Citas

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Citas para inspirar y reflexionar

Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

La vida no es, ciertamente, un regalo del que gozar, sino una tarea, una carga, un trabajo.

HN, III, p. 585, 1829

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Arthur Schopenhauer
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El mejor consuelo contra el mal es la convicción de su absoluta necesidad.

HN, I, p. 399, 1816

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

¿Por qué un pintor ordinario nos representa tan mal un paisaje, a pesar de sus esfuerzos? Porque no lo ve más bello. Y ¿por qué no lo ve más bello? Porque su intelecto no está lo suficientemente separado de su voluntad. El grado de esta separación establece grandes diferencias intelectuales entre los hombres; pues el conocer es tanto más objetivo y exacto cuanto más se ha desligado de la voluntad; de la misma manera, es mejor el fruto que no sabe al suelo en que ha nacido.

VN, 3

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

No hay mayor felicidad que la de tener buena relación consigo mismo y poder prescindir de la sociedad: pues todo mal surge de la sociedad . «Es un insociable», dirán, «Es un hombre de grandes cualidades».

Spicilegia, p. 415

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

El hombre prefiere fiarse más de la gracia ajena que de sus propios méritos: tal es el fundamento principal del teísmo.

PP, I, «Fragmentos sobre...»

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Cabe comparar la conversación entre un espíritu eminente y una cabeza ordinaria a un viaje que uno emprendiera montado sobre un imponente corcel y el otro a pie. Muy pronto ambos se sentirían molestos y a la larga resultaría imposible. En un trayecto corto el jinete puede desmontar para andar con el otro, aunque entonces la impaciencia de su caballo le dará mucho trajín.

MVR, II, Cap. 15

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Cuanto más tiene uno en sí mismo, menos precisa de fuera y menos pueden significar los demás para él. De ahí que la excelencia de espíritu empuje a la insociabilidad. [...] Es en la soledad donde cada uno es remitido a sí mismo, donde se muestra lo que tiene en sí mismo [...]. La gente corriente tan sólo piensa en pasar el tiempo; quien posee algún talento, en aprovecharlo .

PP, I, «Aforismos»

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Los hombres carentes de genio no pueden soportar en absoluto la soledad: la contemplación de la naturaleza, del mundo, no les entretiene. Esto se debe a que siempre y tan sólo tienen su voluntad frente a sus ojos y por eso no ven nada de los objetos sin relación con su voluntad, con su persona.

HN, I, p. 211, 1814

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

El conocimiento de un individuo destacado no puede tener vigencia mientras el espíritu de la época no esté maduro para acogerlo.

PP, I, «Esquema de una historia...»

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Todo el que ofrece algo valioso y genuino ha de librar una encarnizada batalla contra la irreflexión, la torpeza, el gusto atávico, los intereses privados y la envidia.

PP, I, «Fragmentos...»

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Resulta admirable la estoica indiferencia de las mentes vulgares frente al barullo; ningún ruido les inquieta al pensar, leer o escribir, mientras que tal cosa resulta imposible para una mente excelsa. [...] Desde hace mucho tiempo profeso la opinión de que la cantidad de ruido que cada uno puede soportar sin incomodarse está en relación inversa a su inteligencia y puede considerarse como una medida aproximada de sus facultades.

MVR, II, Cap. 3

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

De igual modo que las antorchas y los fuegos artificiales palidecen y cesan de brillar ante la llegada del sol, el ingenio, el genio e igualmente la belleza quedan eclipsados y oscurecidos por la bondad del corazón 6 .

MVR, II, Cap. 19

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Existen en la tierra paisajes realmente hermosos; pero con los figurantes que en ellos aparecen todo va mal, de ahí que no haya que prestarles atención.

PP , II, § 381

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Arthur Schopenhauer
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El gran público cree que con los libros sucede como con los huevos: hay que disfrutarlos cuando están aún frescos; de ahí que siempre se busque lo nuevo.

HN, IV, p. 215, 1836

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Arthur Schopenhauer
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A veces hablo con las personas al igual que el niño lo hace con su muñeco: aunque sabe que éste no le entiende, crea a sabiendas el grato autoengaño de que se da la alegría de la conversación.

