Lista de Poemas

Autoelegía

Mi forma, mi carácter mi deseo,
pensando que la noche azul se ponga
no sueño nada en detrimento mío,
la corona que tengo en la cabeza
la soporto con gran resignación,
soy un rey desterrado en un retrete,
no tengo pantalones y me escondo
debajo de mi cama muerto de hambre,
me alimento de muchas musarañas,
la casa apuntalada de mis versos
es todo mi dominio personal,
y se orina mi alma por mis ojos,
si medito me duermo en un rincón
y el sueño que podía serme útil
se mete en una pierna y no sé en cuál,
mi candor, mi paciencia, mi descuido,
busco trabajo y pierdo mi salud
rezando mientras subo la escalera.
568

Nihilismo

En el fondo de ti vuela la mariposa
personal ¡Salta en el vacío!
Nada suplanta la experiencia diestra
¿Qué haces en la ribera lamentándote?
momento piloto del ser monumento
Estar en el espacio santísimo y divino
las dos pupilas diarias y el órgano pineal
y mirar las estrellas con ojo terco

En la época dorada saber poner las manos
sobre la Nada no coger ya nada

La mixtificación no te rodea
388

Y

Y volver a dormir y despertar del sueño
y este soñar de nuevo envuelto en brumas
y no saber si son lunas o espumas
lo que mueve este mundo tan grande y tan pequeño

Y este ver tristemente cada día encarnada
nuestra vida en el tiempo y nuestro rastro
de carne en el olvido y sólo queda el astro
en todo este misterio del todo y de la nada

Y la vida no es sólo una interrogación
No es sólo ese guarismo de serpiente lasciva
que al morderse la cola una soga nos lega

La vida es una letra de inmenso corazón
que levanta sus brazos frágiles hacia arriba
clamando de continuo

¡La vida es una Y!
443

Los Amantes

Como estatuas de lluvia con los nervios azules
Secretos en sus leyes de llaves que abren túneles
Sucios de fuego y de cansancio reyes
Han guardado sus gritos ya no más
Cada uno en el otro engacelados
De noches tiernas en atroz gimnasio
Viven actos de baile horizontal
No caminan de noche ya no más
Se rigen de deseo y no se hablan
Y no se escriben cartas nada dicen
Juntos se alejan y huyen juntos juntos

Ojos y pies dos cuerpos negros llagan
Fosforescentes olas animales
Se ponen a dormir y ya no más
565

Fonemoramas

Si canto soy un cantueso
Si leo soy un león
Si emano soy una mano
Si amo soy un amasijo
Si lucho soy un serrucho
Si como soy como soy
Si río soy un río de risa
Si duermo enfermo de dormir
Si fumo me fumo hasta el humo
Si hablo me escucha el diablo
Si miento invento una verdad
Si me hundo me Carlos Edmundo
637

Soneto Paranoico

Solo en el mundo con mi media oreja
y una cortada flor en el semblante
bajo a la mina honda del diamante
que no tiene raíz ni tiene reja.

Mas como soy del odio tenue abeja
manada de algún duende nigromante
peinaré de mi espalda el monte amante
y con heces de concha de la almeja.

Mi paranoia de Iolao y Averno
¡hola pato de oro hola marea
donde la mar merece su medusa!

Y creo que de cebra tengo un cuerno
y de llama una pata panacea
que se gasta en mi alma y que se usa
438

Me Vas A Dejar Triste Otra Vez Como Anoche

Me vas a dejar triste otra vez como anoche
Y a ti te gusta estar pálida como anoche
El viento ulula ladran los perros como anoche
Ves que pongo en tu vientre mis manos como anoche

Hágase la locura dijo una voz anoche
Pero este viento no es el mismo que el de anoche
No preguntes ahora si el mundo empezó anoche
Esta noche nos traen los despojos de anoche

Pero se han puesto negras las estrellas de anoche
Sigue chillando el pájaro que entró en el cuarto anoche
Ya juegan como anoche gimiendo como anoche
las sombras que parecen bichos en agonía
368

Soneto A Greta Garbo

Ábreme las dos puertas de tu casa
quiero besar tu boca que me deja
adivinar el aire cuando pasa
tu corazón envuelto en una abeja

O bien decirme puedes qué te pasa
pálido rododendro triste y vieja
bajo la luna que te pone lasa
mientras te llueve el mundo en una oreja

Sin duda como sueles llorar lloras
Sin duda te desnudas a la luna
Sin duda de costumbre te adormeces

Quiero besar tu boca en esas horas
muertas que mueres tú también de una
supuración de amor algunas veces
408

El Mando Paterno

Cuando un padre afligido
le dice a su hijo acuéstate pequeño
y duérmete seguido
es que quiere a la par hacerse dueño
del hijo y de su sueño
389

Ven Triste Ve Tú

Triste estoy como un cajón vacío
El mutuo sueño de mis ojos rueda
Me acuesto en los valles a ver el tiempo
Agrando con mi cansancio el espacio

El sol todavía me persigue ¡oh dioses!
Sigo ciego y en mis manos mis manos pongo
Deseo conducirme a espaldas de la vida
como un cuerpo que al alma sus horas disminuye

Ven triste ve tú ven y ve solo
Sopla allá en el portal del infinito
La alborada metódica de la existencia sale
No encuentro puro territorio en nada

Un plagado único dolor perdido acude
a la desierta esfera blanca de los misterios
La sed santa la fe secreta roza el ánimo
¡Me asisten seres de fatales alas!

