Lista de Poemas

Xxiii

Padre mío, señor mío, hermano mío,
amigo de mi alma,tierno y fuerte,
saca tu cuerpo viejo, viejo mío,
saca tu cuerpo de la muerte.

Saca tu corazón igual que un río,
tu frente limpia en que aprendí a quererte,
tu brazo como un árbol en el frío,
saca todo tu cuerpo de la muerte.

Amo tus canas, tu mentón austero,
tu boca firme, tu mirada abierta,
tu pecho vasto y sólido y certero.

Estoy llamando, tirándote la puerta.
Parece que yo soy el que me muero:
¡padre mío, despierta!
607

Primera Parte Xii

Morir es retirarse, hacerse a un lado,
ocultarse un momento, estarse quieto,
pasar el aire de una orilla a nado
y estar en todas partes en secreto.

Morir es olvidar, ser olvidado,
refugiarse desnudo en el discreto
calor de Dios, y en su cerrado
puño, crecer igual que un feto.

Morir es encenderse bocabajo
hacia el humo y el hueso y la caliza
y hacerse tierra y tierra con trabajo.

Apagarse es morir, lento y aprisa
tomar la eternidad como a destajo
y repartir el alma en la ceniza.
588

Como Pájaros Perdidos Xix

Como ahora no hay maestros ni alumnos, el alumno preguntó a la pared:
¿qué es la sabiduría? Y la pared se hizo transparente.
720

Doña Luz Xvii

Lloverás en el tiempo de lluvia,
harás calor en el verano,
harás frío en el atardecer.
Volverás a morir otras mil veces.

Florecerás cuando todo florezca.
No eres nada, nadie, madre.

De nosotros quedará la misma huella,
la semilla del viento en el agua,
el esqueleto de las hojas en la tierra.
Sobre las rocas, el tatuaje de las sombras,
en el corazón de los árboles la palabra amor.

No somos nada, nadie, madre.
Es inútil vivir
pero es más inútil morir.
631

Para Hacer Funcionar A Las Estrellas

Para hacer funcionar a las estrellas
Para hacer funcionar a las estrellas es necesario apretar el botón
azul.
Las rosas están insoportables en el florero.
¿Por qué me levanto a las tres de la mañana mientras
todos duermen? ¿Mi corazón sonámbulo se pone a andar
sobre las azoteas detectando los crímenes, investigando el amor?
Tengo todas las páginas para escribir, tengo el silencio, la
soledad, el amoroso insomnio; pero sólo hay temblores subterráneos,
hojas de angustia que aplasta una serpiente en sombra. No hay nada que
decir: es el presagio, sólo el presagio de nuestro nacimiento.
614

Me Dueles

Me dueles.
Mansamente, insoportablemente, me dueles.
Toma mi cabeza, córtame el cuello.
Nada queda de mí después de este amor.

Entre los escombros de mi alma búscame,
escúchame.
En algún sitio mi voz, sobreviviente, llama,
pide tu asombro,
tu iluminado silencio.

Atravesando muros, atmósferas, edades,
tu rostro (tu rostro que parece que fuera cierto)
viene desde la muerte, desde antes
del primer día que despertara al mundo.

¡Qué claridad tu rostro, qué ternura
de luz ensimismada,
qué dibujo de miel sobre hojas de agua!

Amo tus ojos, amo, amo tus ojos.
Soy como el hijo de tus ojos,
como una gota de tus ojos soy.
Levántame. De entre tus pies levántame, recógeme,
del suelo, de la sombra que pisas,
del rincón de tu cuarto que nunca ves en sueños.
Levántame. Porque he caído de tus manos
y quiero vivir, vivir, vivir.
598

El Mediodía En La Calle, Atropellando ángeles

El mediodía en la calle, atropellando ángeles,
violento, desgarbado;
gentes envenenadas lentamente
por el trabajo, el aire, los motores;
árboles empeñados en recoger su sombra,
ríos domesticados, panteones y jardines
transmitiendo programas musicales.
¿Cuál hormiga soy yo de estas que piso?
¿qué palabras en vuelo me levantan?

«Lo mejor de la escuela es el recreo»,
dice Judit, y pienso:
¿cuándo la vida me dará un recreo?
¡Carajo! Estoy cansado. Necesito
morirme siquiera una semana.
928

Te Quiero Porque Tienes Las Partes De La Mujer

Te quiero porque tienes las partes de la mujer
en el lugar preciso
y estás completa. No te falta ni un pétalo,
ni un olor, ni una sombra.
Colocada en tu alma,
dispuesta a ser rocío en la yerba del mundo,
leche de luna en las oscuras hojas.

Quizás me ves,
tal vez, acaso un día,
en una lámpara apagada,
en un rincón del cuarto donde duermes,
soy una mancha, un punto en la pared, alguna raya
que tus ojos, sin ti, se quedan viendo.
Quizás me reconoces
como una hora antigua
cuando a solas preguntas, te interrogas
con el cuerpo cerrado y sin respuesta.
Soy una cicatriz que ya no existe,
un beso ya lavado por el tiempo,
un amor y otro amor que ya enterraste.
Pero estás en mis manos y me tienes
y en tus manos estoy, brasa, ceniza,
para secar tus lágrimas que lloro.

¿En qué lugar, en dónde, a qué deshoras
me dirás que te amo? Esto es urgente
porque la eternidad se nos acaba.

