Lista de Poemas

Odiar El Amor

La luna se me murió
aunque no creo en los ángeles.
La copa final transcurre
antes de la sed que sufro.
La grama azul se ha perdido
huyendo tras tu velamen.

La mariposa incendiando
su color, fue de ceniza.
La madrugada fusila
rocío y pájaros mudos.
La desnudez me avergüenza
y me hace heridas de niño.

El corazón sin tus manos
es mi enemigo en el pecho.
576

Ballet

BALLET

Para B. H.


El último vagón ha matado al cisne…


Su mayor enemigo fue la mancha de barro

y he aquí que hoy sus estertores anegan

de suciedad los trajes de los traseúntes.


Los niños ríen y traen varitas agudas

para rematarlo a estocadas.

496

Hora De La Ceniza

Finaliza Septiembre. Es hora de decirte
lo difícil que ha sido no morir.

Por ejemplo, esta tarde
tengo en las manos grises
libros hermosos que no entiendo,
no podría cantar aunque ha cesado ya la lluvia
y me cae sin motivo el recuerdo
del primer perro a quien amé cuando niño.

Desde ayer que te fuiste
hay humedad y frío hasta en la música.

Cuando yo muera,
sólo recordarán mi júbilo matutino y palpable,
mi bandera sin derecho a cansarse,
la concreta verdad que repartí desde el fuego,
el puño que hice unánime
con el clamor de piedra que eligió la esperanza.

Hace frío sin ti. Cuando yo muera,
cuando yo muera
dirán con buenas intenciones
que no supe llorar.

Ahora llueve de nuevo.
Nunca ha sido tan tarde a las siete menos cuarto
como hoy.

Siento unas ganas locas de reír
o de matarme.
549

Los Locos

A los locos no nos quedan bien los nombres.

Los demás seres
llevan sus nombres como vestidos nuevos,
los balbucean al fundar amigos,
los hacen imprimir en tarjetitas blancas
que luego van de mano en mano
con la alegría de las cosas simples.

Y qué alegría muestran los Alfredos,
los Antonios,
los pobres Juanes y los taciturnos Sergios,
los Alejandros con olor a mar!

Todos extienden, desde la misma garganta con que
cantan
sus nombres envidiables como banderas bélicas,
tus nombres que se quedan en la tierra sonando
aunque ellos con sus huesos se vayan a la sombra.

Pero los locos, ay señor, los locos
que de tanto olvidar nos asfixiamos,
los pobres locos que hasta la risa confundimos
y a quienes la alegría se nos llena de lágrimas,
cómo vamos a andar con los nombres a rastras,
cuidándolos,
puliéndolos como mínimos animales de plata,
viendo con estos ojos que ni el sueño somete
que no se pierdan entre el polvo que nos halaga y odia?

Los locos no podemos anhelar que nos nombren
pero también lo olvidaremos…
550

Muertos

Yo escribí de los muertos
sin saber de sus rudas zarabandas nocturnas…

Fue cuando murió mi primer hijo
y mi novia murió a su manera
y mi madre se quedó sin morir pero no importa
porque ya había barrido gritando de sus ojos la luz…

Sin invitación
sin desnudez apropiada
sin miedo justo a mi medida
llegué hasta sus territorios terribles
con el cabello roto y el hambre vocinglera:

Reñían horriblemente, como hermanos.

Sus uñas de aire rasgaban sus mejillas y sus
pechos de aire
y su furia caía sobre los hombros de mis ojos
como si la batalla solamente sirviera
para insultarme por vivir…

De entre todos ellos

Oolgue hacía brillar como una luna
su ancha ferocidad que merecía el respaldo del mármol
o de la peor espina.

Golpeaba a los demás y a mi miedo
con más crueldad que un niño,
como si desde el principio del tiempo
hubiese recibido sin quererlo
la espantosa encomienda de vengar a Dios.

Oh, amigos,
es duro ver matando a los que descansan en paz,
es más grave que quedarse solo
sabiendo que uno no sirve ni para que lo maten!

Holgué me dejó escapar aquella noche
porque era evidente en mi temblor de manos
el odio por la vida.

