Lista de Poemas
El bombardeo de centros civiles fue iniciado por los alemanes y adoptado por los japoneses. Por eso, los aliados respondieron en cierta medida –y resultó que con mayor efectividad– y estuvieron moralmente justificados para hacerlo.
Resulta característico de la mentalidad militar que los factores no humanos (bombas atómicas, bases estratégicas, armas de todo tipo, la posesión de materias primas, etc.) se consideren esenciales, mientras que el ser humano, sus deseos y pensamientos –en resumen, los factores psicológicos– se consideran sin importancia y secundarios. […] Se degrada al individuo […] como «material humano».
Si hubiera sabido que los alemanes no iban a tener éxito en la producción de una bomba atómica, nunca habría levantado la mano.
Los científicos reconocemos nuestra responsabilidad ineludible para transmitir a nuestros conciudadanos el conocimiento de los hechos básicos de la energía atómica y de sus implicaciones para la sociedad. En esto radica nuestra única seguridad y nuestra única esperanza.
Con la aparición de la energía atómica, nuestra generación ha traído al mundo la fuerza más revolucionaria desde que el hombre descubrió el fuego.
La no colaboración en temas militares debería ser un principio moral esencial para todos los científicos de verdad […] que se dedican a la investigación básica.
La ciencia ha traído este peligro, pero el problema real se encuentra en la mente y el corazón de los hombres. No vamos a cambiar el corazón de los demás hombres mediante un mecanismo, sino cambiando nuestro corazón y hablando con valentía… Cuando tengamos claro el corazón y la mente, entonces encontraremos el valor para superar el miedo que persigue al mundo.
El poder desencadenado por la bomba atómica lo ha cambiado todo excepto nuestra manera de pensar y por eso navegamos hacia una catástrofe sin precedentes.
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