Lista de Poemas

Si Tuviera Un Caballo

Si tuviera un caballo en vez de una metáfora
Si callara mi boca como calla la luna
Volaría lejos de tanta tristeza
No escribiría ni una sola línea

No puede ser así camino lento
Y hablo solo hasta morirme
Puñados de sueños y alarmas
descienden de las nubes invernales

Te busco lontananza sé mi antorcha
que me libere del terror nocturno
La tiniebla es mi yugo caigo herido
en el pantano de mi mente odiosa

No veo más que la faz del misterio
Pasmo en lo mudo y en la infinitud
Sufro de ser poeta y de imprimir
mis facciones en el canto amargo
417

Amo A Una Mujer De Larga Cabellera

Amo a una mujer de larga cabellera
Como en un lago me hundo en su rostro suave
En su vientre mi frente boga con lentitud
Palpo muerdo acaricio volúmenes sedosos
Registro cavidades me esponjo de su zumo
Mujer pantano mío araña tenebrosa
Laberinto infinito tambor palacio extraño
Eres mi hermana única de olvido y abandono
Tus pechos y tus nalgas de dobles montes gemelos
me brindan la blancura de paloma gigante
El amor que nos damos es de noche en la noche
En rotundas crudezas la cama nos reúne
Se levantan columnas de olor y de respiros

Trituro masco sorbo me despeño
El deseo florece entre tumbas abiertas
Tumbas de besos bocas o moluscos
Estoy volando enfermo de venenos
Reinando en tus membranas errante y enviciado
Nada termina nada empieza todo es triunfo
de la ternura custodiada de silencio
El pensamiento ha huido de nosotros
Se juntan nuestras manos como piedras felices
Está la mente quieta como inmóvil palmípedo
Las horas se derriten los minutos se agotan
No existe nada más que agonía y placer

Placer tu cara no habla sino que va a caballo
sobre un mundo de nubes en la cueva del ser
Somos mudos no estamos en la vida ridícula
Hemos llegado a ser terribles y divinos
Fabricantes secretos de miel en abundancia
Se oyen los gemidos de la carne incansable
En un instante oí la mitad de mi nombre
saliendo repentino e tus dientes unidos
En la luz puede ver la expresión de tu faz
que parecías otra mujer en aquel éxtasis

La oscuridad me pone furioso no te veo
No encuentro tu cabeza y no sé lo que toco
Cuatro manos se van con sus dueño dormidos
y lejos de ellas vagan también los cuatro pies
Ya no hay dueños no hay más que suspenso y vacío
El barco del placer encalla en alta mar
¿Dónde estás? ¿Dónde estoy?
¿Quién soy? ¿Quién eres?
Para siempre abandono este interrogatorio
Ebrio hechizado loco a las puertas del morbo
grandiosa la pasión espero el turno fálico

De nuevo en una habitación estamos juntos
Desnudos estupendos cómplices de la Muerte.
445

En Un Café

He vuelto ahora sin saber por qué
a estar triste más triste que un tintero
Triste no soy o si lo soy no sé
la maldita razón porque no quiero

He vuelto ahora sin saber por qué
a estar triste en las calles de mi raza
He vuelto a estar más triste que un quinqué
más triste que una taza

Estoy sentado ahora en un café
y mi alma late late
de sed de no sé qué
tal vez de chocolate

No quiero esta tristeza medular
que nos da un golpe traidor en una tarde
Pide cerveza y basta de pensar
El cerebro está oscuro cuando arde
419

Poema Escrito Con El Torso Desnudo

Vamos juntos es admitido el tren de amor
El humo unido de los cigarrillos
Bendita sea nuestra trinitaria
Y mañana los tres campearemos
en no se sabe cuál rincón rinconocido
He conocido a un amigo con quien vivo
Es una pesadilla tocar su alma naque
Es un sueño agitado tenerlo cerca mente
porque tiene arrebatos de batracio
almanaque es su alma que registra locuras
su mente fría inventa incendios
Yo creador ella mi llave blanca
y el amigo es un pintor oculto
Vivo en su casa y ella viene a estar
Vemos caer la noche y no decimos nada
Yo vil creador con una musa al lado
y el otro trasgo hacemos tres
¿Qué harán de nosotros los demonios
cuando nos separemos algún día
dejando en su ataúd la juventud?
521

