Lista de Poemas

Declaración De Amor

Ciudad que llevas dentro
mi corazón, mi pena,
la desgracia verdosa
de los hombres del alba,
mil voces descompuestas
por el frío y el hambre.

Ciudad que lloras, mía,
maternal, dolorosa,
bella como camelia
y triste como lágrima,
mírame con tus ojos
de tezontle y granito,
caminar por tus calles
como sombra o neblina.

Soy el llanto invisible
de millares de hombres.
Soy la ronca miseria,
la gris melancolía,
el fastidio hecho carne.
Yo soy mi corazón
desamparado y negro.

Ciudad, invernadero,
gruta despedazada.
1.247

Primer Canto De Abandono

Si mi voz fuese nube, ira o silencio
crecido con el llanto y el amor;
si fuese luz, o solamente ave
con las alas cargadas de tristeza;
si el silencio viniese, si la muerte…

¿Adónde ir con ella, iluminada
con fuego de gemidos y caricias
y gérmenes de mustias esperanzas?

Y una voz inhumana:
-Donde no existan lágrimas de odio
ni pantanos con rosas y claveles.

Mi voz en la saliva del olvido,
como pez en un agua de naufragio.
890

Los Ruidos Del Alba

Te repito que descubrí el silencio
aquella lenta tarde de tu nombre mordido,
carbonizado y vivo
en la gran llama de oro de tus diecinueve años.
Mi amor se desligó de las auroras
para entregarse todo a tu murmullo,
a tu cristal murmullo de madera blanca incendiada.

Es una herida de alfiler sobre los labios tu recuerdo,
y hoy escribí leyendas de tu vida
sobre la superficie tierna de una manzana.

Y mientras todo eso,
mis impulsos permanecen inquietos,
esperando que se abra una ventana para seguirte
o estrellarse en el cemento doloroso de las banquetas.
Pero de las montañas viene un ruido tan frío
que recordar es muerte y es agonía el sueño.

Y el silencio se aparta, temeroso
del cielo sin estrellas,
de la prisa de nuestras bocas
y de las camelias y claveles desfallecidos.
1.175

Esa Sonrisa

ESA SONRISA

Si de un vuelo la esencia iluminase

esta celda que a tientas desconozco,

si de un frágil destello, de una brisa

juvenil o poema, en breves pétalos,

descendiese tu vida; si a mi vida


una virtud le diera buena suerte,

expresaría el poema, la bondad

de tu sereno gesto al apoyarse

tus alas, tu sonrisa y tu belleza

en el clavel de fiebre de mi alma.


Pues tu sonrisa leve manifiesta

una resuelta forma de animar,

de dar ágiles signos, no al sollozo

en que todo se pierde, sino al beso

de impecable factura, de dominio.


Si la sonrisa es nido, el beso es sueño

de virginal angustia y melodía.

Si un día tus pies besé desesperado,

fue tan solo por darme la delicia

de alzar los ojos y mirar al cielo.


Al cielo de tus ojos y tu frente,

al inquietante cielo donde vuelos

de pensamientos gimen, donde una

y otra vez me dedico a descubrir

la desolada nube de mi amor.


Es mejor hablar claro y no decir

que se siente la angustia por sistema.

Es mejor que te diga: No me olvides,

y si me olvidas dame, de tu boca

la fría miseria del final, la muerte.



Pero nada dirás, lo estoy sabiendo,

cuando en dulces instantes como flores,

vienes de nuevo a mí, y en tu sonrisa

aprendo la lección definitiva:

el alba temblorosa de tu boca.

15 de junio de 1943

942

Línea Del Alba

LÍNEA DEL ALBA
III


Tienes la frente al alba:

ella cuenta los poros de tu cuerpo,

en laderas del sueño,

con los hombros quemados.


En el alba se vierte la costumbre del alma,

se agita el pulso del deseo

como si fuera un ciervo

duramente alanceado

con agujas de bronce

o pestañas de vírgenes.


Tienes la frente al alba

y pedazos de niebla

volando de tus senos

a mis manos.

1.111

Absoluto Amor

ABSOLUTO AMOR

Como una limpia mañana de besos morenos

cuando las plumas de la aurora comenzaron

a marcar iniciales en el cielo. Como recta

caída y amanecer perfecto.


Amada inmensa

como una violeta de cobalto puro

y la palabra clara del deseo.


Gota de anís en el crepúsculo

te amo con aquella esperanza del suicida poeta

que se meció en el mar

con la más grande de las perezas románticas.


