Lista de Poemas

Metamorfosis Del Clavel

Se equivocó la paloma,
se equivocaba.

Por ir al norte, fue al sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.

Creyó que el mar era el cielo;
que la noche, la mañana.
Se equivocaba.

Que las estrellas rocío;
que la calor, la nevada.
Se equivocaba.

Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón, su casa.
Se equivocaba.

(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama.)
1.460

A Miss X, Enterrada En El Viento Del Oeste

¡Ah, Miss X, Miss X: 20 años!
Blusas en las ventanas,
los peluqueros
lloran sin tu melena
—fuego rubio cortado—.
¡Ah, Miss X, Miss X sin sombrero,
alba sin colorete,
sola,
tan libre,
tú,
en el viento!
No llevabas pendientes.
Las modistas, de blanco, en los balcones,
perdidas por el cielo.

—¡A ver!

¡Al fin!

¿Qué?

¡No!

Sólo era un pájaro,

no tú,

Miss X niña.
El barman, ¡oh, qué triste!
(Cerveza.
Limonada.
Whisky.
Cocktail de ginebra.)
Ha pintado de negro las botellas.
Y las banderas,
alegrías del bar,
de negro, a media asta.
¡Y el cielo sin girar tu radiograma!
Treinta barcos,
cuarenta hidroaviones
y un velero cargado de naranjas,
gritando por el mar y por las nubes.
Nada.

¡Ah, Miss X! ¿Adónde?
S. M. el Rey de tu país no come.
No duerme el Rey.
Fuma.
Se muere por la costa en automóvil.
Ministerios,
Bancos del oro,
Consulados,
Casinos,
Tiendas,
Parques,
cerrados.
Y, mientras, tú, en el viento
—¿te aprietan los zapatos?—,
Miss X, de los mares
—di, ¿te lastima el aire?—.
¡Ah, Miss X, Miss X, qué fastidio!
Bostezo.
Adiós...

Good bye...
(Ya nadie piensa en ti. Las mariposas
de acero,
con las alas tronchadas,
incendiando los aires,
fijas sobre las dalias
movibles de los vientos.
Sol electrocutado.
Luna carbonizada.
Temor al oso blanco del invierno.
Veda.
Prohibida la caza
marítima, celeste,
por orden del Gobierno.
Ya nadie piensa en ti, Miss X niña.)
834

Madrigal Al Billete De Tranvía

Adonde el viento, impávido, subleva
torres de luz contra la sangre mía,

tú, billete, flor nueva,
cortada en los balcones del tranvía.

Huyes, directa, rectamente liso,
en tu pétalo un nombre y un encuentro

latentes, a ese centro
cerrado y por cortar del compromiso.

Y no arde en ti la rosa, ni en ti priva
el finado clavel, si la violeta

contemporánea, viva,
del libro que viaja en la chaqueta.
883

Amaranta

AMARANTA


... calzó de viento ...
GÓNGORA

Rubios, pulidos senos de Amaranta,

por una lengua de lebrel limados.

Pórticos de limones, desviados

por el canal que asciende a tu garganta.


Rojo, un puente de rizos se adelanta

e incendia tus marfiles ondulados.

Muerde, heridor, tus dientes desangrados,

y corvo, en vilo, al viento te levanta.


La soledad, dormida en la espesura,

calza su pie de céfiro y desciende

del olmo alto al mar de la llanura.


Su cuerpo en sombra, oscuro, se le enciende,

y gladiadora, como un ascua impura,

entre Amaranta y su amador se tiende.

933

Corrida De Toros

De sombra, sol y muerte, volandera
grana zumbando, el ruedo gira herido
por un clarín de sangre azul torera.

Abanicos de aplausos, en bandadas,
descienden, giradores, del tendido,
la ronda a coronar de los espadas.

Se hace añicos el aire, y violento,
un mar por media luna gris mandado
prende fuego a un farol que apaga el viento.

¡Buen caballito de los toros, vuela,
sin más jinete de oro y plata, al prado
de tu gloria de azúcar y canela!

Cinco picas al monte, y cinco olas
sus lomos empinados convirtiendo
en verbena de sangre y banderolas.

Carrusel de claveles y mantillas
de luna macarena y sol, bebiendo,
de naranja y limón, las banderillas.

Blonda negra, partida por dos bandas,
de amor injerto en oro la cintura,
presidenta del cielo y las barandas,

rosa en el palco de la muerte aún viva,
libre y por fuera sanguinaria y dura,
pero de corza el corazón, cautiva.

Brindis, cristiana mora, a ti, volando,
cuervo mudo y sin ojos, la montera
del áureo espada que en el sol lidiando

y en la sombra, vendido, de puntillas,
da su junco a la media luna fiera,
y a la muerte su gracia, de rodillas.

Veloz, rayo de plata en campo de oro
nacido de la arena y suspendido,
por un estambre, de la gloria, al toro,

mar sangriento de picas coronado,
en Dolorosa grana convertido,
centrar el ruedo manda, traspasado.

Feria de cascabel y percalina,
muerta la media luna gladiadora,
de limón y naranja, remolina

de la muerte, girando, y los toreros,
bajo una alegoría voladora
de palmas, abanicos y sombreros.
901

Canción 5

Hoy las nubes me trajeron,
volando, el mapa de España.
¡Qué pequeño sobre el río,
y qué grande sobre el pasto
la sombra que proyectaba!

Se le llenó de caballos
la sombra que proyectaba.
Yo, a caballo, por su sombra
busqué mi pueblo y mi casa.