Recoge mi cabeza. Guarda el brazo
con que amé tu cintura. No me dejes
en medio de tu sangre en esa toalla.
563

Cuando Tengas Ganas De Morirte

Cuando tengas ganas de morirte
esconde la cabeza bajo la almohada
y cuenta cuatro mil borregos.
Quédate dos días sin comer
y veras qué hermosa es la vida:
carne, frijoles, pan.
Quédate sin mujer: verás.
Cuando tengas ganas de morirte
no alborotes tanto: muérete
y ya.
536

Espero Curarme De Ti

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte,
de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno.
Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No
es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas
las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede
prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también
el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos
gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo
del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando
digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se
hizo de noche»... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías,
te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te
quiero»).
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo.
Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo
a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender
las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio
para entrar a un panteón.
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Identificación y contexto básico

Jaime Sabines Gutiérrez fue un poeta mexicano, nacido en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Es considerado uno de los poetas mexicanos más importantes y leídos del siglo XX, cuya obra se caracteriza por su lenguaje directo, coloquial y su profunda carga emotiva. Su poesía abordó temas universales como el amor, la muerte, la soledad, la injusticia social y la condición humana, resonando con fuerza en el sentir popular y convirtiéndolo en un referente ineludible de la literatura mexicana.

Infancia y formación

Nacido en el seno de una familia de origen libanés, Sabines tuvo una infancia marcada por las tradiciones y el ambiente cultural de Chiapas. Estudió la preparatoria en la Ciudad de México, donde entró en contacto con un ambiente intelectual más amplio. Posteriormente, regresó a Chiapas para estudiar comercio, profesión que desempeñó durante gran parte de su vida, compaginándola con su vocación literaria. Su formación fue en gran medida autodidacta, marcada por una intensa lectura de poetas clásicos y contemporáneos.

Trayectoria literaria

La trayectoria literaria de Jaime Sabines se inicia en la década de 1940. Publicó su primer libro, "Humo en los ojos", en 1948, al que siguieron obras fundamentales como "La señal" (1950), "Poemas recientes" (1951), "Días como perros" (1956) y "Taller de amor" (1967). Su obra se caracteriza por una evolución constante en la exploración de temas y un dominio cada vez mayor de su estilo directo y emotivo. Colaboró en diversas revistas y periódicos, y fue reconocido con importantes premios literarios.

Obra, estilo y características literarias

La obra de Sabines se distingue por su lenguaje llano, directo y apasionado, alejado de la experimentación vanguardista y de la retórica pomposa. Sus poemas abordan el amor con crudeza y ternura, la muerte con angustia existencial, la soledad con desgarro y la injusticia social con indignación. Utiliza el verso libre y una métrica que imita el ritmo del habla cotidiana, logrando una gran cercanía con el lector. Su voz poética es confesional, auténtica y profundamente humana, capaz de conmover por su sinceridad y su fuerza.

Contexto cultural e histórico

Sabines desarrolló su obra en un México marcado por la posrevolución, el crecimiento urbano y las tensiones sociales. Su poesía se nutrió de la realidad de su tiempo, reflejando las preocupaciones y esperanzas de la gente común. A pesar de su éxito popular, se mantuvo al margen de los círculos literarios más académicos y de las modas. Su compromiso con la justicia social y su visión crítica de la realidad lo emparentan con una tradición de poetas comprometidos con su tiempo.

Vida personal

Jaime Sabines llevó una vida discreta, alejado de los grandes focos. Trabajó en el comercio y la industria textil, lo que le permitió mantener una independencia económica y una conexión con el mundo laboral. Tuvo relaciones personales intensas que se reflejaron en su poesía amorosa. Su carácter franco y directo, así como su profunda sensibilidad, marcaron su vida y su obra. Fue un hombre de profundas convicciones y un espíritu rebelde.

Reconocimiento y recepción

Jaime Sabines es uno de los poetas más populares y leídos de México. Su obra ha trascendido generaciones y fronteras, siendo traducida a varios idiomas. A pesar de su enorme éxito popular, el reconocimiento académico le llegó de forma más tardía. Recibió numerosos premios, como el Premio Xavier Villaurrutia y el Premio Nacional de Letras.

Influencias y legado

Sabines recibió influencias de poetas como Pablo Neruda y César Vallejo, pero desarrolló un estilo propio e inconfundible. Su legado reside en su capacidad para expresar las emociones humanas de forma universal y conmovedora, utilizando un lenguaje accesible pero cargado de profundidad. Ha influido en numerosos poetas contemporáneos por su autenticidad y su compromiso con la realidad.

Interpretación y análisis crítico

La crítica ha destacado en la obra de Sabines su autenticidad, su fuerza expresiva y su habilidad para conectar con las emociones primarias del ser humano. Su poesía es interpretada como un reflejo de la complejidad de la vida, de la lucha constante entre el amor y la muerte, la esperanza y la desilusión. Su lenguaje directo y su compromiso ético son aspectos clave en el análisis de su obra.

Infancia y formación

Sabines era conocido por su carácter irónico y su aversión a la solemnidad. A menudo se le veía en cafés o bares, observando la vida y dialogando con la gente. Su poesía es un reflejo de su profunda humanidad, de su capacidad para ver la poesía en lo cotidiano y en las experiencias más sencillas de la vida.

Muerte y memoria

Jaime Sabines falleció en la Ciudad de México. Su muerte representó una gran pérdida para la literatura mexicana. Su obra, sin embargo, sigue viva y goza de una enorme popularidad, siendo uno de los poetas cuya lectura se recomienda para comprender la poesía en lengua española del siglo XX. Su memoria se mantiene viva a través de la lectura de sus poemas y el estudio de su obra.