Lista de Poemas

Hace mucho que hemos olvidado el escuchar

Si El -en otro tiempo- nos hubiera plantado,
plantado como hierba de dunas, en el mar eterno,
creceríamos en pasturas tupidas,
como la lechuga crece en el huerto.
Aunque tengamos asuntos
que nos lleven más allá
de Su luz,
aunque bebamos el agua de cañerías
que se acerque muriendo
a nuestra boca, eternamente sedienta,
aunque caminemos por una calle
bajo la cual la tierra ha sido llevada al silencio
por un empedrado...
no debemos vender nuestro oído,
oh, nuestro oído no debemos vender.
También en el mercado,
en el cálculo del polvo,
más de uno da -rápidamente- un salto
sobre la cuerda de la nostalgia;
porque él escuchó algo,
dió el salto fuera del polvo
y sació su oído.
Apretad; oh, apretad -en el día de la destrucción-
a la tierra el oído que escucha,
y escucharéis, a través del sueño
escucharéis
cómo en la muerte
empieza la vida.
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Al amanecer

Al amanecer,
cuando un ave ensaya el despertar...
empieza el momento de la nostalgia de todo el polvo
al que la muerte ha abandonado.
Oh, hora de los nacidos,
pariendo en dolores en los que se forma
la primera costilla
de un nuevo ser humano.
Amado, la nostalgia de tu polvo
atraviesa rugiendo mi corazón.
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Coro de los Consoladores

Somos jardineros que nos hemos quedado sin flores...
No se puede plantar ninguna hierba medicinal
de ayer para mañana.
La salvia se ha marchitado en las cunas,
el romero ha perdido su aroma
delante de los nuevos muertos,
incluso el ajenjo estuvo amargo, sólo ayer.
Las flores del consuelo brotaron demasiado brevemente
no alcanzan para el dolor de una lágrima de niño.
Quizá nueva semilla
arraigue en el corazón de un cantor nocturno.
¿Quién de nosotros puede consolar?
En las profundidades del desfiladero
entre el ayer y el mañana
está el querubín,
pulveriza con sus alas el rayo del dolor
pero sus manos mantienen separadas las rocas
del ayer y del mañana
como los bordes de una herida
que debe permanecer abierta
que aun no puede sanar.
Los rayos del dolor
no dejan conciliar el sueño
al campo del olvido
¿Quién de nosotros puede consolar?
Jardineros somos,
y nos hemos quedado sin flores,
y estamos sobre una estrella que irradia,
y lloramos.
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Identificación y contexto básico

Nelly Sachs fue una destacada poeta y dramaturga alemana, reconocida por su profunda obra lírica y su compromiso con la expresión del sufrimiento humano. Nacida en Berlín, su vida estuvo marcada por la persecución nazi y el posterior exilio en Suecia. Su nacionalidad era alemana, aunque vivió gran parte de su vida en el extranjero. El contexto histórico que atravesó, especialmente la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto, influyó de manera decisiva en su producción literaria.

Infancia y formación

Nelly Sachs nació en el seno de una familia judía acomodada en Berlín. Desde joven mostró una inclinación por la literatura y la poesía, lo que la llevó a formarse de manera autodidacta, aunque también recibió cierta educación formal. Sus lecturas iniciales abarcaron desde la literatura clásica alemana hasta las corrientes poéticas de su tiempo. La atmósfera cultural de Berlín en las primeras décadas del siglo XX, así como las tensiones políticas y sociales previas a la guerra, moldearon su sensibilidad.

Trayectoria literaria

El inicio de su carrera literaria se sitúa en su juventud, con la publicación de sus primeros poemas y obras de teatro. A lo largo de su vida, su obra evolucionó desde una lírica más intimista hacia una expresión más comprometida con las tragedias históricas. Publicó en diversas revistas literarias y sus poemas fueron recogidos en antologías, ganando reconocimiento progresivamente. También se dedicó a la traducción, acercando la obra de otros autores a su público.