Entré en el patio que un día
fuera una fuente con agua.
Aunque no estaba la fuente,
la fuente siempre sonaba.
Y el agua que no corría
volvió para darme agua.
1.601

Salas De Los Infantes (pregón Del Amanecer)

¡Arriba, trabajadores
madrugadores!

¡En una mulita parda
baja la aurora a la plaza
el aura de los clamores,
trabajadores!

¡Toquen el cuerno los cazadores;
hinquen el hacha los leñadores;
a los pinares el ganadico,
pastores!
852

Peñaranda De Duero

¿Por qué me miras tan serio,
carretero?

Tienes cuatro mulas tordas,
un caballo delantero,
un carro de ruedas verdes,
y la carretera toda
para ti,
carretero.

¿Qué más quieres?
902

San Rafael (sierra De Guadarrama)

Zarza florida
Rosal sin vida.
Salí de mi casa, amante,
por ir al campo a buscarte.
Y en una zarza florida
hallé la cinta prendida,
de tu delantal, mi vida.
Hallé tu cinta prendida,
y más allá, mi querida,
te encontré muy mal herida
bajo del rosal, mi vida.
Zarza florida
Rosal sin vida.
Bajo del rosal sin vida.
906

Madrid

Por amiga, por amiga.
Sólo por amiga.

Por amante, por querida.
Sólo por querida.

Por esposa, no.
Sólo por amiga.
835

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Identificación y contexto básico

Rafael Alberti Merello fue un poeta español, miembro destacado de la Generación del 27. Nació y falleció en El Puerto de Santa María, Cádiz. Su origen familiar pertenecía a la burguesía comercial gaditana. Escribió en español y su producción literaria se desarrolló a lo largo de gran parte del siglo XX, un periodo marcado por profundos cambios históricos en España y el mundo.

Infancia y formación

Alberti tuvo una infancia marcada por la influencia de su entorno gaditano y su temprana afición por la pintura. Su formación se vio interrumpida por la Guerra Civil, lo que afectó su desarrollo académico y vital. Fue autodidacta en gran medida en su vocación literaria, aunque recibió influencias de lecturas clásicas y contemporáneas. La pintura fue una pasión temprana que coexistió con su vocación poética.

Trayectoria literaria

Inició su vocación poética en la adolescencia, mostrando desde temprano una gran sensibilidad y dominio técnico. Su trayectoria literaria puede dividirse en varias etapas, desde sus inicios vinculados al neopopularismo y la lírica de corte más clásico, pasando por la vanguardia y el surrealismo, hasta su poesía de compromiso político y social. Fue cofundador de la revista "Litoral" y participó activamente en la vida cultural de su época. Tradujo obras y su actividad como dramaturgo también fue relevante.

Obra, estilo y características literarias

Entre sus obras principales se encuentran "Marinero en tierra" (1924), "Cal y Canto" (1927), "Sobre los ángeles" (1929) y "El poeta en la calle" (1935). Sus temas recurrentes incluyen el mar, la infancia perdida, la naturaleza, el amor, la muerte, la justicia social y el exilio. Formalmente, experimentó con el soneto, el verso libre y formas populares, demostrando una gran versatilidad métrica. Su estilo se caracteriza por una musicalidad excepcional, metáforas audaces y un lenguaje de gran plasticidad, que a menudo combina lo culto con lo popular. Su voz poética evolucionó desde lo lírico y melancólico hasta lo combativo y comprometido. Se le asocia con el neopopularismo, la Generación del 27 y la poesía social.

Contexto cultural e histórico

Vivió la efervescencia cultural de la Segunda República española, la Guerra Civil y el posterior exilio. Perteneció a la Generación del 27, un grupo de poetas que renovó la lírica española. Fue miembro del Partido Comunista y su obra posterior al exilio estuvo marcada por el compromiso político y la denuncia de la dictadura franquista. Sus contemporáneos incluyeron a Lorca, Guillén, Salinas, Cernuda y Aleixandre.

Vida personal

Su vida estuvo marcada por el exilio tras la Guerra Civil española, residiendo en Francia, Italia y Argentina. Estuvo casado con la escritora y traductora María Teresa León, con quien compartió gran parte de su militancia política y su vida en el exilio. Tuvo una intensa vida social y política, participando activamente en debates y manifestaciones.

Reconocimiento y recepción

Alberti recibió numerosos premios y reconocimientos a lo largo de su vida, incluyendo el Premio Nacional de Poesía, el Premio Cervantes y la Medalla de Oro de Bellas Artes. Su obra ha sido objeto de estudio y admiración tanto en España como a nivel internacional, consolidándose como un pilar de la poesía contemporánea en lengua española.

Influencias y legado

Fue influenciado por la poesía popular andaluza, Góngora y la vanguardia. Su legado es inmenso, habiendo influido a generaciones de poetas por su maestría formal, la profundidad de su lirismo y su compromiso vital. Su obra forma parte del canon literario hispanoamericano y universal.

Interpretación y análisis crítico

Su poesía ha sido interpretada desde diversas perspectivas, destacando su capacidad para aunar tradición y vanguardia, lirismo y compromiso. Se ha analizado la evolución de su voz poética y su relación con los avatares históricos.

Infancia y formación

Además de poeta, Alberti fue un destacado pintor, y sus obras pictóricas a menudo reflejan la misma sensibilidad y temas que su poesía. Su pasión por el flamenco y la música popular fue una fuente de inspiración constante.

Muerte y memoria

Falleció en 1999, y su muerte supuso la pérdida de una de las figuras literarias más importantes del siglo XX. Su obra sigue viva y es objeto de estudio y lectura constante, manteniendo su memoria a través de sus versos y de las instituciones dedicadas a su legado.