Pedro Salinas

Pedro Salinas

1891–1951 · vivió 60 años -- --

Pedro Salinas fue una figura central de la Generación del 27, destacándose por una poesía lírica e intelectual que exploró las profundidades del amor, el conocimiento y la conciencia del yo. Su obra se caracteriza por una aguda reflexión sobre la realidad y la experiencia humana, utilizando un lenguaje depurado y una imaginería innovadora que fusiona lo cotidiano con lo metafísico. Reconocido tanto por su labor académica como por su singular voz poética, Salinas dejó un legado que influyó en generaciones posteriores de poetas, consolidándose como uno de los máximos exponentes de la poesía española del siglo XX.

n. 1891-11-27, Madrid · m. 1951-12-04, Boston

51.030 Visualizaciones

Confianza

Mientras haya
alguna ventana abierta,
ojos que vuelven del sueño,
otra mañana que empieza.

Mar con olas trajineras
—mientras haya—
trajinantes de alegrías,
llevándolas y trayéndolas.

Lino para la hilandera,
árboles que se aventuren,
—mientras haya—
y viento para la vela.

Jazmín, clavel, azucena,
donde están, y donde no
en los nombres que los mientan.

Mientras haya
sombras que la sombra niegan,
pruebas de luz, de que es luz
todo el mundo, menos ellas.

Agua como se la quiera
—mientras haya—
voluble por el arroyo,
fidelísima en la alberca.

Tanta fronda en la sauceda,
tanto pájaro en las ramas
—mientras haya—
tanto canto en la oropéndola.

Un mediodía que acepta
serenamente su sino
que la tarde le revela.

Mientras haya
quien entienda la hoja seca,
falsa elegía, preludio
distante a la primavera.

Colores que a sus ausencias
—mientras haya—
siguiendo a la luz se marchan
y siguiéndola regresan.

Diosas que pasan ligeras
pero se dejan un alma
—mientras haya—
señalada con sus huellas.

Memoria que le convenza
a esta tarde que se muere
de que nunca estará muerta.

Mientras haya
trasluces en la tiniebla,
claridades en secreto,
noches que lo son apenas.

Susurros de estrella a estrella
—mientras haya—
Casiopea que pregunta
y Cisne que la contesta.

Tantas palabras que esperan,
invenciones, clareando
—mientras haya—
amanecer de poema.

Mientras haya
lo que hubo ayer, lo que hay hoy,
lo que venga.
Leer poema completo
Biografía

Identificación y contexto básico

**Nombre completo:** Pedro Salinas Serrano **Fecha y lugar de nacimiento:** 27 de noviembre de 1891, Madrid, España. **Fecha y lugar de fallecimiento:** 4 de diciembre de 1951, Boston, Massachusetts, Estados Unidos. **Origen familiar, clase social y contexto cultural de origen:** Nació en el seno de una familia burguesa madrileña, relacionada con el comercio. Su padre era un hombre culto que fomentó su amor por la lectura. **Nacionalidad y lengua(s) de escritura:** Española. Escribió en español. **Contexto histórico en el que vivió:** Vivió la mayor parte de su vida adulta durante la Restauración Borbónica, la Segunda República Española, la Guerra Civil y el exilio posterior, marcado por la dictadura franquista.

Infancia y formación

**Origen familiar y entorno social:** Provenía de una familia acomodada que le permitió acceder a una buena educación y a círculos culturales. **Educación formal y autodidactismo:** Estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Madrid y se doctoró en Derecho. Fue un lector voraz y un autodidacta en muchos campos. **Influencias iniciales (lecturas, cultura, religión, política):** Las lecturas de poetas clásicos españoles, la filosofía, y las corrientes literarias europeas de principios de siglo. **Movimientos literarios, filosóficos o artísticos que asimiló:** Se vio influenciado por el Modernismo, pero su obra evolucionaría hacia una estética propia vinculada a la Generación del 27. **Acontecimientos marcantes en la juventud:** La temprana muerte de su padre y la necesidad de empezar a trabajar.

