Lista de Poemas

La existencia es breve, como una visita breve a una casa extraña. El sendero que se debe seguir está mal iluminado por una conciencia parpadeante cuyo centro es el «yo» limitador y separador. […] Cuando un grupo de individuos se convierte en un «nosotros», en un conjunto armonioso, han alcanzado la cima a la que pueden aspirar los humanos.

Obituario del físico Rudolf Ladenburg, abril de 1952. Véase Stern, Einstein’s German World , p. 163. Einstein Archives 5-160.

3

Yo ya debería estar muerto, pero aún estoy aquí.

A E. Schaerer-Meyer, 27 de julio de 1951. Einstein Archives 60-525.

1

La muerte de nuestros parientes más cercanos vuelve a abrir viejas heridas infantiles. […] Cada uno de nosotros debe enfrentarse solo a las que le han tocado.

A Hans Albert Einstein, 4 de agosto de 1948. Einstein Archives 75-836.

1

Me siento incapaz de participar en su proyecto de programa de televisión «The Last Two Minutes». No me parece demasiado relevante la manera en que las personas pasen los dos últimos minutos antes de su mutis final.

En respuesta a una petición para participar en un programa de televisión sobre cómo iban a pasar los últimos dos minutos de su vida algunas personas famosas, 26 de agosto de 1950. Einstein Archives 60-684.

1

Debería consolarte que una partida repentina al mejor de los mundos posibles es algo que deberíamos desear por encima de todo para los seres queridos, de manera que las cosas no transcurran como en la sinfonía De los adioses de Haydn, en la que los instrumentos de la orquesta se desvanecen uno detrás de otro.

A Boris Schwartz, con motivo de la muerte de su padre, 1945. Citado en Holton y Elkana, Albert Einstein: Historical and Cultural Perspectives , p. 416. Einstein Archives 79-678.

2

¿No existe cierta satisfacción en el hecho de que haya límites naturales para la vida del individuo, de manera que a su conclusión pueda aparecer como una obra de arte?

Citado en «Paul Langevin», La Pensée , n. s., nº 12 (mayo-junio de 1947), pp. 13-14. Einstein Archives 5-150.

1

Uno vive su vida bajo una tensión constante, hasta que llega el momento de despedirse.

A su hermana, Maja, 31 de agosto de 1935. Citado en Einstein: A Portrait , p. 42. Einstein Archives 29-417.

2

Ni en mi lecho de muerte ni antes voy a plantearme esa pregunta. La naturaleza no es un ingeniero o un contratista y yo formo parte de la naturaleza.

En respuesta a una pregunta sobre qué hechos iban a determinar si su vida había sido un éxito o un fracaso, 12 de noviembre de 1930. Citado en Dukas y Hoffmann, Albert Einstein, the Human Side , p. 92. Einstein Archives 45-751.

2

La muerte es una realidad. […] La vida termina definitivamente cuando el sujeto, con sus acciones, ya no afecta a su entorno. […] Ya no puede añadir ni una coma a la suma de todas sus experiencias.

De una entrevista con G. S. Viereck, «What Life Means to Einstein», Saturday Evening Post , 26 de octubre de 1929; reproducido en Viereck, Glimpses of the Great , pp. 444-445.

2

Nuestra muerte no es el fin si seguimos viviendo en nuestros hijos y en la generación más joven. Porque ellos son nosotros; nuestro cuerpo sólo es una hoja marchita en el árbol de la vida.

A la viuda del físico holandés Heike Kamerlingh Onnes, 25 de febrero de 1926. Einstein Archives 14-389.

3

Comentarios (0)

ShareOn Facebook WhatsApp X
Iniciar sesión para publicar un comentario.

NoComments