Obra, estilo y características literarias

Entre sus obras más importantes se encuentran "In den Wohnungen des Todes" (En las moradas de la muerte) y "Eli: Ein Mysterienspiel vom Leiden Israels" (Eli: Un misterio del sufrimiento de Israel). Sus temas recurrentes incluyen el exilio, el dolor, la muerte, la memoria colectiva del pueblo judío, la esperanza y la búsqueda de la redención. Formalmente, su poesía se caracteriza por un lenguaje evocador, lleno de imágenes poderosas y metáforas audaces, a menudo utilizando el verso libre. Su tono es profundamente lírico, elegíaco y a veces místico, explorando la condición humana en su máxima expresión de sufrimiento y resiliencia. Su estilo es denso, cargado de simbolismo, y su voz poética, aunque arraigada en la experiencia personal, trasciende hacia lo universal, reflejando el dolor y la esperanza de toda la humanidad.

Contexto cultural e histórico

Nelly Sachs vivió una época de convulsiones históricas sin precedentes, marcada por el ascenso del nazismo, la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto. Su condición de judía la obligó a exiliarse, y esta experiencia de persecución y pérdida marcó profundamente su obra. Perteneció a la generación de escritores que debieron confrontar el trauma de la guerra y el genocidio. Su obra dialoga con la memoria histórica y el sufrimiento del pueblo judío, a la vez que reflexiona sobre la condición humana en general.

Vida personal

La vida de Nelly Sachs estuvo marcada por la precariedad y el dolor, especialmente tras el ascenso del nazismo, que la obligó a huir de Alemania. Sus relaciones personales y familiares, así como la pérdida de seres queridos, se reflejan en su obra. Pasó la mayor parte de su vida en el exilio en Suecia, donde encontró un refugio, aunque nunca dejó de sentir la profunda conexión con su pasado y su pueblo. Sus creencias espirituales, arraigadas en la tradición judía, impregnan su poesía con un sentido de trascendencia y esperanza.

Reconocimiento y recepción

El reconocimiento a la obra de Nelly Sachs llegó de manera tardía pero contundente. En 1966, fue galardonada con el Premio Nobel de Literatura, un hito que la consagró a nivel internacional. Su poesía, inicialmente marcada por la dificultad de su temática, fue gradualmente valorada por su profundidad y su poder expresivo. Hoy en día, es considerada una de las voces poéticas más importantes del siglo XX, estudiada en ámbitos académicos y apreciada por lectores de todo el mundo.

Influencias y legado

Nelly Sachs recibió la influencia de la poesía alemana clásica y de las corrientes simbolistas y expresionistas de su tiempo. Su propia obra, a su vez, ha ejercido una notable influencia en generaciones posteriores de poetas, especialmente aquellos que abordan temas de memoria, trauma y resistencia. Su ingreso en el canon literario está asegurado por la universalidad de su mensaje y la potencia de su lenguaje. Sus obras han sido traducidas a numerosos idiomas, difundiendo su legado a nivel mundial.

Interpretación y análisis crítico

La obra de Nelly Sachs ha sido objeto de múltiples interpretaciones críticas, que se centran en su profunda exploración del sufrimiento humano, la memoria colectiva y la búsqueda de la trascendencia. Sus poemas son leídos como testimonios de la barbarie, pero también como cantos de esperanza y resistencia. Los análisis críticos suelen destacar la universalidad de su mensaje, que va más allá de la experiencia judía para hablar de la condición humana en su conjunto.

Infancia y formación

Una curiosidad sobre Nelly Sachs es su profunda conexión con la mística judía y su interés por las tradiciones espirituales. A pesar de la tragedia que marcó su vida, su poesía irradia una fuerza vital y una profunda fe en la posibilidad de la redención y la reconciliación. Su relación con otros escritores, como Paul Celan, también es un aspecto interesante de su biografía, marcada por un mutuo respeto y una afinidad temática.

Muerte y memoria

Nelly Sachs falleció en Estocolmo, Suecia. Su muerte marcó el final de una vida dedicada a la poesía y a la expresión de las profundidades del alma humana. Tras su fallecimiento, se continuaron publicando obras y estudios sobre su legado, asegurando que su voz poética y su mensaje de esperanza perduraran en la memoria colectiva.