Desconocen que el tiempo, con sus manos culpables,
se equivoca entre estos muros, no hace daño.
Ellos no saben que por los pasillos
las palabras se prenden en el aire
para decir todas las cosas
que ya no pueden ocurrirnos.
Es muy temprano y caminamos
con cierta pesadumbre de cautivos,
y en un instante nos quedamos observando
algún rostro radiante igual que a un punto
lejano de la muerte. ¿Estuvo alguien
cerca en algún momento de nosotros,
llenándonos de un júbilo dorado?
¿De veras alguien supo que era el día
de venir a buscarnos? Tú también
guardas celosamente en la memoria
todo lo que llegamos a ser para encontrarnos
con aquello que perderíamos después.
Aunque es verdad, no se me olvida.
No se me olvida. Aún no comprendes
que yo te he preferido siempre
porque cubres mi lenguaje
de aquella edad feliz, que no hace daño.

(De La ballena loca, 2024)

3 Visualizações
Partilhar

Comentários (0)

Iniciar sessão para publicar um comentário.

Ainda não há comentários. Sê o primeiro a comentar.