Trayectoria literaria

**Inicio de la escritura (cuándo y cómo comenzó):** Comenzó a escribir poesía desde joven, pero su obra cobró mayor madurez y reconocimiento a partir de la década de 1920. **Evolución a lo largo del tiempo (etapas, cambios de estilo):** Su obra poética puede dividirse en varias etapas: la de formación, la consolidación de su voz personal (con "La voz a ti debida"), y la poesía del exilio, más reflexiva y melancólica. **Evolución cronológica de la obra:** Sus principales libros de poesía son "Presagios" (1923), "Seguro azar" (1929), "La voz a ti debida" (1933), "Razón de amor" (1936), "El contemplado" (1946) y "Todo más al día" (1949). **Colaboraciones en revistas, periódicos y antologías:** Colaboró activamente en revistas literarias importantes como "Revista de Occidente", "Litoral" y "Carmen", y participó en la influyente "Antología de poetas españoles contemporáneos" (1934) que dio nombre a la Generación del 27. **Actividad como crítico, traductor o editor:** Fue profesor universitario de lengua y literatura española en varias instituciones (Madrid, Liverpool, Wellesley College, Johns Hopkins University), crítico literario y traductor de autores como Proust.

Obra, estilo y características literarias

**Obras principales con fechas y contexto de producción:** * "La voz a ti debida" (1933): Considerada su obra cumbre, explora el amor desde sus inicios hasta la plena realización, con un lenguaje innovador. * "Razón de amor" (1936): Continúa la exploración del amor, pero con un tono más reflexivo y meditativo. * "El contemplado" (1946): Poema extenso dedicado al mar, escrito durante su exilio en Estados Unidos. **Temas dominantes — amor, muerte, tiempo, naturaleza, identidad, patria, espiritualidad, etc.:** El amor (en sus diversas facetas: descubrimiento, posesión, pérdida), la fugacidad del tiempo, la búsqueda del conocimiento, la conciencia de sí mismo, la identidad, la patria (especialmente en el exilio), la naturaleza (particularmente el mar). **Forma y estructura — uso del soneto, verso libre, forma fija, experimentación métrica:** Utilizó el verso libre predominantemente, pero con un gran dominio de la métrica y la musicalidad. Su estructura poética suele ser el verso largo y el poema en prosa. **Recursos poéticos (metáfora, ritmo, musicalidad):** Empleó metáforas audaces y novedosas, a menudo basadas en la comparación de lo abstracto con lo concreto. Su poesía tiene un ritmo conversacional y una gran musicalidad. **Tono y voz poética — lírico, satírico, elegíaco, épico, irónico, confesional:** Predominantemente lírico, confesional y reflexivo. A veces se adentra en lo elegíaco o lo filosófico. **Voz poética (personal, universal, fragmentada, etc.):** Una voz que parte de lo personal para alcanzar una universalidad, explorando la condición humana. **Lenguaje y estilo — vocabulario, densidad imagética, recursos retóricos preferidos:** Lenguaje culto pero accesible, con un vocabulario rico. Su estilo se caracteriza por la claridad, la precisión y una imaginería sorprendente que a menudo fusiona lo racional con lo irracional. **Innovaciones formales o temáticas introducidas en la literatura:** Renueva el lenguaje poético español, integrando la charla coloquial y la reflexión filosófica en la lírica amorosa. Su aproximación al amor es intelectualizada pero profundamente sentida. **Relación con la tradición y con la modernidad:** Supo asimilar la tradición poética española y fusionarla con las corrientes vanguardistas europeas, creando una síntesis personal. **Movimientos literarios asociados (ej.: simbolismo, modernismo):** Se le asocia a la Generación del 27, heredera del Modernismo pero volcada hacia la vanguardia y una mayor conexión con la realidad. **Obras menos conocidas o inéditas:** "Fábula de la Cenicienta" (poema largo) y otros escritos dispersos.