Desde el más allá de la muerte sus
tenues camaradas
me miraron partir con un desprecio inmenso
absolutamente avergonzado de mi respiración…
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Solidaridad

En el pasillo el anciano se prepara para la pelea
teme particularmente los jabs al hígado
y no va dar razón a la colmena ávida

Es un hombre completamente de este siglo
al albañil algebraico aguardentoso
acostumbrado a saltar con ayuda del báculo
por sobre las parejas que hacen como pichones caídos
el amor

El pasillo le queda un tanto corto
porque al fin y al cabo el campeón es el campeón
pero no todos pueden tocar el arcoiris

La peor es la colmena que ahora mismo en las calles
recoge como colillas de cigarro el rencor

Es lo más que se me ocurre decir al respecto
520

Estudio Con Algo De Tedio

ESTUDIO CON ALGO DE TEDIO

“Clov: —llora…

Hamm: —Luego vive”.
(Diálogo de “Fin de Partida” de Beckett).


Tengo quince años y lloro por las noches.


Yo sé que ello no es en manera alguna peculiar

y que antes bien hay otras cosas en el mundo

más apropiadas para decíroslas cantando.


Sin embargo hoy he bebido vino por primera vez

y me he quedado desnudo en mis habitaciones para sorber la tarde

hecha minúsculos pedazos

por el reloj.


Pensar a solas duele. No hay nadie a quien golpear.
No hay nadie

a quien dejar piadosamente perdonado.

Está uno y su cara. Uno y su cara

de santón farsante.

Surge la cicatriz que nadie ha visto nunca,

el gesto que escondemos todo el día,

el perfil insepulto que nos hará llorar y hundirnos

el día en que lo sepan todo las buenas gentes

y nos retiren el amor y el saludo hasta los pájaros.


Tengo quince años de cansarme

y lloro por las noches para fingir que vivo.

En ocasiones, cansado de las lágrimas,

hasta sueño que vivo.


Puede ser que vosotros no entendáis lo que
son estas cosas.


Os habla, más que yo, mi primer vino mientras la piel que

sufro bebe sombra…

587

50 Aniversario

Un hombre sale al patio trasero de su casa
(ahí no llega nunca el duro viento del otoño)

tiene en sus manos una pequeña copa de aguardiente
y se mesa con cariño el cabello

aquí las canas del hambre
aquí las de aquel día en que fue héroe
entre miles de héroes
aquí las huellas del asco
las señales de quien tocó con dedos jóvenes la
grandeza
las del temor
la de la inmensa alegría
las del todopoderoso conocimiento

En el fondo del cielo luce una estrella
que él llama esperanza

el hombre alza su copa
y bebe
556

América Latina

El poeta cara a cara con la luna
fuma su margarita emocionante
bebe su dosis de palabras ajenas
vuela con sus pinceles de rocío
rasca su violincito pederasta.

Hasta que se destroza los hocicos
en el áspero muro de un cuartel.
606

El Obispo

Los hombres en este país son como sus madrugadas:
mueren siempre demasiado jóvenes
y son propicios para la idolatría.

Raza dañada.
La estación de las lluvias es el único consuelo.
614

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Identificación y contexto básico

Roque Antonio Dalton García fue un poeta, escritor, periodista y militante marxista salvadoreño. Nacido en la ciudad de San Salvador, se convirtió en una de las voces más importantes y polémicas de la literatura centroamericana del siglo XX. Su vida estuvo marcada por un profundo compromiso con las causas sociales y políticas de su país, lo que lo llevó al exilio y a una intensa actividad revolucionaria. Su obra, rica y diversa, refleja esta dualidad entre la creación artística y la militancia.

Infancia y formación

Roque Dalton provino de una familia acomodada y recibió una educación privilegiada. Estudió en el Liceo Francés de Santiago y posteriormente cursó Derecho y Sociología en la Universidad de Chile y en la Universidad Nacional de El Salvador. Fue influenciado por el marxismo desde joven y su formación intelectual se nutrió de lecturas políticas, filosóficas y literarias de diversas corrientes. La agitación política de su época y la desigualdad social en El Salvador moldearon su conciencia y su vocación.

