Félix Lope de Vega y Carpio fue un prolífico dramaturgo y poeta español, figura cumbre del Siglo de Oro. Conocido como "El Fénix de los Ingenios" y "Monstruo de la Naturaleza", revolucionó el teatro español creando la Comedia Nueva, un modelo dramático de gran éxito popular y perdurabilidad. Su vasta obra, que abarca todos los géneros literarios de su tiempo, se caracteriza por su ingenio, su vitalidad, su dominio del verso y su profunda comprensión de la naturaleza humana, lo que le permitió crear personajes y tramas de gran realismo y emotividad.
n. 1562-11-25, Madrid·m. 1635-08-27, Madrid
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Daba Sustento A Un Pajarillo Un Día
Daba sustento a un pajarillo un día
Lucinda, y por los hierros del portillo
fuésele de la jaula el pajarillo
al libre viento en que vivir solía.
Con un suspiro a la ocasión tardía
tendió la mano, y no pudiendo asillo,
dijo (y de las mejillas amarillo
volvió el clavel que entre su nieve ardía):
¿Adónde vas por despreciar el nido,
al peligro de ligas y de balas,
y el dueño huyes que tu pico adora?».
Oyóla el pajarillo enternecido,
y a la antigua prisión volvió las alas,
que tanto puede una mujer que llora.
Félix Lope de Vega y Carpio, conocido universalmente como Lope de Vega, nació en Madrid. Es uno de los pilares fundamentales del Siglo de Oro español, reconocido por su inmensa producción teatral y poética. Su seudónimo más célebre es "El Fénix de los Ingenios", aunque también se le llamó "Monstruo de la Naturaleza" por su prodigiosa fecundidad literaria.
Infancia y formación
Desde muy joven demostró una inteligencia excepcional y una gran afición por las letras. Se formó en colegios jesuitas y posteriormente en la Universidad de Alcalá de Henares. Su temprana vocación literaria se manifestó con la escritura de sus primeros versos y obras teatrales.
Trayectoria literaria
La carrera literaria de Lope de Vega fue extraordinariamente prolífica y abarcó toda la geografía literaria de su tiempo. Se le atribuyen entre 1.500 y 2.500 obras, aunque se conservan alrededor de 400-500. Fue un renovador del teatro español, sentando las bases de la Comedia Nueva, un modelo que dominaría la escena durante siglos. Además de dramaturgo, fue un poeta de gran talento, cultivando todos los géneros líricos.
Obra, estilo y características literarias
La obra de Lope de Vega se caracteriza por su vitalidad, su ingenio y su profundo conocimiento de la psicología humana. En teatro, rompió las unidades aristotélicas, mezcló lo trágico y lo cómico, y creó personajes de gran verosimilitud. Temas recurrentes son el honor, el amor, la justicia, la fe y la historia de España. Su poesía es rica en formas métricas y temáticas, desde sonetos de amor hasta poemas religiosos y épicos. Su estilo es ágil, natural y lleno de fuerza expresiva, con un dominio magistral del verso.
Contexto cultural e histórico
Vivió en plena efervescencia del Siglo de Oro español, un período de gran esplendor cultural y artístico, pero también de crisis sociales y políticas. Fue contemporáneo de Cervantes, Quevedo y Góngora, con quienes mantuvo relaciones complejas, a veces de amistad y otras de rivalidad literaria.
Vida personal
Su vida personal fue tan intensa y novelesca como sus obras. Tuvo numerosas relaciones amorosas, lo que le acarreó conflictos y destierros. Fue militar, secretario de embajada y finalmente se ordenó sacerdote, aunque su vida sentimental no cesó por completo. Estas experiencias vitales nutrieron enormemente su creación literaria.
Reconocimiento y recepción
Desde muy joven gozó de un enorme reconocimiento popular y de la crítica. Su fama se extendió por toda España e Hispanoamérica. Fue admirado por su prodigiosa capacidad creativa y la calidad de sus obras, siendo considerado el máximo representante del teatro del Siglo de Oro.
