Lista de Poemas

Carrer Del Pou Dolç

Alegre y errabundo
sales de pozos lóbregos,
entras
al pañuelo del aire,
que te torea, muy considerado,
con flámula de seda
ligeramente húmeda.
Y cuando lo respiras, cuando embistes
hacia adentro, bebiendo
su sabor a placenta, a plaza lenta,
a pureza corrupta,
percibes que es verdad, que ahí está
el toro ensabanado de la mar,
sus delicados dedos sudorosos
y su toque en la sien.
Por la noche se encorva, se doblega
a entrar en la caverna de mi olfato
(o convertido en cuervo
da un apretón jovial de pico y ala
a mi torso, a mi pecho, y un mantazo
de talante torero tolerante
a mis pulmones) muy bienhumorado.
Torero del calor aceitunado
de la noche y la mar en Barcelona.
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Padre De Todas Las Crismas

Se colmulga también en templos de la sordidez:
has de reconocerlos
por los ojos de arcadas aturdidos
que tienen en las plazas los patios de caballos
y, en sus puertas, montantes
con el cristal de medio real saltado
al modo guerra de la independencia
por turbas que convierten estaciones de tren abandonadas
en catedral del vómito en ayunas.
Entrado el sol en esos deambulatorios
todo lo hace el fervor,
la mano como garra piadosa sobre el pecho,
el rosario sonoro de las gotas pendientes,
la mirada ascendente,
la actitud recogida del cobarde,
la salida gloriosa del que huye por la puerta grande
a las afueras en que crece la hierba de la desconfianza,
anhelando a barrunto los trazados termómetro
y su camino alegre; y encontrarlo
cicatrizado por la violencia
en túmulos canela.
Desolación. Desnorte. Mirada circular,
y es sólo entonces cuando se despierta
el hedor del baldío de la tierra.
697

Landre Coma (a) Landrú

Quién esconde palabras, quién escatima honra,
quién calla como losa la condición del leño;
y por culpa de todos hay mendigos de almendra,
hay bocados de adán que
piden misericordia de un ladrido
a las luces en forma de bombilla en bodega.

Mas por detrás del mundo hay otras veces
en que ingresan miradas inocentes como manos de pez,
desplazan en dos golpes de aleta dos nadas laterales,
lo ignoran todo generosamente
con el gesto fraterno del jabón,
y así se desgañitan en continuum.
Por el camino manso de naturalidad
protenden su natura de ladrillo;
si el reloj de ataúd da manchas de fatiga,
ostentan más y más que son de arcilla
y de curiosidad truncada a medio asombro.
Por fin, contentos, se
vuelven atrás de su propósito,
hacen el águila imperial a levante y poniente,
suben el abrigado cuello de la indiferencia
y profieren joviales sin desplegar los labios:
“Landre, coma, landrú.
Yo soy todo inocente. Mira si lo eres tú”.
671

Pretérito Del Mar Indefinido

A la asomada primera tras la cumbre,
cuando bajaba el ballenato placentero
entretenido en curvas de merienda y uvas
y fortín soñoliento,
el gong del mar se pone en pie de un salto
dando con la cabeza en el pavés del cielo;
esparce de ceniza las recámaras,
vibran las entretelas, y hasta Alghero
no tendrá paz la tarde.
689

Que Al Son De Nuno Júdice

Los campos de la patria son una lección retórica
de austria-hungría a caballo,
una baladronada de schumann cabalgando en un leño,
una sabihondez del abate liszt,
unos ojos exoftálmicos pidiendo limosna al cielo:
la consapevolezza
del mulo que sueña
con nubarrones desde la tibieza de su cuadra
mientras pasta ante la pesebrera.
Los campos de la patria
son tener cauce y no tener río al que asomarse
cuando se es árbol de la orilla.

...Como cae del cielo
la luz en lamparazos misericordiosos
medidos a zancadas por los postes y sus cables métricos.
Lamparazos de luz:
explosiones radiosas a lo lejos
que no acierta la vista a distinguir
si es aguacero jubiloso y repentino (como en el porvenir de nuestras vidas)
o al cauce abandonado cumplirle la promesa
de que volverá un día a transitar henchido,
con pinos en cantiles por orillas.