Contexto cultural e histórico

**Relación con acontecimientos históricos (guerras, revoluciones, regímenes):** La Guerra Civil Española fue un punto de inflexión que lo llevó al exilio, marcando profundamente su vida y obra posterior. **Relación con otros escritores o círculos literarios:** Fue una figura central en la Generación del 27, manteniendo estrecha relación con Lorca, Alberti, Guillén, etc. También fue amigo de Juan Ramón Jiménez. **Generación o movimiento al que pertenece (ej.: Romanticismo, Modernismo, Surrealismo):** Generación del 27. **Posición política o filosófica:** Republicano, liberal, con una profunda convicción democrática. Su exilio fue una consecuencia directa de sus ideas y su apoyo a la República. **Influencia de la sociedad y la cultura en la obra:** La turbulencia política y social de España, el ambiente intelectual madrileño, y la experiencia del exilio moldearon su visión del mundo y su poesía. **Diálogos y tensiones con contemporáneos:** Tuvo un diálogo fluido con los poetas de su generación, compartiendo inquietudes pero manteniendo su singularidad. **Recepción crítica en vida vs. reconocimiento póstumo:** Tuvo un reconocimiento importante en vida, pero su obra alcanzó una mayor proyección y valoración póstuma, especialmente tras la caída de la dictadura franquista.

Vida personal

**Relaciones afectivas y familiares significativas y cómo moldearon la obra:** Su matrimonio con Josefina de la Torre (quien también fue escritora) y su posterior matrimonio con Mildred Cooper, así como su amor por Concha de Albornoz, fueron fuentes de inspiración para su poesía amorosa. **Amistades y rivalidades literarias:** Mantuvo amistades profundas con los miembros de la Generación del 27. No se registran rivalidades significativas. **Experiencias y crisis personales, enfermedades o conflictos:** El exilio fue una experiencia vital muy dura, marcada por la nostalgia y la sensación de desarraigo. **Profesiones paralelas (si no vivió solo de la poesía):** Fue profesor universitario en España y en Estados Unidos, y crítico literario. **Creencias religiosas, espirituales o filosóficas:** Mostró un interés por la filosofía y una cierta inquietud espiritual, aunque su enfoque principal era la reflexión humana. **Posturas políticas y compromiso cívico:** Fue un firme defensor de la República y de los valores democráticos, lo que lo llevó al exilio.

Reconocimiento y recepción

**Lugar en la literatura nacional e internacional:** Es uno de los poetas españoles más importantes del siglo XX, reconocido internacionalmente. **Premios, distinciones y reconocimiento institucional:** Fue miembro de la Real Academia Española, aunque no pudo tomar posesión de su sillón debido al exilio. Recibió diversos homenajes y reconocimientos. **Recepción crítica en la época y a lo largo del tiempo:** Fue ampliamente elogiado por su originalidad y profundidad lírica, y su obra ha sido objeto de estudio y admiración continua. **Popularidad vs. reconocimiento académico:** Goza de un gran reconocimiento académico y literario, y su poesía amorosa ha alcanzado también una notable popularidad.

Influencias y legado

**Autores que lo influyeron:** Garcilaso de la Vega, Fray Luis de León, Juan Ramón Jiménez, Paul Valéry. **Poetas y movimientos que influyó:** Influyó en poetas de generaciones posteriores, especialmente en aquellos que buscaban renovar el lenguaje poético y abordar temas existenciales y amorosos con profundidad. **Impacto en la literatura nacional y mundial y en generaciones posteriores de poetas:** Su impacto es considerable en la poesía en español, tanto en España como en América Latina. **Ingreso en el canon literario:** Es un autor fundamental del canon literario español del siglo XX. **Traducciones y difusión internacional:** Su obra ha sido traducida a numerosos idiomas, y es estudiado y apreciado a nivel mundial. **Adaptaciones (música, teatro, cine):** Algunos de sus poemas han sido musicados. **Estudios académicos dedicados a la obra:** Existe una vasta bibliografía crítica sobre su obra.

Interpretación y análisis crítico

**Lecturas posibles de la obra:** Como exploración del amor, como reflejo de la condición humana, como testimonio del exilio. **Temas filosóficos y existenciales:** La naturaleza del amor, la fragilidad de la existencia, la búsqueda de la verdad y el conocimiento, la identidad y el desarraigo. **Controversias o debates críticos:** El debate se centra a menudo en la relación entre su poesía amorosa y su vida privada, así como en la interpretación de su lenguaje y su visión del mundo.

