Lista de Poemas

La Muerte Es Sólo Un Reposo,

La muerte es sólo un reposo,
más que el sueño. De ella, un día
—¡aurora augusta y completa!—,
saldremos fuertes, exactos,
para un vivir tan eterno
como ella,
para un trabajo inmortal.
574

La Muerte Es El Reposo,

La muerte es el reposo,
del día de la vida;
para que despertemos descansados
en el día total del infinito.
592

Agua En El Agua

Quisiera que mi vida
se cayera en la muerte,
como este chorro alto de agua bella
en el agua tendida matinal;
ondulado, brillante, sensual, alegre,
con todo el mundo diluido en él,
en gracia nítida y feliz.
659

La Muerte Es Una Madre Nuestra Antigua

La muerte es una madre nuestra antigua,
nuestra primera madre, que nos quiere
a través de las otras, siglo a siglo,
y nunca, nunca nos olvida;
madre que va, inmortal, atesorando
—para cada uno de nosotros sólo—
el corazón de cada madre muerta;
que esta más cerca de nosotros,
cuantas más madres nuestras mueren;
para quien cada madre sólo es
un arca de cariño que robar
—para cada uno de nosotros sólo—;
madre que nos espera,
como madre final, con un abrazo inmensamente abierto,
que ha de cerrarse, un día, breve y duro,
en nuestra espalda, para siempre.
591

Qué Alegría Este Tirar

¡Qué alegría este tirar
de mi freno, cada instante;
este volver a poner
el pie en el lugar cercano,
(casi otro, casi el mismo),
de donde aprisa se iba;
este hacer la seña leve,
segundamente, inmortal!
627

Cuando Tú Quieras, Muerte

Cuando tú quieras, muerte.
Te he vencido.
¡Qué poquito
puedes ya contra mí!
552

La Memoria

¡Qué tristeza este pasar
el caudal de cada día
(¡vueltas arriba y abajo!),
por el puente de la noche
(¡vueltas abajo y arriba!),
al otro sol!

¡Quién supiera
dejar el manto, contento,
en las manos del pasado;
no mirar más lo que fue;
entrar de frente y gustoso,
todo desnudo, en la libre
alegría del presente!
634

Cada Hora Mía Me Parece

Cada hora mía me parece
el agujero que una estrella
atraída a mi nada, con mi afán,
quema en mi alma.

Y ¡ay, cendal de mi vida,
agujereado como un paño pobre,
con una estrella viva viéndose
por cada májico agujero oscuro!
626

El Otoñado

Estoy completo de naturaleza,
en plena tarde de áurea madurez,
alto viento en lo verde traspasado.
Rico fruto recóndito, contengo
lo grande elemental en mí (la tierra,
el fuego, el agua, el aire), el infinito.

Chorreo luz: doro el lugar oscuro,
trasmito olor: la sombra huele a dios,
emano son: lo amplio es honda música,
filtro sabor: la mole bebe mi alma,
deleito el tacto de la soledad.

Soy tesoro supremo, desasido,
con densa redondez de limpio iris,
del seno de la acción. Y lo soy todo.
Lo todo que es el colmo de la nada,
el todo que se basta y que es servido
de lo que todavía es ambición.
576

Adolescencia

En el balcón, un instante
nos quedamos los dos solos.
Desde la dulce mañana
de aquel día, éramos novios.
—El paisaje soñoliento
dormía sus vagos tonos,
bajo el cielo gris y rosa
del crepúsculo de otoño.—
Le dije que iba a besarla;
bajó, serena, los ojos
y me ofreció sus mejillas,
como quien pierde un tesoro.
—Caían las hojas muertas,
en el jardín silencioso,
y en el aire erraba aún
un perfume de heliotropos.—

No se atrevía a mirarme;
le dije que éramos novios,
...y las lágrimas rodaron
de sus ojos melancólicos.
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Identificación y contexto básico

Juan Ramón Jiménez Mantecón fue un poeta español, considerado una de las figuras cumbre de la poesía de la Generación de 1914 o Novecentismo, y una de las más importantes de la literatura española del siglo XX. A menudo se le asocia con el Modernismo y el Simbolismo, aunque su obra trasciende estas etiquetas. Su nacionalidad era española y su lengua de escritura el castellano.

