Lista de Poemas

La Víbora CrÜel, Según Se Escribe

La víbora crüel, según se escribe,
si a alguno muerde, es ya caso sabido
que no escapa de muerto el tal mordido,
por poco que el veneno en él se avive.

Pero si por ventura acaso vive,
que aunque es dificultoso ya se vido,
queda de otro veneno defendido
que ni le empece ni hay por qué lo esquive.

Ya que por mayor mal quiso ventura
que no muriese yo después que el cielo
me dejó ver en vos su hermosura,

no tengáis de mi fe, dama, recelo,
que el ser sujeto vuestro os asegura
que no me encenderá beldad del suelo.
368

Si No Fuese Juzgado Atrevimiento

Si no fuese juzgado atrevimiento,
si vuestra crueldad lo comportase,
que vuestro servidor llamar osase,
de solo el nombre viviría contento.

Tal os pinta en mi alma el pensamiento
que no os miré jamás que no juzgase
temeridad el bien que desease,
y de tal desvarío me arrepiento.

Enójome de haber más deseado,
y acusando a mí mismo mi locura,
de cuanto deseé no quiero nada.

Sólo en veros consiste mi ventura;
todo lo por venir me desagrada;
el bien presente es más que el mal pasado.
346

Si Vos Pensáis Que Por Un Ceño Airado

Si vos pensáis que por un ceño airado,
por abajar los ojos y enojaros,
o por huir de mí, por alejaros,
torcer el rostro con mirar turbado,

saldréis del alma mía, o que el cuidado
pueda en otro ocupar que en adoraros,
justa causa será para apartaros
estar en ella vos sin vuestro grado.

Tal gracia, tal beldad, cierto, se ofende
pues, en un alma rústica, grosera,
tan pobre de valor, tan defectuosa.

Pero si el hado vuestro a vos defiende,
mejor morada proveed, siquiera:
que ésta os pueda agradar, pues forzosa.
324

Tanto Espacio De Tierra Y Tan Gran Seno

Tanto espacio de tierra y tan gran seno
de mar, tantas naciones tan extrañas,
tantos tormentos y ásperas montañas,
ni el Alpe de terror y fieras lleno;

ni tanta soledad, ni el verme ajeno
de aquel bien que me rasga las entrañas,
ni los males, las iras, ni las sañas
de amor, ni el no tener un rato bueno;

ni el temor de la muerte que presente
traigo de cada hora, diferencia
harán en mí de aquél que ser solía.

Era mi fe, señora, indiferente,
¿pero quién me asegura en tanta ausencia
que la vuestra será cual es la mía?
304

Por Esta Faz, Por Esta Bella Mano

Por esta faz, por esta bella mano
que tan impresa está en el alma mía,
por estos ojos que hicieron vía
dentro en mi corazón a aquel tirano,

por esta boca que igualar en vano
a cosa terrenal presumiría,
y por este color que me desvía,
mirando su beldad, del ser humano,

por esta vaga frente que refrena,
ornada del color de estos cabellos,
el vano desear cuando más ciego,

juro que otra beldad no me da pena,
y llamo en testimonio de mí y de ellos,
el cielo, el aire, el mar, la tierra, el fuego.
331

Pues Dio Fin De Fetonte Su Osadía

Pues dio fin de Fetonte su osadía,
siendo vana gloria el interese,
y no dejó soberbia que emprendiese
a Júpiter echar de do vivía,

no os debe de espantar mi fantasía,
señora, pues Amor quiso que fuese
el más subido ejemplo que se oyese
que un corazón humano emprendería.

Y así se va ordenando nueva pena
que a todas las pasadas dará olvido
que bien sé yo que no me iré alabando.

Consuélame ser vos la que lo ordena;
licencia de quejarme no la pido,
y arríscaseme el alma suspirando.
354

Si No Os Digo Verdad, Si En Algo Os Miento

Si no os digo verdad, si en algo os miento,
sobre mi vida torne el desengaño;
si falta hay en mi fe, si os trato engaño,
dolor no quepa en vos del mal que siento;

si no sois causa vos del mal que siento
de vos sea yo tratado como extraño;
si por vos tengo en algo el mayor daño,
no pueda en vos caber consentimiento;

si no estáis hecha ya sola señora
de aquella libertad que no era mía,
¡plega a Dios que sin vos y ella me vea!

Mas si la mísera ánima os adora,
si está llena de vos mi fantasía,
¿qué puedo yo decir que a sí no sea?
407

Amor Mueve Mis Alas, Y Tan Alto

Amor mueve mis alas, y tan alto
las lleva el amoroso pensamiento,
que de hora en hora así subiendo siento
quedar mi padescer más corto y falto.