Te miro así

como mirarían las violetas una mañana

ahogada en un rocío de recuerdos.


Es la primera vez que un absoluto amor de oro

hace rumbo en mis venas.


Así lo creo te amo

y un orgullo de plata me corre por el cuerpo.

1935

709

Continuidad

CONTINUIDAD

Continuidad niebla prohibida

gota
violeta declive de mi sueño

rúbrica fiel de una misma palabra

aurora torbellino desnudo

reflejo en ruinas de tu aniversario

preguntas adheridas

a la evasión solemne de tus muslos.


Insistes en compacta sucesión de movimientos

como metales en abismo sin tregua

en la piadosa geometría de tus labios

y tanto de ternura destilada en mis venas

el grito de mis dientes

en la hiedra morena

que resucita tu cabello delgado.


Dominio y sombra en el escorzo

debujo de tu beso

continuidad dorada de tu cuerpo.

768

Pausa Recuerdo De Anne Sten

PAUSA

Recuerdo de Anne Sten


Entre lirios azules y aristas de recuerdos

envueltos en pañuelo de seda,

todo lo que es mi vida. Deshecha

en una raya de la noche,

en ese vidrio que sangra en la ventana,

sobre tus hombros.

Entre la luz y el cadáver de una hora,

mi vida. Sin cantos, sin esquinas.


Lenta y precisa, acostada en los días,

en el nivel de la lluvia y el frío,

vestida de reflejos, esbelta,

distraída, te presentas junto a la novedad

de verme solo. Te sonríes

y el dibujo de tu boca ya lanza

en fuga los silencios y los lirios.

El pañuelo que vuela, abandonado,

sin haber memorizado un camino,

un descanso, una futura ausencia.


—Mi soledad te huye.

Este humo pretende perforar las paredes,

el agua se desbanda por el suelo,

tu retrato se desconoce tuyo.

Mi soledad me pertenece.

Nunca se cansó tanto el vidrio de reloj

como ahora, anotando tus senos,

tus cabellos, tu asombro

enfrente de mi angustia.


Entre ruidos de lirios parece tu recuerdo,

se ahoga tu perfil. Y mi vida camina

inmersa en lo absoluto de las noches,

sin gritarte, sin verte.

772

Elegía

ELEGÍA


Ahora te soñé, así como eras: sin deslices en la voz,

con inmóviles sombras en los brazos

y tus genitales segundos de estatua.

Así como eres todavía: copiándote a ti misma,

cuando no eres ya sino la espuma de tu propia vida.


Bien te sentí en mi sueño como verso divinizado.

Mi tristeza no cabía en el fondo de mi dolor

y fue a manchar la noche de violeta.


El propio ruido de tus piernas habría despertado

los estanques, los recuerdos que a veces olvidamos en los huecos de los
jardines,

las horas que nunca fueron más allá

de donde hoy se desangran segundo por segundo,

el silencio de muchas ventanas,

antiguos y pulidos razonamientos, montañas de destinos.


De un seno tuyo al otro sollozaba un poco de ternura.


Anoche te soñé y no puedo decirte mañana mi secreto

-porque el amor es un magnífico manzano

con frutos de metal envueltos en piel de inteligencia,

con hojas que recuerdan gravemente el futuro

y raíces como brazos sumidos en una nieve de santidad-

la misma ruta de mis dedos no podría encontrarte

ahí donde te guardas tan perfecta.

Yo no sabría elegir sino violentamente mi presencia:

te llenaría de asombro; acaso tu memoria no me crea.

Mi fatiga te gritaría un absoluto amor.

Por el cristal de aumento de la luna

la sonrisa de Dios estallaría.


Y mi cuerpo se deshace en gotas de mañana.

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Ser De Ti (fragmento)

SER DE TI (fragmento)


Para Adela María Salinas
I


Ser de ti y en tu rostro

asir nuestros espacios;

limitar lo invisible

muy cerca de tus labios.


Prenderme con mi noche

y olvidarme en tus aguas;

deshojar nuestros campos

en el cristal del aire.


En medio de mis años

intimar tus corolas

y en el claro de tu alma

deslizar mis delirios.


Ser de ti con la música

que inventamos al mundo

y en el contorno nuestro

cristalizar paisajes.
II


Nubes cerca de ti

flotando en medio

de la voz que del agua

se acerca a tus oídos.


¿Hacia dónde la luz

y las manos del viento?

