Citas
Citas para inspirar y reflexionar
Fue una de las mejores personas que he conocido nunca […] pero realmente no comprendía la física [porque] durante el eclipse de 1919 se quedó levantado toda la noche para ver si podía confirmar la curvatura de la luz a causa del campo gravitatorio. Si hubiera comprendido de verdad la teoría general de la relatividad, se habría ido a la cama, como hice yo.
La desgracia de Planck conmueve profundamente mi corazón. No pude retener las lágrimas cuando lo visité tras mi regreso de Rostock. Es maravillosamente valiente y serio, pero el dolor constante atraviesa esta imagen.
Para la humanidad sería muy diferente y mucho mejor si hubiera más como él entre nosotros. Pero no parece que sea posible. Las personas honorables de cualquier época y lugar han permanecido aisladas, incapaces de influir sobre los acontecimientos externos.
En gran parte gracias a su manera firme y cordial con la que apoyó esta teoría, consiguió atraer tan rápidamente la atención entre mis colegas en este campo.
Alejar de aquí a Planck es totalmente inconcebible. Está arraigado a su tierra natal con cada fibra de su ser, como no he visto a nadie.
Este Pauli tiene la cabeza bien amueblada.
Debo decir que Oppenheimer es una persona excepcional. Resulta raro que alguien tenga tanto talento e integridad. Es posible que no haya contribuido con nada extraordinario a la ciencia, es decir, que no ha hecho avanzar a la ciencia, pero técnicamente está muy dotado. En mi trato con él, siempre ha actuado con dignidad.
A juicio de los matemáticos vivos más competentes, Fräulein Noether ha sido el genio creativo matemático más significativo que ha aparecido desde que se inició la educación superior de la mujer.
A la Vieja Guardia de Gotinga no le habría hecho ningún daño aprender de ella una o dos cosas. Está claro que sabe lo que está haciendo.
Alfred Nobel inventó el explosivo más potente que se conoció hasta su época, el medio de destrucción por excelencia. Con el objetivo de expiar esta situación, para aliviar su conciencia, instituyó estos premios para la promoción de la paz y para el logro de la paz.
Al recibir la nueva obra de Fräulein Noether, considero de nuevo que es una gran injusticia que no pueda enseñar oficialmente. Estaría muy dispuesto a dar pasos enérgicos en el proceso [de abolir esta norma].
Newton, […] encontraste el único camino que, en tu época, era posible para un hombre de la mayor inteligencia y poder creativo. Los conceptos que creaste siguen siendo en la actualidad los guías de nuestro pensamiento en física, aunque ahora sabemos que tendremos que sustituirlos […] si nuestro objetivo es una comprensión más profunda de las relaciones.
Pensar en él es pensar en su obra. Porque un hombre así sólo se puede entender si lo imaginamos como una escena en la que tiene lugar la lucha por la verdad eterna.
Newton fue el primero en tener éxito al encontrar una base formulada de manera clara a partir de la cual dedujo un amplio abanico de fenómenos a través del razonamiento matemático: lógicamente, cuantitativamente y en armonía con la experiencia.
Combinó en una persona al experimentador, al teórico, al mecánico y, no menos importante, al artista de la exposición.
En mi opinión, los genios creativos más grandes son Galileo y Newton, a los que en cierto sentido considero una unidad. Y en esta unidad Newton es quien ha realizado la gesta más prodigiosa en el reino de la ciencia.
Él es una figura aún más significativa de lo que le correspondería por su maestría, porque el destino quiso que apareciera en un punto de inflexión del desarrollo intelectual del mundo. Esto nos queda muy claro cuando recordamos que antes de Newton no existía un sistema comprensivo de la causalidad física que pudiera proporcionar un camino para describir el carácter más profundo del mundo de las experiencias concretas.
Fue muy honorable por parte de su conciencia lógica que Newton decidiera crear el espacio absoluto. […] Al espacio absoluto también podría haberlo llamado el «éter rígido». Necesitaba dicha realidad para otorgar un significado objetivo a la aceleración. Intentos posteriores de actuar en mecánica sin este espacio absoluto (con la excepción de Mach) sólo fueron intentos de jugar al escondite.
Sus ideas claras y de gran alcance conservarán para siempre su significado excepcional como los cimientos de toda la estructura conceptual moderna en la esfera de la filosofía natural.
¿Puedo comentarle la profunda emoción con que leí recientemente que la Asamblea Constituyente india ha abolido la intocabilidad? Conozco el gran papel que ha desempeñado en las diversas fases de la lucha de la India para su emancipación y lo agradables que deben de serle los amantes de la libertad, así como a su gran maestro Mahatma Gandhi.
Mi admiración por el experimento de Michelson se centra en el método ingenioso de comparar la ubicación del patrón de interferencia con la localización de la imagen de la fuente de luz. De esta manera superó la dificultad de que no seamos capaces de cambiar la dirección de la rotación de la Tierra.
Siempre pienso en Michelson como en un artista de la ciencia. Su mayor alegría parece que procede de la belleza del experimento en sí mismo, y de la elegancia del método empleado.
Conoce los vericuetos de la familia de las sustancias radiactivas mejor que yo los de mi familia.
Mach era tan bueno como estudioso de la mecánica como filósofo deplorable.
En él, el placer inmediato al ver y comprender –el amor dei intellectualis de Spinoza– era tan fuerte que miraba el mundo con los ojos curiosos de un niño hasta alcanzar una edad muy avanzada, de manera que podía encontrar la alegría y el deleite en la comprensión de cómo está conectado todo.
