Lista de Poemas

El adulto normal nunca piensa en los problemas del espacio-tiempo. […] Yo, por el contrario, me desarrollé tan lentamente que no empecé a preguntarme sobre el espacio y el tiempo hasta que fui adulto. Entonces me sumergí a más profundidad en el problema de lo que habría hecho ningún adulto o niño.

Tal como lo recordaba el premio Nobel James Franck, sobre la creencia de Einstein de que son habitualmente los niños y no los adultos los que reflexionan sobre los problemas del espacio-tiempo. Citado en Seelig, Albert Einstein und die Schweiz , p. 73.

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Cuando era joven, lo único que quería y esperaba de la vida era quedarme tranquilamente sentado en un rincón haciendo mi trabajo sin que el público me prestara atención. Y ahora mira en lo que me he convertido.

Citado en Hoffmann, Albert Einstein: Creator and Rebel , p. 4.

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La única manera de escapar de los efectos corruptores de los elogios es seguir trabajando.

Citado por Lincoln Barnett, «On His Centennial, the Spirit of Einstein Abides in Princeton», Smithsonian, febrero de 1979, p. 74.

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Dios me otorgó la testarudez de una mula y un olfato bastante bueno.

Recordado por Ernst Straus. Citado en Seelig, Helle Zeit, Dunkle Zeit , p. 72.

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En las circunstancias actuales, la única profesión que elegiría sería aquella en que ganarse la vida no tuviera nada que ver con la búsqueda del conocimiento.

A Max Born, 17 de enero de 1955. Véase Born, Born-Einstein Letters , p. 227. Einstein Archives 8-246.

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Sólo en matemáticas y física, a través del estudio autodidacta, iba muy por delante del currículum escolar, y también con respecto a la filosofía tal como se enseñaba en el currículum escolar.

A Henry Kollin, febrero de 1955. Citado en Hoffmann, Albert Einstein: Creator and Rebel , p. 20. Einstein Archives 60-046.

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Si volviera a ser joven de nuevo y tuviera que decidir una manera de ganarme la vida, no intentaría convertirme en científico, académico o maestro. En lugar de ello sería fontanero o vendedor ambulante, con la esperanza de encontrar ese modesto grado de independencia que sigue siendo posible bajo las circunstancias actuales.

Al editor, The Reporter 11, nº 9 (18 de noviembre de 1954). Véase Rowe y Schulmann, Einstein on Politics , pp. 485-486. Lo dijo en respuesta a la caza de bruja de intelectuales durante la época de McCarthy. Tenía la sensación de que la ciencia, en el mejor de los casos, debería ser una afición y que uno tenía que ganarse la vida con otra profesión (véase Straus, «Reminiscences», en Holton y Elkana, Albert Einstein: Historical and Cultural Perspectives , p. 421). Un fontanero, Stanley Murray, contestó a Einstein el 11 de noviembre: «Como mi ambición siempre ha sido ser un estudioso y la suya parece ser que convertirse en fontanero, sugiero que como equipo íbamos a tener un gran éxito. Entonces podremos entrar en posesión tanto del conocimiento como de la independencia» (Rosenkranz, Einstein Scrapbook , pp. 82-83). En otro momento, Einstein también afirmó que decidiría ser músico, y sugirió el oficio de farero a los científicos jóvenes en una conferencia en el Royal Albert Hall de Londr

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Nunca leo lo que los demás escriben sobre mí; en su mayoría se trata de mentiras de los diarios que siempre se repiten. […] La única excepción ha sido el suizo, [Carl] Seelig; es muy simpático y ha hecho un buen trabajo. Tampoco he leído su libro, pero Dukas me ha leído algunos pasajes.

Citado por Fantova, «Conversations with Einstein», 13 de septiembre de 1954.

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No soy el tipo de esnob o exhibicionista que cree que soy y además no tengo nada de valor que decir sobre los temas de actualidad, como parece asumir.

En respuesta a una misiva, 27 de mayo de 1954, pidiéndole a Einstein que enviase una carta a un museo nuevo en Chile, para exhibirla y que la admirasen los visitantes. Einstein Archives 60-624.

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Resulta bastante curioso, incluso anormal, que, con sus conocimientos superficiales sobre el tema, esté tan seguro de sus opiniones. Lamento que no pueda malgastar el tiempo para ocuparme personalmente de los diletantes.

Al dentista G. Lebau, que pretendía tener una teoría de la relatividad mucho mejor, 20 de julio de 1954. El dentista devolvió la carta de Einstein con una nota escrita al pie: «Tengo treinta años; lleva tiempo aprender humildad». Einstein Archives 60-226.

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