Infancia y formación

**Aspectos menos conocidos de la personalidad:** A pesar de su erudición, poseía un gran sentido del humor y una gran sencillez. **Contradicciones entre vida y obra:** Su vida, marcada por el exilio y la separación, contrasta a veces con la plenitud y la posesión que expresa en algunos de sus poemas de amor más célebres. **Episodios marcantes o anecdóticos que iluminan el perfil del autor:** Su labor como profesor universitario en el extranjero le permitió ser un puente cultural entre España y América. **Objetos, lugares o rituales asociados a la creación poética:** Los paisajes marinos (especialmente en su exilio) y los ambientes universitarios. **Hábitos de escritura:** Se dice que era un poeta metódico y reflexivo, que revisaba cuidadosamente sus versos. **Episodios curiosos:** Fue el introductor de la Generación del 27 en la Residencia de Estudiantes. **Manuscritos, diarios o correspondencia:** Se conservan importantes fondos de sus manuscritos y correspondencia en diversas instituciones.

Muerte y memoria

**Circunstancias de la muerte:** Murió en Boston, Estados Unidos, a causa de un cáncer, el 4 de diciembre de 1951. **Publicaciones póstumas:** "Todo más al día" (1949, aunque publicado en vida en Estados Unidos), "Confianza" (1951), "Fragmentos de un poema futuro" (1952), entre otros.

Poemas

60

Cero

Invitación al llanto. Esto es un llanto,
ojos, sin fin, llorando,
escombrera adelante, por las ruinas
de innumerables días.
Ruinas que esparce un cero —autor de nadas,
obra del hombre—, un cero, cuando estalla.

Cayó ciega. La soltó,
la soltaron, a seis mil
metros de altura, a las cuatro.
¿Hay ojos que le distingan
a la Tierra sus primores
desde tan alto?
¿Mundo feliz? ¿Tramas, vidas,
que se tejen, se destejen,
mariposas, hombres, tigres,
amándose y desamándose?
No. Geometría. Abstractos
colores sin habitantes,
embuste liso de atlas.
Cientos de dedos del viento
una tras otra pasaban
las hojas
—márgenes de nubes blancas—
de las tierras de la Tierra,
vuelta cuaderno de mapas.
Y a un mapa distante, ¿quién
le tiene lástima? Lástima
de una pompa de jabón
irisada, que se quiebra;
o en la arena de la playa
un crujido, un caracol
roto
sin querer, con la pisada.
Pero esa altura tan alta
que ya no la quieren pájaros,
le ciega al querer su causa
con mil aires transparentes.
Invisibles se le vuelven
al mundo delgadas gracias:
La azucena y sus estambres,
colibríes y sus alas,
las venas que van y vienen,
en tierno azul dibujadas,
por un pecho de doncella.
¿Quién va a quererlas
si no se las ve de cerca?

Él hizo su obligación:
lo que desde veinte esferas
instrumentos ordenaban,
exactamente: soltarla
al momento justo.


Nada.
Al principio
no vio casi nada. Una
mancha, creciendo despacio,
blanca, más blanca, ya cándida.
¿Arrebañados corderos?
¿Vedijas, copos de lana?
Eso sería...
¡Qué peso se le quitaba!
Eso sería: una imagen
que regresa.
Veinte años, atrás, un niño.

Él era un niño —allá atrás—
que en estíos campesinos
con los corderos jugaba
por el pastizal. Carreras,
topadas, risas, caídas
de bruces sobre la grama,
tan reciente de rocío
que la alegría del mundo
al verse otra vez tan claro,
le refrescaba la cara.
Sí; esas blancuras de ahora,
allá abajo
en vellones dilatadas,
no pueden ser nada malo:
rebaños y más rebaños
serenísimos que pastan
en ancho mapa de tréboles.
Nada malo. Ecos redondos
de aquella inocencia doble
veinte años atrás: infancia
triscando con el cordero
y retazos celestiales,
del sol niño con las nubes
que empuja, pastora, el alba.