Influencias y legado
Lope de Vega ejerció una influencia inmensa en generaciones posteriores de dramaturgos y poetas. Su modelo teatral fue adoptado por la mayoría de los escritores de su época y su poesía sentó cátedra. Su legado es el de haber configurado de manera decisiva el teatro y la lírica en lengua española, creando un canon de obras maestras que aún hoy se representan y estudian.
Interpretación y análisis crítico
Su obra ha sido objeto de innumerables estudios que analizan su técnica dramática, su evolución poética, sus temas y su compleja personalidad. Es visto como un reflejo de la sociedad y la cultura de su tiempo, capaz de captar tanto la grandeza como las contradicciones de la España del Siglo de Oro.
Infancia y formación
Se cuenta que aprendió a leer a los cinco años y a escribir versos a los doce. Su capacidad de trabajo era asombrosa, llegando a escribir obras completas en pocos días. Su rivalidad con Góngora es una de las más célebres de la historia de la literatura española.
Muerte y memoria
Lope de Vega murió en Madrid, un día después de la publicación de su obra "La selva sin amor", que fue la primera obra de teatro española publicada con música. Su muerte fue sentida como una gran pérdida para las letras hispánicas, y su memoria se ha mantenido viva a través de la continua representación de sus obras y el estudio de su vastísima producción literaria.
Poemas
126
Anticipó La Púrpura Olorosa
Anticipó la púrpura olorosa
un temprano clavel; Fabio admirado
dijo a Fenisa que bajaba al prado:
«Corta su breve vida, Parca hermosa».
«Lástima fuera», respondió piadosa,
y dejóle con vida y enojado,
y Fabio de sus labios engañado
dejó el clavel y respetó la rosa.
¡Ay, necio Fabio! La siguiente aurora,
de un etiope vil la negra mano,
en el jardín entrándose a deshora,
cortó el clavel y le gozó tirano.
Así perdida la ocasión se llora
y al más indigno se defiende en vano.
440
A Mis Soledades Voy
A mis soledades voy,
de mis soledades vengo,
porque para andar conmigo
me bastan mis pensamientos.
No sé qué tiene el aldea
donde vivo y donde muero,
que con venir de mí mismo,
no puedo venir más lejos.
Ni estoy bien ni mal conmigo;
mas dice mi entendimiento
que un hombre que todo es alma
está cautivo en su cuerpo.
Entiendo lo que me basta,
y solamente no entiendo
cómo se sufre a sí mismo
un ignorante soberbio.
De cuantas cosas me cansan,
fácilmente me defiendo;
pero no puedo guardarme
de los peligros de un necio.
Él dirá que yo lo soy,
pero con falso argumento;
que humildad y necedad
no caben en un sujeto.
La diferencia conozco,
porque en él y en mí contemplo
su locura en su arrogancia,
mi humildad en mi desprecio.
O sabe naturaleza
más que supo en este tiempo,
o tantos que nacen sabios
es porque lo dicen ellos.
«Sólo sé que no sé nada»,
dijo un filósofo, haciendo
la cuenta con su humildad,
adonde lo más es menos.
No me precio de entendido,
de desdichado me precio;
que los que no son dichosos,
¿cómo pueden ser discretos?
No puede durar el mundo,
porque dicen, y lo creo,
que suena a vidrio quebrado
y que ha de romperse presto.
Señales son del juicio
ver que todos le perdemos,
unos por carta de más,
otros por carta de menos.
Dijeron que antiguamente
se fue la verdad al cielo;
tal la pusieron los hombres,
que desde entonces no ha vuelto.
En dos edades vivimos
los propios y los ajenos:
la de plata los estraños,
y la de cobre los nuestros.
¿A quién no dará cuidado,
si es español verdadero,
ver los hombres a lo antiguo
y el valor a lo moderno?
Todos andan bien vestidos,
y quéjanse de los precios,
de medio arriba romanos,
de medio abajo romeros.
Dijo Dios que comería
su pan el hombre primero
en el sudor de su cara
por quebrar su mandamiento;
y algunos, inobedientes
a la vergüenza y al miedo,
con las prendas de su honor
han trocado los efectos.
Virtud y filosofía
peregrinan como ciegos;
el uno se lleva al otro,
llorando van y pidiendo.