Ni voluntad ni empleo en el celeste fin
Sólo brillos comparten las altas apetencias
Triste sigo lo mismo que el hórreo
abandonado en la tormenta alada

Ven triste ve tú ven y ve solo.
403

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Identificación y contexto básico

Carlos Edmundo de Ory fue un poeta español, nacido en Cádiz el 4 de enero de 1924 y fallecido en Madrid el 23 de febrero de 2018. Es una figura central de la llamada Generación de 1950 y uno de los fundadores del grupo poético "Cántico". Su obra se enmarca en la poesía de la posguerra española, marcada por un tono existencialista y una profunda reflexión sobre la condición humana.

Infancia y formación

Su infancia y juventud transcurrieron en un ambiente familiar que fomentó su vocación literaria. Estudió Filosofía y Letras, donde se nutrió de las corrientes intelectuales y literarias de su tiempo. La experiencia de la Guerra Civil española y la dura posguerra marcaron su visión del mundo y de la existencia.

Trayectoria literaria

Comenzó a escribir poesía en su juventud y pronto se convirtió en una de las voces más originales de su generación. En 1947, junto a otros poetas como Ángel Crespo y Manuel Millares, fundó la revista y el grupo poético "Cántico", que se erigió como un referente de la renovación poética en la España de la época. A lo largo de su extensa carrera, publicó numerosos poemarios, consolidando una obra personal e intransferible.

Obra, estilo y características literarias

La obra de Ory se caracteriza por su tono existencialista, su profunda introspección y su reflexión sobre temas como el tiempo, la muerte, la soledad, la memoria y la fugacidad de la existencia. Su poesía se aleja de la retórica grandilocuente y busca la esencialidad a través de un lenguaje depurado, preciso y evocador. El verso libre es su forma predilecta, aunque con una notable musicalidad y ritmo. El tono suele ser melancólico, a veces irónico o elegíaco, pero siempre marcado por una gran lucidez y honestidad. Su estilo es inconfundible, con una voz poética que emana una profunda humanidad y una constante interrogación sobre el sentido de la vida.

Contexto cultural e histórico

Orígenes y desarrollo de su obra se dieron en la España de posguerra, un periodo de dictadura y aislamiento cultural. El grupo "Cántico" surgió como una reacción a la poesía oficialista y como una búsqueda de una expresión más auténtica y comprometida con las inquietudes del ser humano. A pesar de las dificultades del contexto, Ory mantuvo una línea de pensamiento y creación coherente y crítica.

Vida personal

Su vida estuvo dedicada a la creación literaria y a la docencia. Mantuvo relaciones estrechas con otros intelectuales y artistas de su generación. Sus experiencias vitales, marcadas por las circunstancias históricas y una profunda sensibilidad, se reflejan en la hondura de su obra.

Reconocimiento y recepción

Aunque "Cántico" tuvo una vida efímera, su influencia fue considerable. La obra de Ory ha sido reconocida paulatinamente como una de las más importantes de la poesía española contemporánea. Ha recibido diversos premios y distinciones a lo largo de su carrera, y su figura es objeto de estudio y admiración por parte de críticos y lectores.

Influencias y legado

Entre sus influencias se encuentran poetas como Juan Ramón Jiménez, los existencialistas franceses y la poesía anglosajona. Su legado reside en su contribución a la lírica existencialista española y en su capacidad para crear una poesía de gran profundidad y belleza formal, marcada por la autenticidad y la inteligencia.

Interpretación y análisis crítico

La obra de Ory ha sido objeto de numerosos estudios que destacan su profunda meditación sobre la condición humana, su lenguaje preciso y su originalidad estética. Se ha analizado su relación con la tradición y la modernidad poética, así como su aportación a la lírica de posguerra.

Infancia y formación

Además de su labor poética, Ory también cultivó la prosa y se interesó por otras artes. Su figura es a menudo asociada a una actitud de discreción y profunda reflexión, alejada de los círculos literarios más ruidosos.

Muerte y memoria

Tras una larga vida dedicada a la poesía, Carlos Edmundo de Ory falleció en Madrid en 2018. Su muerte dejó un vacío en la poesía española, pero su obra perdura como testimonio de una de las voces más singulares y esenciales del siglo XX.