Mientras,
detrás de tanta blancura
en la Tierra —no era mapa—
en donde el cero cayó,
el gran desastre empezaba.
943

Versos 1398 A 1438

Dame tu libertad.
No quiero tu fatiga,
no, ni tus hojas secas,
tu sueño, ojos cerrados.
Ven a mí desde ti,
no desde tu cansancio
de ti. Quiero sentirla.
Tu libertad me trae,
igual que un viento universal,
un olor de maderas
remotas de tus muebles,
una bandada de visiones
que tú veías
cuando en el colmo de tu libertad
cerrabas ya los ojos.
¡Qué hermosa tú libre y en pie!
Si tú me das tu libertad me das tus años
blancos, limpios y agudos como dientes,
me das el tiempo en que tú la gozabas.
Quiero sentirla como siente el agua
del puerto, pensativa,
en las quillas inmóviles
el alta mar. La turbulencia sacra.
Sentirla,
vuelo parado,
igual que en sosegado soto
siente la rama
donde el ave se posa
el ardor de volar, la lucha terca
contra las dimensiones en azul.
Descánsala hoy en mí: la gozaré
con un temblor de hoja en que se paran
gotas del cielo al suelo.
La quiero
para soltarla, solamente.
No tengo cárcel para ti en mi ser.
Tu libertad te guarda para mí.
La soltaré otra vez, y por el cielo,
por el mar, por el tiempo,
veré cómo se marcha hacia su sino.
Si su sino soy yo, te está esperando.


813

Versos 1439 A 1475

Nadadora de noche, nadadora
entre olas y tinieblas.
Brazos blancos hundiéndose, naciendo,
con su ritmo
regido por designios ignorados,
avanzas
contra la doble resistencia sorda
de oscuridad y mar, de mundo oscuro.
Al naufragar el día,
tú, pasajera
de travesías por abril y mayo,
te quisiste salvar, te estás salvando,
de la resignación, no de la muerte.
Si te rompen las olas, desbravadas,
hecho su asombro espuma,
arrepentidas ya de su milicia,
cuando tú les ofreces, como un pacto,
tu fuerte pecho virgen.
Se te rompen
las densas ondas anchas de la noche
contra ese afán de claridad que buscas,
brazada por brazada, y que levanta
un espumar altísimo en el cielo;
espumas de luceros, sí, de estrellas,
que te salpica el rostro
con un tumulto de constelaciones,
de mundos. Desafía
mares de siglos, siglos de tinieblas,
tu inocencia desnuda.
Y el rítmico ejercicio de tu cuerpo
soporta, empuja, salva
mucho más que tu carne. Así tu triunfo
tu fin será, y al cabo, traspasadas
el mar, la noche, las conformidades,
del otro lado ya del mundo negro,
en la playa del día que alborea,
morirás en la aurora que ganaste.


684

Versos 733 A 784

Aquí,
en esta orilla blanca
del lecho donde duermes,
estoy al borde mismo
de tu sueño. Si diera
un paso más, caería
en sus ondas, rompiéndolo
como un cristal. Me sube
el calor de tu sueño
hasta el rostro. Tu hálito
te mide la andadura
del soñar: va despacio.
Un soplo alterno, leve,
me entrega ese tesoro
exactamente: el ritmo
de tu vivir soñando.
Miro. Veo la estofa
de que está hecho tu sueño.
La tienes sobre el cuerpo
como coraza ingrávida.
Te cerca de respeto.
A tu virgen te vuelves
toda entera, desnuda,
cuando te vas al sueño.
En la orilla se paran
las ansias y los besos:
esperan, ya sin prisa,
a que abriendo los ojos
renuncies a tu ser
invulnerable. Busco
tu sueño. Con mi alma
doblada sobre ti
las miradas recorren,
traslúcida, tu carne
y apartan dulcemente
las señas corporales
por ver si hallan detrás
las formas de tu sueño.
No lo encuentran. Y entonces
pienso en tu sueño. Quiero
descifrarlo. Las cifras
no sirven, no es secreto.
Es sueño y no misterio.
Y de pronto, en el alto
silencio de la noche,
un soñar mío empieza
al borde de tu cuerpo;
en él el tuyo siento.
Tú dormida, yo en vela,
hacíamos lo mismo.
No había que buscar:
tu sueño era mi sueño.