Trayectoria literaria

La trayectoria literaria de Dalton García se inició en su juventud, publicando sus primeros poemas en revistas estudiantiles. Su obra evolucionó desde un lirismo inicial hacia una poesía de marcado carácter social y político, sin perder nunca la experimentación formal. Fue fundador de varias organizaciones políticas y culturales, y su actividad periodística y literaria estuvo intrínsecamente ligada a su militancia. Vivió gran parte de su vida en el exilio en países como México, Cuba y Checoslovaquia, donde continuó su labor de escritor y activista. Su obra abarca poesía, ensayo, crónica y teatro.

Obra, estilo y características literarias

Entre sus obras poéticas más destacadas se encuentran "La ventana en el rostro", "El mar, lasstanford (o 15 poemas de amor a Elena)", "Los pequeños infiernos", "Un mundo dividido", "Poemas clandestinos" y su monumental "Taberna y otros poemas". Su estilo se caracteriza por una fusión de lo lírico y lo testimonial, lo personal y lo colectivo. Utiliza la ironía, el humor negro, la sátira y la experimentación lingüística para abordar temas como la identidad salvadoreña, la crítica al imperialismo, la lucha de clases, la memoria histórica y el amor. Su verso es a menudo coloquial y directo, pero capaz de alcanzar altas cotas de profundidad y belleza. La voz poética de Dalton es combativa, lúcida y profundamente humana.

Contexto cultural e histórico

Roque Dalton vivió en un periodo de gran convulsión social y política en El Salvador y en América Latina, marcado por la Guerra Fría, las dictaduras militares y los movimientos revolucionarios. Perteneció a una generación de intelectuales y artistas comprometidos con la transformación social, y su obra se inserta en la corriente de la "literatura testimonial" y la "poesía comprometida" de la región. Fue una figura central en los debates ideológicos y culturales de su tiempo.

Vida personal

La vida personal de Dalton García estuvo intrínsecamente ligada a su militancia política. Las relaciones afectivas, como su amor por Elena, a menudo se entrelazaron con su compromiso revolucionario. Sus amistades y rivalidades literarias fueron intensas, y su vida estuvo marcada por el riesgo constante debido a su activismo. Fue un intelectual de acción, cuya vida fue un reflejo de sus convicciones, hasta su trágico final.

Reconocimiento y recepción

Aunque fue una figura controvertida en su tiempo debido a su militancia política, la obra de Roque Dalton ha sido ampliamente reconocida por su valor literario y su significación histórica. Su poesía es estudiada en universidades de todo el mundo y ha sido traducida a numerosos idiomas. Es considerado uno de los poetas más influyentes de El Salvador y de América Latina, y su legado como intelectual revolucionario y artista sigue vivo.

Influencias y legado

Dalton fue influenciado por poetas como Pablo Neruda, César Vallejo y por la literatura marxista. A su vez, su obra ha tenido una profunda influencia en generaciones posteriores de poetas y escritores centroamericanos y latinoamericanos, quienes han admirado su audacia estética, su compromiso social y su capacidad para fusionar arte y política. Su ingreso al canon literario latinoamericano es indiscutible.

Interpretación y análisis crítico

La obra de Dalton ha sido interpretada como un testimonio de la lucha social y política en El Salvador, así como una profunda exploración de la identidad y la condición humana. Los críticos han destacado su habilidad para la autocrítica, su uso magistral de la ironía y su capacidad para crear un lenguaje poético que es a la vez accesible y estéticamente complejo.

Infancia y formación

Una de las facetas menos conocidas de Dalton es su sentido del humor y su capacidad para la autocrítica, a pesar de su riguroso compromiso ideológico. Sus "Poemas clandestinos", escritos en la clandestinidad y el exilio, revelan la intimidad y la vulnerabilidad detrás del militante.

Muerte y memoria

Roque Dalton García fue asesinado en 1975, víctima de una purga interna dentro del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), tras ser acusado de "contrarrevolucionario" por discrepancias internas. Su muerte conmocionó a la izquierda salvadoreña y latinoamericana, y su figura se convirtió en un símbolo de la lucha por la justicia y la memoria histórica en El Salvador. Su obra póstuma y la difusión de sus escritos han mantenido viva su memoria y su legado.