Serenata

Verdad que la mujer tiene siempre deseos
¡Oh rito infranqueable la mujer tiene brazos!
Con frecuencia la miro deseando comprenderla
cuando zumba el ataúd diurno del amor.
La corriente de sed se aplaca en sus dos pechos
La mujer con su costra de silencio se embarca
en una triste y lenta marejada de olvido
La noche es otra tumba que en su ser se coloca
Con frecuencia la miro con frecuencia la toco
y sus ropas de llanto me despiertan la muerte
Y sus ropas de tela y sus telas de almíbar
me despiertan la vida me despiertan y duermen
¡Oh cortina furiosa constante y enemiga!
No puedes ya volar sin un temblor debajo
Quiero apretar tus dedos melosos y algo turbios
Quiero besar sus besos y quiero estar tus noches.
Nos separa una vida de color del desierto
Nos espera una historia de sollozos y gozos
Ya me ves ya me oyes nos estamos amando
Nunca están separados los lejanos lejanos.
Los lejanos se encuentran y tus grandes suspiros
lloverán como ampos azules sobre el polvo
Odio los besos dados odio el ancla en los cuerpos
Porque espero la boca repitiendo tus labios.
Pero te veo plena de lujos misteriosos
Te cubre a ti una negra y transparente nube
No miras a esta clase de seres más que lejos
Mientras sola debates tu pálida locura.
Verdad que la mujer tiene siempre deseos
Mentira que me quieres oh reina de la dicha
Oh reina de la dicha oh misérrima madre
Oh misérrima dicha oh desolado imperio.
397

España Mística

Cerro lomo inmenso tímpano doliente
y en las perchas de los árboles
las casacas de los ángeles se pudren
Pones puertas al desierto
pantalones al espíritu
Lava un poco tu esqueleto con jabón
De los muertos muertos de hambre
pararrayos de oraciones
el ciprés

Tengo sed de alcantarillas
y de cerveza bendita
Dame prisión de campanas
con tus rosarios mohosos
Con tus capas de torero
hazme un traje funerario
un sudario de primera
Y en mi tumba pon mañana
un cocido de garbanzos con chorizo

Fiesta digna de matracas y cohetes
Oh mi España de peluca y de tomate
Matricúlame de muerto en la alcaldía
y celebra un carnaval de escapularios
ese día noche alba o madrugada
432

Solveig

Mi hija es una hoja de nieve
desde los pies a la cabeza
En Delfos se me dijo por la Pitia
que iba a ser mío un blondo bebé
y no un cachorro como engendro oscuro
Pues yo no soy ni perro ni elefante
sino animal con alas y sueño
animal que espera el mañana
y lava el mundo con la luna
que me cayó en la mano

El suelo de mi casa está limpio
como el cabello de mi esposa
Con ella subí a una torre
por las escalas de la luna
y a ti te dimos nombre

Nacer es ya un principio del fin
Y a ti te dimos nombre
376

El Rey De Las Ruinas

Estoy en la miseria Dios mío qué te importa
Ya mi casa es un dulce terraplén de locura
Un vuelo de lechuzas un río con el fondo
lacrados en mi semblante... ¡Dios mío que te importa!
Mi casa es un relincho de muerto monocromo
cuna de remembranza gran rincón de dolor
Allí ya no se duerme si no es para gritar
con una boca hambrienta de espesas esperanzas
Flores ayer y hoy sus faldas son escombros
Mi rostro de color negro aguanta la puerta
y al fin no sé qué hacer con tanta fotocopia
¡Estoy en la miseria! Se dice la miseria
y nada es la miseria... ¡Dios mío qué miseria!
Por el resuelto abismo subo las escaleras
del torreón oculto para pedir limosna
Entro llamo ay ay ¡Señorito! ¡Ay! ¡Ay!
No puede ser así usted no se parece
¡Aparición! ¿Quién soy? Te pido yo una cama
para abrigar mis labios con un sueño anticuado
No te pongas así no te asustes de mí
¡Ayaymiseñoritoustedyanoeselmismo!
Parece usted de veras un cansado harapiento
Me da pena su ombligo lleno de soledad
Ropa y candela diome y cené con la vieja
con la comadre atónita que mientras como reza
Riendo yo le explico «Soy el rey de las ruinas»
Y ella plasma un quejido «¿Qué es eso señorito?»
387

Dame

Dame algo más que silencio o dulzura
Algo que tengas y no sepas
No quiero regalos exquisitos
Dame una piedra

No te quedes quieto mirándome
como si quisieras decirme
que hay demasiadas cosas mudas
debajo de lo que se dice

Dame algo lento y delgado
como un cuchillo por la espalda
Y si no tienes nada que darme
¡dame todo lo que te falta!
456