Temo tal vez mientra mi vuelo exalto,
mas llega luego a mí el conoscimiento
y pruébase que es poco en tal tormento
por inmortal honor un mortal salto.

Que si otro puso al mar perpetuo nombre
do el soberbio valor le dio la muerte,
presumiendo de sí más que podía,

de mí dirán: «Aquí fue muerto un hombre
que si al cielo llegar negó su suerte,
la vida le faltó, no la osadía.»
383

El Cielo De Sus Altos Pensamientos

El cielo de sus altos pensamientos
con las alas de amor ledo subía
Vandalio, y ni el peligro lo desvía
ni le ponen temor mil escarmientos.

Las nubes deja atrás, deja los vientos,
vencidos del valor de su osadía,
cuando de las palabras que decía
al sol, suenan acá tales acentos:

«Si fue temeridad, ojos del cielo,
osar tan sin valor volar tan alto,
sabiendo de Faetón el caso fiero,

»consentidme una vez que sin recelo
mire vuestra beldad; después si el salto
viniera a ser mortal, mortal lo quiero».
392

Amor Me Tira Y Casi A Vuelo Lleva

Amor me tira y casi a vuelo lleva
por do mi presunción hizo la vía;
tan alta va mi loca fantasía
que las nubes pasar volando prueba.

No espero ya que el fin de Ícaro mueva
la dura obstinación de mi porfía,
pues veo que el ardor que la desvía
el mismo la rehace y la renueva.

Está el alma una nueva Fénix hecha
y en fuego de dolor que ha fabricado
se consume y renace cada hora.

Quiérelo así el Amor, y es ley derecha
que siendo Fénix vos, fuese forzado
Fénix la mísera alma que os adora.
331

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Identificación y contexto básico

Gutierre de Cetina fue un destacado poeta español, nacido alrededor de 1520. Escribió en castellano y se le asocia al Siglo de Oro español.

Infancia y formación

Nacido en Sevilla, provenía de una familia acomodada, lo que le permitió recibir una esmerada educación. Estudió en la Universidad de Salamanca, donde adquirió una sólida formación humanística. Fue un ávido lector de los clásicos y de la poesía italiana renacentista, que influiría profundamente en su obra.

Trayectoria literaria

La trayectoria literaria de Cetina se desarrolló principalmente en la primera mitad del siglo XVI. Se le considera uno de los introductores y máximos exponentes del petrarquismo en la poesía castellana. Participó en certámenes poéticos y su obra circuló en manuscritos antes de su publicación póstuma.

Obra, estilo y características literarias

Su obra más conocida es el Cancionero, publicado póstumamente. Su poesía se caracteriza por la influencia de Petrarca, con un lirismo amoroso marcado por la idealización de la amada y la exploración de los sentimientos del yo poético. Utilizó con maestría el soneto y otras formas métricas italianas, adaptándolas al castellano. Su lenguaje es culto, refinado y musical. Destaca su "canción a la dama de ojos graves", un ejemplo paradigmático de su estilo.

Contexto cultural e histórico

Vivió en una época de esplendor cultural para España, el Renacimiento, marcada por los descubrimientos geográficos y la expansión del Imperio. Fue contemporáneo de Garcilaso de la Vega y Juan Boscán, con quienes compartió la renovación poética iniciada en la península ibérica.

Vida personal

Se sabe poco de su vida personal detallada, pero se infiere de su formación y de su obra una vida dedicada a las letras y a la refinada cultura de la época. Se le asocia con círculos literarios y cortesanos.

Reconocimiento y recepción

Aunque su obra circuló ampliamente en manuscritos, su reconocimiento formal llegó tras su muerte con la publicación de su cancionero. Fue admirado por sus contemporáneos y se convirtió en un modelo para poetas posteriores del Siglo de Oro.

Influencias y legado

Fue profundamente influenciado por Petrarca y la poesía italiana. A su vez, su obra influyó en poetas como Lope de Vega y otros líricos del Siglo de Oro, consolidando las formas y temas del amor petrarquista en España.

Interpretación y análisis crítico

Su poesía ha sido analizada como un exponente clave del humanismo renacentista y de la consolidación del soneto en lengua española. La idealización de la mujer y la exploración del amor como experiencia interior son temas centrales en su crítica.

Infancia y formación

Se sabe que viajó a Nápoles y otras partes de Italia, lo que le permitió un contacto directo con la fuente de su inspiración literaria.

Muerte y memoria

Falleció en Madrid alrededor de 1560. Su memoria perdura como uno de los grandes renovadores de la lírica española y un maestro del soneto renacentista.