Dos polos tiene la tierra,
universal movimiento,
la mejor vida el favor,
la mejor sangre el dinero.
Oigo tañer las campanas,
y no me espanto, aunque puedo,
que en lugar de tantas cruces
haya tantos hombres muertos.
Mirando estoy los sepulcros,
cuyos mármoles eternos
están diciendo sin lengua
que no lo fueron sus dueños.
¡Oh, bien haya quien los hizo!
Porque solamente en ellos
de los poderosos grandes
se vengaron los pequeños.
Fea pintan a la envidia;
yo confieso que la tengo
de unos hombres que no saben
quién vive pared en medio.
Sin libros y sin papeles,
sin tratos, cuentas ni cuentos,
cuando quieren escribir,
piden prestado el tintero.
Sin ser pobres ni ser ricos,
tienen chimenea y huerto;
no los despiertan cuidados,
ni pretensiones ni pleitos;
ni murmuraron del grande,
ni ofendieron al pequeño;
nunca, como yo, firmaron
parabién, ni Pascuas dieron.
Con esta envidia que digo,
y lo que paso en silencio,
a mis soledades voy,
de mis soledades vengo.
655
Dios, Centro Del Alma
Si fuera de mi amor verdad el fuego,
él caminara a tu divina esfera;
pero es cometa que corrió ligera
con resplandor que se deshizo luego.
¡Qué deseoso de tus brazos llego
cuando el temor mis culpas considera!
mas si mi amor en ti no persevera,
¿en qué centro mortal tendrá sosiego?
Voy a buscarte, y cuanto más te encuentro,
menos reparo en ti, Cordero manso,
aunque me buscas tú del alma adentro.
Pero dime, Señor: si hallar descanso
no puede el alma fuera de su centro,
y estoy fuera de ti, ¿cómo descanso?
422
A La Nueva Lengua
Boscán, tarde llegamos ¿Hay posada?
Llamad desde la posta, Garcilaso.
¿Quién es? Dos caballeros del Parnaso.
No hay donde nocturnar palestra armada.
No entiendo lo que dice la criada.
Madona, ¿qué decís? Que afecten paso,
que obstenta limbos el mentido ocaso
y el sol depinge la porción rosada.
¿Estás en ti, mujer? Negóse al tino
el ambulante huésped. ¡Que en tan poco
tiempo tal lengua entre cristianos haya!
Boscán, perdido habemos el camino,
preguntad por Castilla, que estoy loco,
o no habemos salido de Vizcaya.
483
Fuerza De Lágrimas - Obras Sueltas Xiii
Con ánimo de hablarle en confianza
de su piedad entré en el templo un día,
donde Cristo en la cruz resplandecía
con el perdón de quien le mira alcanza.
Y aunque la fe, el amor y la esperanza
a la lengua pusieron osadía,
acordéme que fue por culpa mía
y quisiera de mí tomar venganza.
Ya me volvía sin decirle nada
y como vi la llaga del costado,
paróse el alma en lágrimas bañada.
Hablé, lloré y entré por aquel lado,
porque no tiene Dios puerta cerrada
al corazón contrito y humillado.
322
Temores En El Favor - Triunfos Divinos, Con Otras Rimas (1625)
Cuando en mis manos, Rey eterno, os miro,
y la cándida víctima levanto,
de mi atrevida indignidad me espanto
y la piedad de vuestro pecho admiro.
Tal vez el alma con temor retiro,
tal vez la doy al amoroso llanto,
que arrepentido de ofenderos tanto
con ansias temo, y con dolor suspiro.
Volved los ojos a mirarme humanos,
que por las sendas de mi error siniestras
me despeñaron pensamientos vanos;
no sean tantas las miserias nuestras
que a quien os tuvo en sus indignas manos
vos le dejéis de las divinas vuestras.
371
Beatus Quí Invenít Amicum Verum
Beatus quí invenít amicum verum
Eccl., cap.35
Yo dije siempre, y lo diré, y lo digo,
que es la amistad el bien mayor humano;
mas ¿qué español, qué griego, qué romano
nos ha de dar este perfeto amigo?