HN, I, p. 402, 1816

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer
Entre hombre y hombre se abre siempre, como un ancho abismo, el egoísmo . Si uno salta realmente alguna vez sobre él para ir en auxilio de otro, es como un milagro que cosecha asombro y aplauso. [apuntes Senilia]
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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Pero se requiere de paciencia: ni carne ni pescado; ni soledad ni compañía.

HN, I, p. 112, 1814

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Toda superioridad de rango, nacimiento, e incluso la regia, la de la riqueza, etc., es a la verdadera superioridad personal, la del gran genio o el gran corazón, como los reyes del teatro a los reyes reales.

PP, I, «Aforismos»

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Arthur Schopenhauer

El ánimo humano tiene abismos, oscuridades y complejidades difíciles de aclarar y descubrir desde fuera.

MVR, I, § 69

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En sus relaciones la gente sólo muestra siempre, como la luna y los lisiados, una de sus caras.

HN, I, p. 82, 1814

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Una gran superioridad intelectual aísla más que cualquier otra cosa y provoca un odio encubierto. Lo contrario es lo que hace tan universalmente queridos a los tontos.

MVR, II, Cap. 19

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Cada cual, incluso el hombre más insignificante, se encuentra en su conciencia simple como el más real de todos los seres y reconoce en sí mismo, necesariamente, el auténtico centro del mundo e incluso la fuente originaria de toda realidad. [...] Tal es, pues, el resultado de la consideración orientada hacia el interior, mientras que la dirigida al exterior nos hace ver una montaña de cenizas como el fin de nuestra existencia.

PP, II, § 20

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Suele decirse que la barba es natural en el hombre, y, desde luego, es totalmente adecuada al hombre en su estado de naturaleza; pero, igualmente, lo es el hombre afeitado al hombre en estado de civilización, porque indica que la fuerza bruta del animal, cuya señal inmediatamente perceptible para todos es aquella excrecencia peculiar del sexo masculino, ha tenido que rendirse aquí ante la ley, el orden y la civilización.

PP, I, «Sobre la filosofía de universidad»

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

El determinismo es un hecho indiscutible [...]. A consecuencia, el mundo deviene en un juego de marionetas movidas por hilos (motivos), sin saber a quién le divierte tal espectáculo: si la pieza teatral posee un guion y se aviene a un plan, hay entonces un funesto destino; si no lo hay, el director de tal espectáculo es entonces la ciega necesidad 3 .

MVR, II, Cap. 25

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Toda mentira es una injusticia. [...] Quien se niega a mostrarme el camino es sin más poco complaciente, pero quien me indica un camino falso me hace un mal.

HN , I, p. 490, 1817

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer
Lo que se opone a que los hombres lleguen a ser más sabios y prudentes es, entre otras cosas, la brevedad de la vida. Cada treinta años llega una generación nueva que no sabe nada y tiene que empezar desde el comienzo. [apuntes Senilia para los Parerga]
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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Para reconocer y admitir valor en los otros, uno debe tener alguno en sí mismo.

HN, I, p. 485, 1817

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Quien teme a los hombres es llamado cobarde y muestra falta de confianza en sus fuerzas corporales. Quien teme la soledad y muestra una falta de confianza en sus fuerzas espirituales, ¿cómo debería ser llamado?

HN, I, p. 108, 1814

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Los amigos se dicen sinceros; los enemigos lo son. Por eso, tendríamos que emplear la censura de estos últimos para el autoconocimiento, como una amarga medicina.

PP, I, «Aforismos»

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Arthur Schopenhauer
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Uno sólo se puede comprender por completo a sí mismo; a los demás, tan sólo a medias.

PP, II, § 6

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Arthur Schopenhauer
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Y ¿qué son los Estados, con toda su artificiosa maquinaria enfocada hacia el interior y el exterior y con sus instrumentos de poder, sino un dispositivo para limitar la ilimitada injusticia de los hombres?

PP, II, «Aforismos»

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Quien no vive en soledad, tampoco vive en justa libertad; pues si no se está solo (y no se tiene sosiego) no se es libre.

HN, IV 1, p. 95, 1832

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La ética pregunta: ¿cuáles son los deberes de la justicia para con los demás?, ¿qué debo hacer?