636

Versos 1104 A 1121

¡Cómo me dejas que te piense!
Pensar en ti no lo hago solo, yo.
Pensar en ti es tenerte,
como el desnudo cuerpo ante los besos,
toda ante mí, entregada.
Siento cómo te das a mi memoria,
cómo te rindes al pensar ardiente,
tu gran consentimiento en la distancia.
Y más que consentir, más que entregarte,
me ayudas, vienes hasta mí, me enseñas
recuerdos en escorzo, me haces señas
con las delicias, vivas, del pasado,
invitándome.
Me dices desde allá
que hagamos lo que quiero
—unirnos— al pensarte.
Y entramos por el beso que me abres,
y pensamos en ti, los dos, yo solo.


695

Versos 270 A 308

Estabas, pero no se te veía
aquí en la luz terrestre, en nuestra luz
de todos.
Tu realidad vivía entre nosotros
indiscernible y cierta
como la flor, el monte, el mar,
cuando a la noche
son un puro sentir, casi invisible.
El mediodía terrenal
esa luz suficiente
para leer los destinos y los números,
nunca pudo explicarte.
Tan sólo desde ti venir podía
tu aclaración total. Te iban buscando
por tardes grises, por mañanas claras,
por luz de luna o sol, sin encontrar.
Es
que a ti sólo se llega por tu luz.
Y así cuando te ardiste en otra vida,
en ese llamear tu luz nació,
la cegadora luz que te rodea
cuando mis ojos son los que te miran
—esa que tú me diste para verte—,
para saber quién éramos tú y yo:
la luz de dos.
De dos, porque mis ojos son los únicos
que saben ver con ella,
porque
con ella sólo pueden verte a ti.
Ni recuerdos nos unen, ni promesas.
No. Lo que nos enlaza
es que sólo entre dos, únicos dos,
tú para ser mirada, yo mirándote,
vivir puede esa luz. Y si te vas
te esperan, procelosas las auroras,
las lumbres cenitales, los crepúsculos,
todo ese oscuro mundo que se llama
no volvernos a ver:
no volvernos a ver nunca en tu luz.


746

Versos 343 A 370

¿Fue como beso o llanto?
¿Nos hallamos
con las manos, buscándonos
a tientas, con los gritos,
clamando; con las bocas
que el vacío besaban?
¿Fue un choque de materia
y materia, combate
de pecho contra pecho,
que a fuerza de contactos
se convirtió en victoria
gozosa de los dos,
en prodigioso pacto
de tu ser con mi ser
enteros?
¿O tan sencillo fue,
tan sin esfuerzo, como
una luz que se encuentra
con otra luz, y queda
iluminado el mundo,
sin que nada se toque?
Ninguno lo sabemos.
Ni el dónde. Aquí, en las manos,
como las cicatrices,
allí, dentro del alma,
como un alma del alma,
pervive el prodigioso
saber que nos hallamos,
y que su dónde está
para siempre cerrado.
Ha sido tan hermoso
que no sufre memoria,
como sufren las fechas,
los nombres o las líneas.
Nada en ese milagro
podría ser recuerdo:
porque el recuerdo es
la pena de sí mismo,
el dolor del tamaño,
del tiempo, y todo fue
eternidad: relámpago.
Si quieres recordarlo
no sirve el recordar.
Sólo vale vivir
de cara hacia ese dónde,
queriéndolo, buscándolo.


625

Pensar En Ti Esta Noche

Pensar en ti esta noche
no era pensarte con mi pensamiento,
yo solo, desde mí. Te iba pensando
conmigo extensamente, el ancho mundo.