Rojo algodón de nube

lejos y entre los árboles

una voz que fue tuya

o del agua o del aire.


¿En qué sitio la luz

y tus manos al viento?
III


Luz de luna de bahía

luz que bebía tu boca

con las ansias de los aires

y la inquietud de las olas


luz que bebía tu boca

con la figura ligera

y la suavidad de cielo

en que mis peces nadaban


con las ansias de los aires

y el miedo verde a la muerte

con sus doradas aletas

y sus gracias marineras


y la inquietud de las olas

resbalando en tu figura

como luz de luna abierta

deshecha en tus ojos frescos.

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Identificación y contexto básico

Efraín Huerta, conocido popularmente como "El Ciano", fue un poeta, periodista y activista político mexicano, nacido el 18 de junio de 1914 en Ciudad de México. Murió el 3 de noviembre de 1982 en la misma ciudad. Escribió en español y vivió gran parte del siglo XX, un periodo de intensos cambios sociales y políticos en México.

Infancia y formación

Nació en el seno de una familia humilde. A pesar de las dificultades económicas, mostró desde joven una gran inquietud intelectual y literaria. Fue autodidacta en gran medida, pero su militancia política y su trabajo periodístico le permitieron estar en contacto con diversas realidades y corrientes de pensamiento.

Trayectoria literaria

Su carrera literaria estuvo intrínsecamente ligada a su activismo político. Comenzó a publicar poesía en revistas y periódicos de izquierda en la década de 1930. Fue fundador de importantes publicaciones como "El Machete" y "La Voz de México". Su obra poética, que se extendió a lo largo de varias décadas, se caracteriza por su evolución y constancia en la defensa de los ideales sociales.

Obra, estilo y características literarias

La obra de Huerta es eminentemente social y política. Su poesía es un canto a los oprimidos, a los trabajadores, a la lucha por la libertad y la justicia. Utilizó un lenguaje directo, a menudo coloquial, lleno de fuerza y pasión. Temas recurrentes son la desigualdad, la explotación, la resistencia, la dignidad humana y la utopía de un mundo mejor. Su estilo se aleja de las convenciones elitistas para conectar directamente con el sentir popular. Obras destacadas incluyen "Estación de violencia" (1941), "Poesía para jóvenes" (1945), "El mismo amor" (1950) y "Los hombres del alba" (1954).

Contexto cultural e histórico

Vivió y participó activamente en el México de la post-revolución, un periodo marcado por la consolidación de un proyecto nacional y, a la vez, por profundas contradicciones sociales. Fue un miembro prominente del Partido Comunista Mexicano y un intelectual comprometido con las causas populares. Estuvo influenciado por poetas como Pablo Neruda y Nicolás Guillén, y a su vez, su obra dialogó con las inquietudes de su generación y de los movimientos sociales de su tiempo.

Vida personal

"El Ciano" fue una figura querida y respetada en los círculos de izquierda y entre los trabajadores. Su vida estuvo marcada por la militancia, el periodismo y la escritura. Fue un hombre de convicciones firmes, cuya vida personal se entrelazó de manera inseparable con su compromiso social y político.

Reconocimiento y recepción

Aunque su obra tuvo una gran resonancia entre las clases populares y los círculos de izquierda, su reconocimiento académico y oficial tardó en llegar. Sin embargo, con el tiempo, se ha consolidado como uno de los poetas sociales más importantes de México, valorándose su autenticidad, su fuerza expresiva y su compromiso ético.

Influencias y legado

Fue influenciado por la poesía social de Pablo Neruda y la lírica comprometida de otros autores latinoamericanos. Su legado reside en su capacidad para dar voz a los sin voz, en su poesía que es a la vez arte y herramienta de lucha social. Ha influenciado a generaciones de poetas y activistas que buscan una literatura comprometida con la realidad.

Interpretación y análisis crítico

Se ha analizado su poesía como un reflejo de las luchas sociales y políticas de México en el siglo XX, destacando su realismo crudo, su lirismo combativo y su profunda humanidad.

Infancia y formación

El apodo "El Ciano" proviene de su intensa actividad y "colorido" en la lucha política y periodística. Era conocido por su carácter directo y su gran sentido del humor.

Muerte y memoria

Falleció en 1982, dejando un importante legado literario y político. Su memoria se mantiene viva en los corazones de quienes luchan por un mundo más justo y en la obra de los escritores que continúan su tradición de poesía comprometida.