HN, I, p. 16, 1812

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Arthur Schopenhauer
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El Estado se ocupa únicamente de los hechos, de lo que ha sucedido: sólo éstos son para aquél lo real. El Estado no prohíbe que yo maquine un asesinato o un envenenamiento, siempre y cuando sus herramientas inhiban mi voluntad para llevar el acto a cabo.
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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

La auténtica y genuina amistad presupone la participación objetiva, vehemente y del todo desinteresada en la felicidad o desdicha del otro, así como la identificación real con el amigo, a lo que se opone el egoísmo de la naturaleza humana hasta tal punto que la verdadera amistad pertenece a ese tipo de cosas que, al igual que las enormes serpientes marinas, no se sabe si existen realmente o si se trata de fábulas.

PP, I, «Aforismos»

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer
Así como el papel moneda circula y sustituye a la plata, también circulan por el mundo, en lugar del auténtico respeto y la verdadera amistad, las demostraciones y afectaciones que los imitan de la forma más natural posible. Por otra parte, cabría preguntarse si en verdad hay gente que merezca tal amistad y respeto.
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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Que uno tenga más o menos razones para buscar o rehuir la compañía de la gente depende de si teme más el aburrimiento o la amargura.

HN, I, p. 101, 1814

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

La cortesía no es más que el disimulo acostumbrado y sistemático del egoísmo en las minucias del trato cotidiano, una hipocresía del todo reconocida. Sin embargo, se fomenta y elogia, pues lo que esconde, el egoísmo, resulta tan repulsivo que no se lo quiere ni ver, aunque se sepa que existe.

FM, § 14

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Arthur Schopenhauer
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Así como no sentimos el peso de nuestro propio cuerpo, sino sólo el de los cuerpos extraños que deseamos mover, tampoco notamos nuestros propios vicios y faltas, aunque sí los ajenos.

Spicilegia, p. 405

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

En los primeros años de nuestra juventud, observamos nuestra vida futura como niños frente al telón del teatro, y aguardamos, en tensa y alegre espera, las cosas que están por venir. Por fortuna, no sabemos qué ocurrirá realmente.

Spicilegia, p. 285

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Si a un estado indoloro se le añade, además, la ausencia de aburrimiento, se alcanza en esencia la llamada felicidad terrenal: el resto son quimeras.

PP, I, «Aforismos»

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

El recién nacido se mueve incesantemente, alborota y grita: desea de un modo intenso, aunque todavía no sabe lo que desea, ya que el medio de los motivos, el intelecto, está aún sin desarrollar. La voluntad está a oscuras en el mundo externo, donde están sus objetos, y alborota como un preso contra las paredes y los barrotes de su celda. De modo paulatino, se hace la luz.

MVR, II, Cap. 19

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Lo fundamental, lo importante, son los acontecimientos en la vida de todos los hombres, pero ante todo esos mismos hombres, las «figuras engañosas y sombras fugaces» 17 que aparecen en escena. El mecanismo por el cual es llevado todo a efecto es el destino, el Fatum, con su instrumento, la necesidad, es decir, la cadena causal 18 .

HN, IV, 2, p. 35, 1859-1860

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Parece indudable que todos los bienes de la vida se hallan en poder del azar y nos volvemos desdichados cuando éste nos los quita, si hacemos consistir nuestra felicidad en ellos. Tan funesto destino ha de verse revocado por el correcto uso de la razón 19 .

MVR, II, Cap. 16

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Quien conoce y enseña la sabiduría, pero no la ejerce, es como quien ha de vigilar y exhibir exquisitos tesoros pero no le está permitido poseerlos ni disfrutarlos 16 .

HN, I, p. 102, 1814

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

¿Debe hacernos la contemplación de la miseria en los otros arrogantes o humildes? A uno le afectará de una manera, a otros de otra, y esto resultará característico.

HN, I, p. 138, 1814

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Lo que se sabe tiene doble valor si, a la vez, se admite no saber lo que no se sabe .

PP, II, § 11

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

La voluntad no consiente que se juegue con ella, pues todo hábito se convierte en una necesidad y por ello sólo puede renunciarse a él con fastidio; no cabe disfrutar sin apegarse al goce; un perro no permanece indiferente cuando se le arrebata de la boca un trozo de carne asada y tampoco un sabio, si está hambriento; entre desear y renunciar no hay término medio.

MVR, II, Cap. 16

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