Personalmente, significó mucho más que cualquier otra persona que me haya encontrado en la vida.
Labró su vida como una obra de arte preciosa hasta el más mínimo detalle. Su amabilidad y generosidad, que no fallaban nunca, y su sentido de la justicia, junto con la comprensión segura e intuitiva de las personas y de los asuntos humanos, lo convertían en un líder en cualquier esfera que penetrara.
Con frecuencia, cuando los asuntos humanos que me rodean me parecen irremediablemente tristes, he encontrado un profundo consuelo en su personalidad noble y sobresaliente. Un hombre como usted consuela y anima con su sola existencia y ejemplo.
Mi sentimiento de inferioridad intelectual ante usted no puede estropear el gran placer de [nuestra] conversación, en especial porque la amabilidad paternal que mostró con todo el mundo no permite que surja ningún sentimiento de abatimiento.
Fuera de Rusia, está claro que no se valora a Lenin y a Engels como pensadores científicos y nadie va a estar interesado en refutarlos como tales. Lo mismo puede ser el caso en Rusia, sólo que allí nadie se atreve a decirlo.
Lorentz es una maravilla de inteligencia y de tacto exquisito. ¡Una obra de arte viva! En mi opinión era el más inteligente de los teóricos presentes [en el Congreso Solvay en Bruselas].
Admiro a Lenard como maestro de la física experimental; no obstante, aún no ha logrado nada importante en física teórica y sus objeciones a la teoría general de la relatividad son tan superficiales que hasta ahora no me ha parecido necesario replicarle en detalle.
Respeto a Lenin como un hombre que aplicó toda su energía, con el sacrificio total de su vida personal, para dedicarse a la realización de la justicia social. No considero que sus métodos sean apropiados. Pero una cosa es cierta: los hombres como él son los guardianes y renovadores de la conciencia de la humanidad.
Ya he tenido noticias de la muerte de Langevin. Era uno de mis conocidos más queridos, un verdadero santo y además con talento. Es cierto que los políticos explotaron su bondad porque era incapaz de ver a través de los motivos básicos que eran tan ajenos a su naturaleza.
Fue interesante ver la manera en que [Von Laue] se alejó, paso a paso, de las tradiciones del rebaño, bajo la influencia de un fuerte sentido de la justicia.
Si ama a madame Curie y ella lo ama a él, no tienen necesidad de huir juntos, porque tienen muchas oportunidades para encontrarse en París. Pero no tengo la impresión de que esté ocurriendo nada especial entre los dos; más bien me pareció que los tres están unidos por una relación placentera e inocente.
Puedo imaginar que las ceremonias del Primero de Mayo [en Moscú] habrán sido maravillosas. Pero ya sabes que contemplo con preocupación estas exhibiciones exageradas de patriotismo. Siempre intento convencer a todo el mundo de la importancia de una forma de pensar cosmopolita, razonable y justa.
La gente vive ahora [después de la guerra] como lo hacía antes […] y está claro que no han aprendido nada de los horrores que han tenido que superar. Las pequeñas intrigas con las que se complicaban la vida antes vuelven a ocupar la mayor parte de sus pensamientos. Somos una especie muy extraña.
Con los mejores deseos y besos, si te llega esta carta. Que el diablo se lleve a cualquiera que la intercepte.
A causa de tu gran amor por tu patria, lo más probable es que con el tiempo hubieras acabado amargada si no hubieras dado este paso [el regreso a Rusia]. Porque, a diferencia de mí, tú tienes por delante décadas de vida y trabajo activo, mientras que para mí todo indica […] que mis días habrán llegado a su fin antes de que pase mucho tiempo. Pienso en ti con frecuencia.
Hace poco me he lavado personalmente la cabeza, pero no he tenido demasiado éxito; no soy tan cuidadoso como tú. Pero todo lo que hay aquí me recuerda a ti: […] los diccionarios, la pipa maravillosa que creíamos que se había perdido, y todas las demás cositas en mi celda de ermitaño; y también mi nido vacío.
Ahí encontramos a una persona extremadamente sensible y dedicada con pasión a la búsqueda de una visión más profunda de la esencia de los acontecimientos naturales, que, a pesar de las dificultades internas y externas, alcanzó su elevada meta.
No permitió que la pobreza ni la incomprensión de sus contemporáneos, que gobernaron su vida y su obra, lo entorpecieran o desanimaran.
[Kepler] perteneció a esos pocos que no tienen más remedio que reconocer abiertamente sus convicciones sobre cualquier tema. […] La obra de su vida no fue posible hasta que pudo liberarse en gran parte de la tradición espiritual en la que había nacido. […] Él no habla de ello, pero la lucha interior se refleja en sus cartas.
Princeton University Press me ha enviado el nuevo libro de George Kennan [ Realities of American Foreign Policy ] y lo he leído enseguida. Me ha gustado mucho. Kennan ha hecho un buen trabajo.
Kant, profundamente convencido de la indispensabilidad de ciertos conceptos, los tomó –al mismo tiempo que los seleccionaba– como las premisas necesarias para cualquier tipo de pensamiento y los diferenció de los conceptos de origen empírico.
Si Kant hubiese conocido lo que sabemos en la actualidad del orden natural, estoy seguro de que habría revisado profundamente sus conclusiones filosóficas. Kant construye su estructura sobre los cimientos de la visión del mundo de Kepler y Newton. Ahora que se han socavado los cimientos, la estructura no se sostiene.
Lo que me parece más importante en la filosofía de Kant es que habla de los conceptos a priori para la construcción de la ciencia.