Infancia y formación

Nacido en Moguer, Huelva, su infancia estuvo marcada por un ambiente familiar burgués y una temprana afición por la lectura y la escritura. Realizó estudios de bachillerato y derecho, pero su verdadera vocación literaria se impuso. Fue un gran lector, asimilando influencias de poetas románticos, simbolistas y modernistas, así como de filósofos y pensadores de su tiempo.

Trayectoria literaria

Comenzó a publicar sus poemas en revistas locales a finales del siglo XIX. Su obra atraviesa varias etapas: una primera de influencia modernista y simbolista, una segunda marcada por la depuración y la búsqueda de la "poesía pura" ("Diario de un poeta recién casado"), y una tercera de introspección metafísica y trascendencia. Colaboró activamente en revistas literarias y fue una figura influyente en los círculos intelectuales de su época.

Obra, estilo y características literarias

Sus obras principales incluyen "Arias tristes" (1903), "Jardines interiores" (1905), "Elegías" (1909-1910), "Diario de un poeta recién casado" (1917), "Eternidades" (1918) y "Dios deseado y deseante" (1948). Su estilo evolucionó desde el preciosismo modernista hacia una extrema desnudez y esencialidad, buscando la palabra exacta y la expresión de lo inefable. Los temas recurrentes son el amor, la muerte, la naturaleza, el tiempo, la belleza, la soledad y la búsqueda de Dios o de lo absoluto. Utilizó tanto el verso libre como formas más tradicionales, explorando la musicalidad y el ritmo.

Contexto cultural e histórico

Vivió en un periodo convulso de la historia española, marcado por la crisis del 98, la dictadura de Primo de Rivera, la Segunda República y la Guerra Civil. Su exilio en América tras la guerra civil marcó profundamente su obra y su vida. Perteneció a la Generación de 1914, un grupo de intelectuales y artistas que buscaban la modernización y europeización de la cultura española. Su compromiso político fue inicialmente difuso, pero el exilio lo posicionó como un símbolo de la España republicana.

Vida personal

Su relación con Zenobia Camprubí fue fundamental en su vida y obra, siendo ella su musa, compañera y traductora. Tuvo una relación tensa con otros escritores, como Unamuno. Su vida estuvo marcada por la enfermedad y la búsqueda espiritual, lo que se reflejó en su poesía.

Reconocimiento y recepción

Aunque reconocido en vida, su consagración llegó con el Premio Nobel de Literatura en 1956. Su obra ha sido objeto de constantes estudios y análisis, y se le considera uno de los pilares de la poesía moderna en lengua española.

Influencias y legado

Fue influenciado por poetas como Rubén Darío, Antonio Machado, Walt Whitman y los simbolistas franceses. A su vez, influyó decisivamente en poetas de la Generación del 27 (Lorca, Alberti, Salinas) y en generaciones posteriores. Su búsqueda de la "poesía pura" y su dominio del lenguaje poético lo convierten en un referente ineludible.

Interpretación y análisis crítico

Su obra ha sido interpretada como un viaje hacia la esencia del ser, una exploración de la trascendencia a través de la palabra. Se ha debatido sobre la evolución de su misticismo y su relación con la fe.

Infancia y formación

Jiménez era conocido por su carácter retraído y su exigencia consigo mismo y con su obra. Tenía una gran sensibilidad hacia la naturaleza y los animales. Su exilio fue una experiencia dolorosa que le obligó a dejar gran parte de su obra en España.

Muerte y memoria

Falleció en Puerto Rico en 1958, poco después de recibir el Nobel. Su legado perdura en la memoria colectiva y en la continua lectura y estudio de su obra poética, siendo su casa-museo en Moguer un lugar de peregrinación literaria.