Oda Del Dolor

Cuando estos labios míos pegados a la luna
dejen ya de ser poma voz de arena y misterio
bailaré como un ángel sabe solo bailar
¿Qué hago aquí tanto tiempo? Gran deshollinador
Sobre esta luz dorada del día que lamento
¿A quién debo ofrecer el manto de mis llantos?
¿A quién la lamedura que me lacra la voz?
Dolor cuando tú pisas los párpados del hombre
Extraño corazón con una espada en medio
Nadie sabe decir por qué vuelan los pájaros
muy por encima de nuestra frente mortal
Alguien puede mirarme Yo le enseño mis dedos
Diez dedos ¿por qué diez? Manos son dos
Una escribe una carta a un niño triste
La otra mano espera siempre espera
El pecho que respira y sangra es
el futuro tambor del topo abajo
¿Qué hago yo aquí más tiempo me pregunto
borracho de salud y borracho de muerte?
377

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Identificación y contexto básico

Carlos Edmundo de Ory fue un poeta español, nacido en Cádiz el 4 de enero de 1924 y fallecido en Madrid el 23 de febrero de 2018. Es una figura central de la llamada Generación de 1950 y uno de los fundadores del grupo poético "Cántico". Su obra se enmarca en la poesía de la posguerra española, marcada por un tono existencialista y una profunda reflexión sobre la condición humana.

Infancia y formación

Su infancia y juventud transcurrieron en un ambiente familiar que fomentó su vocación literaria. Estudió Filosofía y Letras, donde se nutrió de las corrientes intelectuales y literarias de su tiempo. La experiencia de la Guerra Civil española y la dura posguerra marcaron su visión del mundo y de la existencia.

Trayectoria literaria

Comenzó a escribir poesía en su juventud y pronto se convirtió en una de las voces más originales de su generación. En 1947, junto a otros poetas como Ángel Crespo y Manuel Millares, fundó la revista y el grupo poético "Cántico", que se erigió como un referente de la renovación poética en la España de la época. A lo largo de su extensa carrera, publicó numerosos poemarios, consolidando una obra personal e intransferible.

Obra, estilo y características literarias

La obra de Ory se caracteriza por su tono existencialista, su profunda introspección y su reflexión sobre temas como el tiempo, la muerte, la soledad, la memoria y la fugacidad de la existencia. Su poesía se aleja de la retórica grandilocuente y busca la esencialidad a través de un lenguaje depurado, preciso y evocador. El verso libre es su forma predilecta, aunque con una notable musicalidad y ritmo. El tono suele ser melancólico, a veces irónico o elegíaco, pero siempre marcado por una gran lucidez y honestidad. Su estilo es inconfundible, con una voz poética que emana una profunda humanidad y una constante interrogación sobre el sentido de la vida.

Contexto cultural e histórico

Orígenes y desarrollo de su obra se dieron en la España de posguerra, un periodo de dictadura y aislamiento cultural. El grupo "Cántico" surgió como una reacción a la poesía oficialista y como una búsqueda de una expresión más auténtica y comprometida con las inquietudes del ser humano. A pesar de las dificultades del contexto, Ory mantuvo una línea de pensamiento y creación coherente y crítica.

Vida personal

Su vida estuvo dedicada a la creación literaria y a la docencia. Mantuvo relaciones estrechas con otros intelectuales y artistas de su generación. Sus experiencias vitales, marcadas por las circunstancias históricas y una profunda sensibilidad, se reflejan en la hondura de su obra.

Reconocimiento y recepción

Aunque "Cántico" tuvo una vida efímera, su influencia fue considerable. La obra de Ory ha sido reconocida paulatinamente como una de las más importantes de la poesía española contemporánea. Ha recibido diversos premios y distinciones a lo largo de su carrera, y su figura es objeto de estudio y admiración por parte de críticos y lectores.

Influencias y legado

Entre sus influencias se encuentran poetas como Juan Ramón Jiménez, los existencialistas franceses y la poesía anglosajona. Su legado reside en su contribución a la lírica existencialista española y en su capacidad para crear una poesía de gran profundidad y belleza formal, marcada por la autenticidad y la inteligencia.

Interpretación y análisis crítico

La obra de Ory ha sido objeto de numerosos estudios que destacan su profunda meditación sobre la condición humana, su lenguaje preciso y su originalidad estética. Se ha analizado su relación con la tradición y la modernidad poética, así como su aportación a la lírica de posguerra.

Infancia y formación

Además de su labor poética, Ory también cultivó la prosa y se interesó por otras artes. Su figura es a menudo asociada a una actitud de discreción y profunda reflexión, alejada de los círculos literarios más ruidosos.

Muerte y memoria

Tras una larga vida dedicada a la poesía, Carlos Edmundo de Ory falleció en Madrid en 2018. Su muerte dejó un vacío en la poesía española, pero su obra perdura como testimonio de una de las voces más singulares y esenciales del siglo XX.