Citas
Citas para inspirar y reflexionar
La peor enfermedad que sufre la sociedad de nuestra nación es […] el trato que reciben los negros. […] Cualquiera que se entera de esta situación a una edad madura siente no sólo la injusticia, sino también el escarnio al principio de los padres que fundaron los Estados Unidos de que «todos los hombres son creados iguales».
Debemos reconocer lo que resulta dañino a nuestro destino y dignidad en las tradiciones que aceptamos, y modelar nuestra vida de acuerdo a ello.
Vuestros ancestros sacaron por la fuerza a esta gente negra de sus hogares; y en la búsqueda de riqueza y una vida fácil por parte del hombre blanco han sido oprimidos y explotados sin piedad, degradados a la esclavitud. El prejuicio moderno contra los negros es el resultado de mantener esta condición indigna.
El prejuicio moderno contra los negros es el resultado del deseo de mantener esta condición indigna.
No obstante, existe un punto sombrío en la vida social de los americanos. Su sentido de la igualdad y de la dignidad humana se limita principalmente a los hombres de piel blanca. […] Cuanto más americano me siento, más me duele esta situación.
Este país aún tiene que saldar una pesada deuda por todos los problemas e impedimentos que ha descargado sobre los hombros del negro. […] Al negro y a sus maravillosas canciones y coros les debemos la mayor contribución al reino del arte que hasta el momento ha entregado América al mundo.
Como las preocupaciones vinculan con los demás, la gente sería realmente democrática si no fuera por la sombra negra de los prejuicios raciales, que siguen muy presentes, en especial hacia los negros. Creo que cada individuo debería trabajar en su círculo para erradicar este mal vergonzoso.
Resulta realmente una idea reconfortante que también en la India predomine el rasgo tan humano de las actividades deshonestas. Al fin y al cabo, sería demasiado malo que sólo fuera el privilegio de la orgullosa raza blanca. Creo que todas las criaturas que pueden mantener juntos a los más jóvenes son muy parecidas.
Desde el momento en que todos proclamamos que la esclavitud está abolida en la actualidad, debemos su abolición a las consecuencias prácticas de la ciencia.
Uno debe repartir el tiempo entre la política y las ecuaciones. Pero nuestras ecuaciones son para mí mucho más importantes, porque la política es para el presente, mientras que las ecuaciones son para la eternidad.
La raza es un fraude. Todos los pueblos modernos son un conglomerado de tantas mezclas étnicas que no existe ninguna raza pura.
Las pasiones políticas, en cuanto se convierten en llamas, exigen sus víctimas.
Eso es sencillo, amigo mío: porque la política es más difícil que la física.
No puedo librarme de la idea de que esta, mi última patria, ha inventado para su propio uso un tipo nuevo de colonialismo. […] Consigue el dominio de los demás países a través de la inversión de capital americano en el extranjero, lo que hace que estos países dependan totalmente de los Estados Unidos. Cualquiera que se oponga a esta política o a sus implicaciones es tratado como un enemigo de los Estados Unidos.
Nada me sorprende tanto como la debilidad de la memoria del hombre con respecto al desarrollo político. Ayer los juicios de Núremberg, hoy el esfuerzo desmedido por rearmar a Alemania.
Un buen gobierno […] es el que concede a los ciudadanos la cantidad máxima deseable de libertad y de derechos políticos en su propio interés. Por otro lado, el estado debe proporcionar al ciudadano seguridad personal y cierto grado de seguridad económica. Esta situación obliga a un compromiso entre estos factores que se debe encontrar en cada momento según las circunstancias.
En la época de Platón, e incluso más tarde, en la época de Jefferson, aún era posible conciliar la democracia con una aristocracia moral e intelectual, mientras que en la actualidad la democracia se basa en un principio diferente: literalmente, que el otro tipo no es mejor que yo.
Los rusos […] quieren darme un premio de la paz, pero lo he rechazado. Eso es lo que necesito para que aquí me llamen bolchevique.
Las investigaciones actuales [del Comité de Actividades Antinorteamericanas de la Cámara de Representantes y del Subcomité de Seguridad Interior del Senado] son un peligro mucho mayor para nuestra sociedad de lo que nunca podrán llegar a ser los pocos comunistas en el país. Estas investigaciones ya han minado con bastante amplitud el carácter democrático de nuestra sociedad.
Sí, soy un viejo revolucionario, […] políticamente sigo siendo un Vesubio que escupe fuego.
América está mucho menos en peligro a causa de sus comunistas que por la caza histérica de los pocos comunistas que tiene. […] ¿Por qué iba a estar América mucho más en peligro que Inglaterra por los comunistas ingleses? ¿O es que alguien cree que los ingleses son políticamente más inocentes que los americanos y no se dan cuenta del peligro que los acecha?
La afiliación a un partido no es nada por lo que se tenga que obligar a dar cuentas a un ciudadano.
El miedo al comunismo ha conducido a prácticas que se han vuelto incomprensibles para el resto de la humanidad civilizada y que exponen al país al ridículo. ¿Hasta cuándo debemos tolerar a los políticos, ansiosos de poder, que están intentando adquirir de esta manera una ventaja política?
