ventanas
mientras te visto de abrazos?

Derribarnos, arrastrarnos.

Derribadas, arrastradas,
las dos sangres se alejaron.
¿Qué sigue queriendo el viento
cada vez más enconado?

Separarnos.
737

El Cementerio Está Cerca

El cementerio está cerca
de donde tú y yo dormimos,
entre nopales azules,
pitas azules y niños
que gritan vívidamente
si un muerto nubla el camino.

De aquí al cementerio, todo
es azul, dorado, límpido.
Cuatro pasos, y los muertos.
Cuatro pasos, y los vivos.

Límpido, azul y dorado,
se hace allí remoto el hijo.
826

Comentarios (0)

ShareOn Facebook WhatsApp X
Iniciar sesión para publicar un comentario.

NoComments

Identificación y contexto básico

Miguel Hernández Gilabert fue un poeta español, nacido en Orihuela, Alicante. Es considerado una de las figuras más importantes de la Generación del 27 y un poeta de gran calado social. Su vida estuvo marcada por la Guerra Civil Española, que truncó su carrera literaria y su existencia.

Infancia y formación

Nacido en el seno de una familia humilde de pastores, la infancia de Hernández estuvo ligada al campo y al trabajo. Recibió una educación básica, pero su verdadera formación fue autodidacta, alimentada por su amor a la lectura, especialmente de los clásicos de la literatura española y de los poetas del Siglo de Oro. Su contacto temprano con la naturaleza y la vida rural marcó profundamente su obra.

Trayectoria literaria

Comenzó a escribir poesía en su juventud, inicialmente influenciado por el neogótico y el barroco. Su primer libro publicado fue "Perito en lunas" (1933). Con el tiempo, su poesía fue evolucionando hacia un tono más personal y comprometido, especialmente tras su traslado a Madrid y su contacto con el ambiente intelectual y político de la época. La Guerra Civil marcó un punto de inflexión en su obra, dotándola de un fuerte carácter testimonial y de denuncia social. Escribió "Viento del pueblo" y "Cancionero y romancero de ausencias" en circunstancias difíciles.

Obra, estilo y características literarias

La obra de Hernández abarca desde el neogoticismo y el barroquismo de sus inicios hasta una poesía de corte social y existencial de gran fuerza lírica. Sus temas recurrentes son el amor (a la mujer, a la patria, a la vida), la muerte, la injusticia, la lucha del pueblo y la esperanza. Su estilo se caracteriza por un lenguaje directo, apasionado y a menudo desgarrado, con una gran musicalidad y un uso magistral de la metáfora y la imagen. Es conocido por su capacidad para conjugar la profundidad lírica con un compromiso ético y social inquebrantable. Utilizó tanto formas tradicionales como el verso libre, adaptándose a la intensidad de sus sentimientos y a la urgencia de sus mensajes.

Contexto cultural e histórico

Miguel Hernández es una figura central de la Generación del 27, aunque su producción poética se extiende más allá de los límites cronológicos del grupo. Vivió intensamente la convulsa España de los años 30 y la Guerra Civil, acontecimientos que impregnaron su obra de un profundo sentido de compromiso y denuncia. Sus amistades y colaboraciones con otros intelectuales y artistas de la época, como Neruda, Alberti y Lorca, son testimonio de su activa participación en el panorama cultural y político de su tiempo.

Vida personal

La vida de Miguel Hernández estuvo marcada por la precariedad económica y la lucha constante. Fue pastor, minero y viajó por España en diversas circunstancias. Su compromiso político lo llevó a alistarse en el bando republicano durante la Guerra Civil. Su relación amorosa con Josefina Manresa fue una fuente de inspiración fundamental en su obra, especialmente en sus poemas de amor y en "Cancionero y romancero de ausencias", dedicado a su hijo.

Reconocimiento y recepción

Aunque en vida gozó de un notable reconocimiento entre sus pares y de parte de la crítica, su figura y obra alcanzaron una dimensión mítica tras su muerte. Se le considera uno de los poetas españoles más importantes del siglo XX, y su poesía ha sido traducida a numerosos idiomas, ganando una amplia proyección internacional. Su compromiso y su trágico final lo convirtieron en un símbolo de la memoria histórica.

Influencias y legado

Influenciado por Garcilaso, Góngora, Lope de Vega y los poetas de su generación, Miguel Hernández legó una obra de gran valor lírico y testimonial. Su influencia se extiende a numerosas generaciones de poetas y escritores que admiran su autenticidad, su fuerza expresiva y su profundo humanismo. Su poesía sigue resonando por su capacidad para expresar las emociones humanas más universales y por su defensa de la libertad y la justicia.

Interpretación y análisis crítico

La obra de Hernández es objeto de continuos estudios que analizan su evolución estilística, su compromiso social y la universalidad de sus temas. Se destaca su capacidad para aunar la expresión de lo íntimo con la denuncia de lo colectivo, y su profunda humanidad.

Infancia y formación

Una anécdota curiosa es que, a pesar de su formación autodidacta, Miguel Hernández poseía un conocimiento extraordinario de la literatura clásica española. Su faceta de hombre de pueblo, de pastor, le otorgó una conexión única con las realidades más básicas de la vida.

Muerte y memoria

Miguel Hernández murió el 28 de marzo de 1942 en la enfermería de la prisión de Alicante, a causa de la tuberculosis y las pésimas condiciones carcelarias. Su muerte fue un duro golpe para la cultura española y latinoamericana. Sus obras han sido publicadas y reeditadas en múltiples ocasiones, y su figura es recordada y homenajeada constantemente como un símbolo de la poesía comprometida y de la memoria histórica.