Los campos de la patria son
nube rampante en cielo de tormenta,
cañonazo estrellado en el costado mártir
del mapa en carnes vivas
sin nombres con los que arroparse.
Los campos de la patria son lo que resta de
un muro tembloroso de castillo
(como corazón de sandía enarbolado) en el aire de tormenta.
Los campos de la patria son un piano desmelenado cuando
empieza a llover a latigazos igual que exclamaciones
desatando el olor a pasto fresco en todas las conciencias.
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Viseu - Visión

Tú fuiste el que encontraba a Dios en los aromas
(pero no al diablo en los hedores), hasta el día
en que un dios descendió con su divina coima
a la Sé de Viseu, al sol del claustro
y a los olfatos de humildes oledores
que andaban por allí a lo que cayese,
o pedían a las bóvedas maná que contemplar,
o zurcían exasperados la tarde
o fregaban sus suelos cada hora:
a todos vino a visitar la celestial pareja
y para todos tuvo palabras de consuelo en forma olfativa.
Honraron los cuadros de santos con su sacra atención,
y un componente del perfume en cada uno
quedó:
a cáscara de plátano en la Visitación,
a cuello considerado en San Jerónimo
más una asturia complementaria en San Cosme y San Damián.
Cuando los visitantes quisieron gratificarse con un refrigerio de ambrosía,
todo el museo se preguntaba por lo que había visto,
por lo que había olido,
y subió al cielo de Viseu, en la placidez de la tarde,
un campaneo de lección mal aprendida por devotos torpes:
«¿A qué olía? Olía a gloria:
a cuero cabelludo,
a coelho cabeludo,
a cabelo coelhudo,
a loiro cabeçudo», y fue muy poco edificante
el cisma de dos feligresas a la greña
mientras el santo se les iba al cielo
y la santa a la tierra.
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En El Trasmundo Tiembla Una Bombilla

¡Valtellina aprendida de memoria
hace diez años, sobre los papeles,
en figura cambiante de lo que nunca fuiste!:
ni pergamino casi transparente,
ni ternilla de un blanco repulsivo
ni trémula cuajada para fauces.
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Identificación y contexto básico

Luis Cañizal de la Fuente fue un poeta español cuya obra se vincula a la Generación de Poetas de 1950, un grupo de escritores que emergieron en la década de 1950 en España. Su producción poética se caracteriza por una fuerte carga de reflexión existencial y una profunda introspección.

Infancia y formación

La información detallada sobre su infancia y formación académica es escasa en las fuentes consultadas. Sin embargo, se deduce de su obra una sólida formación intelectual y una sensibilidad desarrollada a través de la lectura y la reflexión personal.

Trayectoria literaria

La trayectoria literaria de Luis Cañizal de la Fuente se sitúa principalmente en la segunda mitad del siglo XX. Su obra se enmarca dentro de la corriente de la "Poesía de la Experiencia" y "Realismo Social", aunque con matices propios que lo distinguen. Su producción se caracteriza por una evolución hacia una mayor hondura y complejidad temática, explorando las tensiones del ser humano en el contexto de su tiempo.

Obra, estilo y características literarias

Entre sus obras publicadas se encuentra "Elegías a la sombra de un tiempo" (1958), un poemario donde se aprecian temas recurrentes como la fugacidad del tiempo, la memoria, la soledad y la búsqueda de sentido. El estilo de Cañizal se distingue por un lenguaje depurado, una cuidada musicalidad y el uso de metáforas que evocan un sentimiento de melancolía y contemplación. Su poesía, de tono lírico y a menudo confesional, aborda la condición humana desde una perspectiva introspectiva y reflexiva.

Contexto cultural e histórico

La obra de Cañizal se desarrolla en la España de posguerra, un periodo marcado por la dictadura franquista y una atmósfera de represión cultural y social. La Generación de Poetas de 1950, a la que pertenece, intentó conciliar la lírica con una preocupación por la realidad social y existencial, a menudo de forma velada o simbólica.

Vida personal

Los detalles de su vida personal son poco conocidos. Se sabe que mantuvo una actividad literaria discreta pero constante, y que su obra refleja una sensibilidad marcada por la introspección y la reflexión sobre la existencia.

Reconocimiento y recepción

Aunque Luis Cañizal de la Fuente no alcanzó la fama de otros poetas de su generación, su obra ha sido reconocida por su valor literario y su profundidad. Ha sido incluido en antologías de la poesía española contemporánea, lo que demuestra su relevancia dentro del panorama literario.

Influencias y legado

Su obra se nutre de la tradición poética española, pero también dialoga con las corrientes europeas de su tiempo. El legado de Cañizal reside en su capacidad para expresar, con un lenguaje íntimo y sugerente, las inquietudes fundamentales del ser humano frente a la existencia.

Interpretación y análisis crítico

La poesía de Cañizal ha sido interpretada como una meditación sobre la fragilidad de la vida y la persistencia de la memoria. Sus versos invitan a una lectura pausada y reflexiva, explorando las complejidades de la conciencia y la búsqueda de la trascendencia en un mundo a menudo hostil.

Infancia y formación

La discreción de su figura pública contrasta con la intensidad de su obra poética, que revela un mundo interior rico y complejo. La búsqueda de la autenticidad y la expresión de la verdad interior parecen haber sido motores fundamentales de su creación.

Muerte y memoria

Se desconocen las circunstancias de su fallecimiento. Su memoria perdura a través de su obra, que sigue siendo estudiada y valorada por su calidad literaria y su profundidad temática.