Lista de Poemas
El Triste Recordar Del Bien Pasado
me representa el alma a mi despecho,
y el pensar que pasó me tiene hecho
de esperar que será, desesperado.
Ando de un no sé qué mal aquejado,
que me paresce que me roe el pecho;
pienso que es desear, pero sospecho
que no da el desear tanto cuidado.
Pues, si no es desear, ¿qué es lo que siento?
Yo sé que no es temor, tampoco es celo,
que no me da vuestro valor licencia.
¿Si es fuerza de amoroso pensamiento?
No, que el pensar consigo trae consuelo.
Mas, ¡ay!, que ya sé que es: no es sino abstencia.
Ay, Vivo Fuego, Ay, Fiero Pensamiento
ay, rabioso dolor, pasos cansados,
ay, recelos de Amor desesperados,
ay, triste, congojoso sentimiento!
¡Ay, alto desear sin fundamento,
ay, vana empresa llena de cuidados,
ay, ríos, fuentes, selvas, bosques, prados,
ay, esquiva ocasión de mi tormento!
¡Ay, verdes murtas, árboles hermosos,
ay, lugar que ya fue ledo y jocundo,
do gastaba mi tiempo en dulce canto!
Espíritus alegres y amorosos,
si alguno vive acá en el bajo mundo,
muévaos hora a piedad mi triste llanto.
Cuál Fiera Tempestad, Cuál Accidente
mi tan sereno mar ha vuelto airado?
¿Qué es del fuego, señora, en que abrasado
fue vuestro corazón tan dulcemente?
Si en el perpetuo olvido amor consiente
que así se haya deshecho y apagado,
¿qué fue, si no fue amor, mi bien pasado?
Y si fue amor, ¿qué es de él, dó
está presente?
Ya que justa ocasión de mí os partiese,
¿cómo puede hora ser que en solo un hora
tanto amor, si era amor, de vos se fuese?
Sombra de amores fue, no amor, señora:
mostrásteme la luz por que sintiese
mayor obscuridad sin ella agora.
Dulce Enemiga Mía, Hermosa Fiera
si las obras de Amor mirar queremos,
iguales con el sol las hallaremos
una regla guardar y una manera.
Cerca la tierra el sol dentro y de fuera,
y la cera derrite como vemos.
¿De dónde vienen, pues, tales extremos?
¿Los rayos no son todos de una esfera?
Amor os hiela a vos y a mí me enciende,
en mí acrecienta ardor y en vos desvío,
yo soy un fuego ya, vos toda un hielo.
¿Pues cómo puede ser? ¿Hay quién lo
entiende?
Si procede de Amor el ardor mío,
¿el hielo vuestro es permisión del cielo?
Si Contra Amor, Señora, Andáis Armada
de aquel frío saber que Amor contiende,
si os guía la razón, si ella os defiende,
no es gran caso no estar enamorada.
De poco amor, Amor se desagrada;
no puede Amor crecer do el seso entiende;
si el juicio gobierna, Amor se ofende;
do no hay pasión, Amor no puede nada.
Pero si permitiese el hado mío,
cosa que podría ser, que Amor hallase
entrada en ese pecho de diamante,
a pagar de mi alma aquel desvío
en blando consentir se transformase,
¿qué freno hay que tener pueda un amante?
Dama, Tan Claro En Vos Amor Me Muestra
de su cautela la experiencia clara
que si el alma engañar no se dejara,
en vuestro gesto vio la clara muestra.
La culpa de Amor fue, la gloria vuestra,
la pena mía, y tal, que me bastara
sin que os sacara el mal todo a la cara
el ciego que por vos mi vida adiestra.
El calor de esta fiebre que os ofende
ha hecho en mi dolor efecto extraño,
muy contrario de aquél que yo temía.
A vos os hiela el fuego, a mí me enciende;
en vos crece beldad, en mí el engaño
hace el deseo mayor que ser solía.
Como El Calor De La Celeste Esfera
calienta y vivifica y da consuelo
cuanto hay elemental acá en el suelo,
árbol, planta, animal, flor, hierba o fiera,
así, señora, Amor de esta manera
los pechos arde de amoroso celo,
sino ése vuestro que por ser de hielo,
de mal tan general se queda fuera.
Pero si el sol al mayor hielo ofende,
lo consume y deshace, como vemos,
el vuestro ante mi ardor, ¿quién lo defiende?
Y si ambos de su ardor nos defendemos,
¿cómo se hiela en vos y en mí se enciende?
¿Caben en un sujeto dos extremos?
Luz De Estos Ojos Tristes Que Solía
alegrarlos mirando alegremente,
vida por quien la mía ahora siente
harto más que el morir vuestra porfía,
¿por cual razón, ¡ay, bien del alma mía!
turbado por un súbito accidente
luego a mi verdad no se consiente?
¿Cual injusta ocasión de mí os desvía?