No existe semejante histeria [anticomunista] en los países de Europa occidental y no existe ningún peligro de que sus gobiernos sean derrocados por la fuerza o mediante la subversión, a pesar del hecho de que los partidos comunistas no son perseguidos y ni siquiera marginados.
Europa oriental no se habría convertido nunca en la presa de Rusia si las potencias occidentales hubieran evitado el fascismo agresivo alemán bajo Hitler, y este grave error obligó posteriormente a pedir ayuda a Rusia.
Sólo puedo ver la vía revolucionaria de la no cooperación en el sentido de Gandhi. Todo intelectual que sea llamado ante uno de los comités debe negarse a testificar; en consecuencia, debe estar preparado para la cárcel y la ruina económica […] en interés del bienestar cultural de este país.
La negativa a testificar se debe basar en la afirmación de que es una vergüenza para un ciudadano ejemplar someterse a semejante inquisición y que este tipo de inquisición viola el espíritu de la Constitución.
Nunca he sido comunista. Pero, si lo fuera, no me avergonzaría de ello.
Todo el mundo que participa en el negocio de facilitar en la actualidad información fiable tiene el deber de ilustrar al público. Porque una persona consciente no puede llegar a conclusiones políticas razonables sin una información fiable y basada en los hechos.
La pequeña danza de Tito y Stalin demuestra que el socialismo no es el sendero hacia la amabilidad.
No se puede poner en duda que los logros del régimen soviético son considerables en el campo de la educación, la salud pública, el bienestar social y la economía, y que el pueblo en su conjunto ha ganado con estos logros.
Bajo el sistema ruso tal como es en la actualidad, todo depende de las intenciones y la capacidad de unos pocos hombres en cuyas manos se concentra todo el poder. La posición del individuo bajo este gobierno puede caracterizarse de la siguiente manera: una seguridad económica considerable a expensas de la libertad y de los derechos políticos.
Resulta un destino feliz seguir fascinado por el trabajo hasta el último aliento. En caso contrario sufriríamos demasiado por culpa de la estupidez y la locura del hombre, como se manifiesta principalmente en los políticos.
La democracia, tomada en su sentido más estrecho y puramente político, sufre la debilidad de que los detentadores del poder económico y político tienen a su disposición medios poderosos para moldear la opinión pública para que sirva a sus intereses de clase. La forma de gobierno democrática por sí misma no resuelve automáticamente los problemas; pero ofrece un marco útil para su solución.
Debemos aprender la difícil lección de que el futuro de la humanidad sólo será tolerable si nuestro camino, en los asuntos mundiales como en otras materias, se basa en la justicia y en la ley en lugar de en la amenaza de la fuerza bruta.
El socialismo por sí mismo no se puede considerar la solución de todos los problemas sociales, sino simplemente el marco en el que es posible una solución.
Nos recuerdan que incluso las instituciones políticas más perfectas no son mejores que las personas que son sus agentes.
También creo que el capitalismo o, deberíamos decir, el sistema de libre empresa será incapaz de acabar con el desempleo, que se volverá cada vez más crónico a causa del progreso tecnológico, y será incapaz de mantener el equilibrio saludable entre la producción y el poder adquisitivo del pueblo.
Todo gobierno es en sí mismo malo porque lleva en su seno la tendencia a deteriorarse hasta desembocar en una tiranía.
Sólo es posible actuar con inteligencia en los asuntos humanos si se intenta comprender los pensamientos, los motivos y las aprensiones del oponente hasta el punto de poder ver el mundo a través de sus ojos.
Las instituciones y las normas democráticas son el resultado de un desarrollo histórico muy extenso que no siempre se aprecia en los países que las disfrutan.
En cuanto al socialismo, a menos que sea internacional hasta el punto de crear un gobierno mundial que controle todos los poderes militares, es posible que conduzca a una guerra incluso con mayor facilidad que el capitalismo, porque representa una concentración de poder aún mayor.
Si por casualidad oyes mi nombre mencionado en relación con aventuras políticas, no creas que dedico demasiado tiempo a estas cosas, porque sería muy triste malgastar demasiada energía en el suelo yermo de la política. No obstante, de vez en cuando llega el momento en que no puedo evitarlo.
La ley por sí misma no puede asegurar la libertad de expresión; para que cada hombre pueda presentar su punto de vista sin castigo, debe existir un espíritu de tolerancia en toda la población.
La mayor debilidad de las democracias es el temor económico
Hay momento en que el clima del mundo es bueno para los temas éticos. A veces los hombres confían entre ellos y hacen el bien. En otros momentos no es así.
Cuando la gente vive en épocas de dificultades, cuando existen tensiones y desequilibrios, ellos mismos se vuelven de-sequilibrados y entonces es posible que sigan a un líder desequilibrado.
El exceso de nacionalismo es un estado mental inducido artificialmente por la continuada obsesión de las naciones de que siempre y en todo momento deben estar preparadas para la guerra. Si se eliminase el peligro de guerra, el nacionalismo desaparecería pronto.