El gran sueño del campo, las estrellas,
callado el mar, las hierbas invisibles,
sólo presentes en perfumes secos,
todo,
de Aldebarán al grillo te pensaba.

¡Qué sosegadamente
se hacía la concordia
entre las piedras, los luceros,
el agua muda, la arboleda trémula,
todo lo inanimado,
y el alma mía
dedicándolo a ti! Todo acudía
dócil a mi llamada, a tu servicio,
ascendido a intención y a fuerza amante.
Concurrían las luces y las sombras
a la luz de quererte; concurrían
el gran silencio, por la tierra, plano,
suaves voces de nube, por el cielo,
al cántico hacia ti que en mí cantaba.
Una conformidad de mundo y ser,
de afán y tiempo, inverosímil tregua,
se entraba en mí, como la dicha entra
cuando llega sin prisa, beso a beso.
Y casi
dejé de amarte por amarte más,
en más que en mí, confiando inmensamente
ese empleo de amar a la gran noche
errante por el tiempo y ya cargada
de misión, misionera
de un amor vuelto estrellas, calma, mundo,
salvado ya del miedo
al cadáver que queda si se olvida.


813

Serás, Amor

¿Serás, amor
un largo adiós que no se acaba?
Vivir, desde el principio, es separarse.
En el primer encuentro
con la luz, con los labios,
el corazón percibe la congoja
de tener que estar ciego y solo un día.
Amor es el retraso milagroso
de su término mismo;
es prolongar el hecho mágico
de que uno y uno sean dos, en contra
de la primer condena de la vida.
Con los besos,
con la pena y el pecho se conquistan
en afanosas lides, entre gozos
parecidos a juegos,
días, tierras, espacios fabulosos,
a la gran disyunción que está esperando,
hermana de la muerte o muerte misma.
Cada beso perfecto aparta el tiempo,
le echa hacia atrás, ensancha el mundo breve
donde puede besarse todavía.
Ni en el llegar, ni en el hallazgo
tiene el amor su cima:
es en la resistencia a separarse
en donde se le siente,
desnudo, altísimo, temblando.
Y la separación no es el momento
cuando brazos, o voces,
se despiden con señas materiales:
es de antes, de después.
Si se estrechan las manos, si se abraza,
nunca es para apartarse,
es porque el alma ciegamente siente
que la forma posible de estar juntos
es una despedida larga, clara.
Y que lo más seguro es el adiós.


1.123

Versos 2220 A 2272

¡Qué de pesos inmensos,
órbitas celestiales,
se apoyan
—maravilla, milagro—,
en aires, en ausencias,
en papeles, en nada!
Roca descansa en roca,
cuerpos yacen en cunas,
en tumbas; ni las islas
nos engañan, ficciones
de falsos paraísos
flotantes sobre el agua.
Pero a ti, a ti, memoria
de un ayer que fue carne
tierna, materia viva,
y que ahora ya no es nada
más que peso infinito,
gravitación, ahogo,
dime, ¿quién te sostiene
si no es la esperanzada
soledad de la noche?
A ti, afán de retorno,
anhelo de que vuelvan
invariablemente,
exactas a sí mismas,
las acciones más nuevas
que se llaman futuro,
¿quién te va a sostener?
Signos y simulacros
trazados en papeles
blancos, verdes, azules,
querrían ser tu apoyo
eterno, ser tu suelo,
tu prometida tierra.
Pero luego, más tarde,
se rompen —unas manos—,
se deshacen, en tiempo,
polvo, dejando sólo
vagos rastros fugaces,
recuerdos, en las almas.
¡Sí, las almas, finales!
¡Las últimas, las siempre
elegidas, tan débiles,
para sostén eterno
de los pesos más grandes!
Las almas, como alas
sosteniéndose solas
a fuerza de aleteo
desesperado, a fuerza
de no pararse nunca,
de volar, portadoras
por el aire, en el aire,
de aquello que se salva.


688

Videos

50

Comentarios (0)

Compartir
Iniciar sesión para publicar un comentario.

Aún no hay comentarios. Sé el primero en comentar.