Si mi vivir, señora, os desagrada,
si dura mucho ya una buena suerte,
si privarme queréis del bien pasado,
no os me enojéis, no os me mostréis airada:
que como me quitasteis de la muerte,
me la podéis volver de vuestro grado.
Mientra Con Gran Terror Por Cada Parte
de Roma ardían las moradas bellas,
mientra que con el humo a las estrellas
subía el clamor del gran pueblo de Marte,
alegre está Nerón, subido en parte
do viendo el fuego, oía las querellas,
mirando entre las llamas cuáles de ellas
eran mayores, do su furia harte.
Así del alma mía la que gobierna
mi vida, mira el fuego, escucha el llanto
y tiene el mayor mal por mayor juego;
y, a guisa de Nerón, se alegra tanto
cuanto más viendo en mí durar el fuego
piensa hacer su crueldad eterna.
Si De Roma El Ardor, Si El De Sagunto
de Troya, de Numancia y de Cartago,
si de Jerusalén el fiero estrago,
Belgrado, Rodas y Bizancio junto;
si puede a piedad moveros punto
cuanto ha habido de mal del Indo al Tago,
¿por qué del fuego que llorando apago
ni dolor, ni piedad en vos barrunto?
Pasó la pena de éstos, y en un hora
acabaron la vida y el tormento,
puestos del enemigo a sangre y fuego.
Vos dais pena inmortal al que os adora,
y así vuestra crueldad no llega a cuento
romano, turco, bárbaro ni griego.
Comentarios (0)
NoComments
«Ojos claros, serenos», de Gutierre de Cetina por Jimmy Castro.
Gutierre de Cetina - Madrigal [voz: Luis Prendes]
Gutierre de Cetina
Gutiérre de Cetina
Gutierre de Cetina - Selección de poemas
1557 – Gutierre de Cetina
MADRIGAL | POEMA GUTIERRE DE CETINA
Ojos claros, serenos, de Gutierre de Cetina
Gutierre de Cetina
"Ojos claros, serenos" Gutierre de Cetina
Madrigal, de Gutierre de Cetina | Poesía en castellano
"Madrigal" de Gutierre de Cetina recitado por Darth Vader .
Gutierre de Cetina - Amor mueve mis alas (videoclip)
Gutierre de Cetina - Amor mueve mis alas
Ojos claros, serenos, de Gutierre de Cetina.
Gutierre de Cetina: Ojos claros (Madrigal I)
Madrigal - OJOS CLAROS de .Gutierrez de Cetina. - POEMA. wmv
Ojos claros, serenos. G. de Cetina ~ Música: F. Mendelsshon Poesía y Piano
"MADRIGAL" de Gutierre de Cetina.
Gutierre de Cetina - Soneto (videoclip)
"Ojos claros, serenos" — Gutierre de Cetina
"Ojos claros, serenos" de Gutierre de Cetina | Poema | Recitación
Selección de poemas de GUTIERRE DE CETINA
Gutierre de Cetina. A unos ojos. Madrigal #poesía #poemas #versos
Gutierre de Cetina - Pincel divino, venturosa mano
GUTIERRE DE CETINA (1520-1557): OJOS CLAROS, SERENOS. [Voz, María José Viz Blanco]
Poema narrado de Gutierre de Cetina | Ojos claros, serenos.
Ojos Claros - Letra: Gutierre de Cetina / Música: Javier Castrillo Salvador
Jimmy Castro recita «Ojos claros, serenos» de Gutierre de Cetina.
Gutierre de Cetina: Ojos claros, serenos
OJOS CLAROS SERENOS _ POEMA DE GUTIERRE DE CETINA _ EN VOZ DE DON HÉCTOR MARTÍNEZ SERRANO.
Ojos claros y serenos de Gutierre de Cetina
Confinamiento Día #15: "Madrigal. Ojos claros, serenos..." (Gutierre de Cetina)
Madrigal de Gutierre de Cetina triste historia
Gutierre de CETINA
Madrigal, de Gutierre de Cetina
NATALIA SERRANO, soprano. MADRIGAL (Gutierre de Cetina) Sergio Moreno Barranco
👉👀 Poema de Amor Ojos Claros y serenos del español Gutierre de Cetina | Amor y Poemas
Ojos claros, serenos, de Gutierre de Cetina. Declama: Arsenio Escolar
GUTIERRE DE CETINA - Ojos claros, serenos...
A unos Ojos - Gutierre de Cetina
Gutierre de Cetina, 7. lunes, 03 de mayo de 2010, 17:25.
Madrigal, Gutierre de Cetina
Gutiérre de Cetina Vicente Álvarez
Puebla para principiantes Parque Gutierre de Cetina
Poemas sentidos (T1E13). Gutierre de Cetina, el perfecto renacentista
HORAS ALEGRES | GUTIERRE DE CETINA
Cambio Combustible Carbón a Gas - Gutierre de Cetina
Gutierre de Cetina y un poema suyo.
Dos Madrigales: Gutierre de Cetina y José P.H. Hernández.wmv