Alabo, reverencio, amo, bendigo
aquel a quien el cielo soberano
dio un amigo perfeto, y no es en vano;
que fue, confieso, liberal conmigo.
Tener un grande amigo y obligalle
es el último bien, y por querelle,
el alma, el bien y el mal comunicalle;
mas yo quiero vivir sin conocelle;
que no quiero la gloria de ganalle
por no tener el miedo de perdelle.
416
Guzmán El Bravo
Vengada la hermosa Filis
de los agravios de Fabio
a verle viene al aldea
enfermo de desengaños.
A ruego de los pastores
baja de su monte al prado,
que como se ve querida
da a entender que la forzaron.
Eso mismo que desea,
quiere que la estén rogando,
que sube al gusto los precios
amor conforme a los años.
Huyóse Fabio celoso,
pensó Fabio hallar sagrado,
pero hay estados de amor
que está en el remedio el daño.
¡Desdichado del que llega
a tiempo tan desdichado
que le matan los remedios
con que muchos quedan sanos!
En fin, a Fabio rendido
viene a ver su dueño ingrato,
alegre porque es amor
en las venganzas villano.
No va sin galas a verle,
aunque pudiera escusarlo,
que la mayor hermosura
no deja en casa el cuidado.
Lleva de palmilla verde
saya y sayuelo bizarro,
con pasamanos de plata
si en ellos pone las manos.
No lleva cosa en el cuello
que Fabio le hubiese dado,
porque no entienda que viven
memorias de sus regalos.
Joyas lleva que él no ha visto,
no porque le ha hecho agravio,
mas porque sepan ausencias
que no está seguro el campo.
Con una cinta de cifras
lleva el cabello apretado,
que quien gusta de dar celos
se vale de mil engaños.
De rebociño le sirve
para mayor desenfado
el capote de los ojos
bordado de negros rayos.
En argentadas chinelas
listones lleva, admirados
de que quepan tantos bríos
en tan pequeños espacios.
Llegó Filis al aldea,
entró en su casa de Fabio,
los pastores la reciben
como al sol los montes altos.
Dando perlas con la risa
extiende a todos los brazos,
que gana mares de amor
y da perlas de barato.
Apenas Fabio la mira
cuando a un tiempo se bañaron
el alma en pura alegría,
los ojos en tierno llanto.
No hablaron los dos tan presto,
aunque los ojos hablaron,
Filis porque no quería,
Fabio porque quiere tanto.
Cuando en esta suspensión
los dos se encuentran mirando
a un tiempo bajan los ojos
como que envidian de falso.
Habló Filis y tuvieron
alma de coral sus labios,
que ver humilde al rendido
hace piadoso al vengado.
A Fabio culpa le pone
que es error hacer, amando,
con la lengua valentías,
si el alma no tiene manos.
Él responde y se disculpa,
que viendo cerca los brazos,
pide perdón ofendido
quien ama desengañado.
428
Canta Amarilis, Y Su Voz Levanta
Canta Amarilis, y su voz levanta
mi alma desde el orbe de la luna
a las inteligencias, que ninguna
la suya imita con dulzura tanta.
De su número luego me trasplanta
a la unidad, que por sí misma es una,
y cual si fuera de su coro alguna,
alaba su grandeza cuando canta.
Apártame del mundo tal distancia,
que el pensamiento en su Hacedor termina,
mano, destreza, voz y consonancia.
Y es argumento que su voz divina
algo tiene de angélica sustancia,
pues a contemplación tan alta inclina.
520
Amor Con Tan Honesto Pensamiento
Amor con tan honesto pensamiento
arde en mi pecho, y con tan dulce pena,
que haciendo grave honor de la condena,
para cantar me sirve de instrumento.
No al fuego, al celestial atento,
en alabanza de Amarilis suena
con esta voz, que el curso al agua enfrena,
mueve la selva y enamora el viento.
La luz primera del primero día,
luego que el sol nació, toda la encierra,
círculo ardiente de su lumbre pura,
y así también, cuando tu sol nacía,
todas las hermosuras de la tierra
remitieron su luz a tu hermosura.