Lista de Poemas

Primavera Madre

¡Madre mía, tierra,
otra vez más verde,
más plena, más bella!

(Y yo, mientras, hijo
tuyo, con más secas
hojas en las venas).

¡Madre mía, tierra,
sé tú siempre joven,
y que yo me muera!

(Y tú, mientras, madre
mía, con más frescas
hojas en las piernas).
783

Alegría Nocturna

¡Allá va el olor
de la rosa!
¡Cójelo en tu sinrazón!

¡Allá va la luz
de la luna!
¡Cójela en tu plenitud!

¡Allá va el cantar
del arroyo!
¡Cójelo en tu libertad!
555

Dios Primero

Días negros cual los días
de parada indiferencia
de dios antecreador.

(Todo duro, entero todo,
en mole de un orden negro,
como un yo tan sólo yo.)

De pronto, un día de gracia,
todo me ve con mis ojos,
me parto en mundos de amor.
549

álamo Blanco

Arriba canta el pájaro
y abajo canta el agua.
(Arriba y abajo,
se me abre el alma).

¡Entre dos melodías,
la columna de plata!
Hoja, pájaro, estrella;
baja flor, raíz, agua.
¡Entre dos conmociones,
la columna de plata!
(¡Y tú, tronco ideal,
entre mi alma y mi alma!)

Mece a la estrella el trino,
la onda a la flor baja.
(Abajo y arriba,
me tiembla el alma).
528

El Descenso

Sí, esta tarde no es imajen,
las nubes son rosas, sí,
las rosas son vida, sí.

Esta tarde tú eres tú,
no es nube el amor en mí,
es vida la rosa en mí.
503

Las Luces

Me colmó el sol del poniente
el corazón de onzas doradas.
Me levanté por la noche
a verlas.

¡No valían nada!

De onzas de plata la luna
del alba me llenó mi alma.
Cerré mi puerta en el día
por verlas.

¡No valían nada!
603

El Dechado

¡Qué hermosa muestra eres, cielo azul del día,
a los despiertos ojos,
de lo despierto!

¡Qué ejemplo hermoso eres, cielo azul nocturno,
a los ojos dormidos,
de lo que sueña!
658

El Recuerdo

Como médanos de oro,
que vienen y que van
en el mar de la luz,

son los recuerdos.

El viento se los lleva,
y donde están están,
y están donde estuvieron
y donde habrán de estar...


(Médanos de oro).

Lo llenan todo, mar
total de oro insondable,
con todo el viento en él...


(Son los recuerdos).
632

Rosa, Niña

Todo el otoño, rosa,
es esa sola hoja tuya
que cae.

Niña, todo el dolor
es esa sola gota tuya
de sangre.
707

Cancioncillas Intelectuales - El Ritmo

Tira la piedra de hoy,
olvida y duerme. Si es luz,
mañana la encontrarás
ante la aurora, hecha sol.
553

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Identificación y contexto básico

Juan Ramón Jiménez Mantecón fue un poeta español, considerado una de las figuras cumbre de la poesía de la Generación de 1914 o Novecentismo, y una de las más importantes de la literatura española del siglo XX. A menudo se le asocia con el Modernismo y el Simbolismo, aunque su obra trasciende estas etiquetas. Su nacionalidad era española y su lengua de escritura el castellano.

Infancia y formación

Nacido en Moguer, Huelva, su infancia estuvo marcada por un ambiente familiar burgués y una temprana afición por la lectura y la escritura. Realizó estudios de bachillerato y derecho, pero su verdadera vocación literaria se impuso. Fue un gran lector, asimilando influencias de poetas románticos, simbolistas y modernistas, así como de filósofos y pensadores de su tiempo.

Trayectoria literaria

Comenzó a publicar sus poemas en revistas locales a finales del siglo XIX. Su obra atraviesa varias etapas: una primera de influencia modernista y simbolista, una segunda marcada por la depuración y la búsqueda de la "poesía pura" ("Diario de un poeta recién casado"), y una tercera de introspección metafísica y trascendencia. Colaboró activamente en revistas literarias y fue una figura influyente en los círculos intelectuales de su época.

Obra, estilo y características literarias

Sus obras principales incluyen "Arias tristes" (1903), "Jardines interiores" (1905), "Elegías" (1909-1910), "Diario de un poeta recién casado" (1917), "Eternidades" (1918) y "Dios deseado y deseante" (1948). Su estilo evolucionó desde el preciosismo modernista hacia una extrema desnudez y esencialidad, buscando la palabra exacta y la expresión de lo inefable. Los temas recurrentes son el amor, la muerte, la naturaleza, el tiempo, la belleza, la soledad y la búsqueda de Dios o de lo absoluto. Utilizó tanto el verso libre como formas más tradicionales, explorando la musicalidad y el ritmo.

Contexto cultural e histórico

Vivió en un periodo convulso de la historia española, marcado por la crisis del 98, la dictadura de Primo de Rivera, la Segunda República y la Guerra Civil. Su exilio en América tras la guerra civil marcó profundamente su obra y su vida. Perteneció a la Generación de 1914, un grupo de intelectuales y artistas que buscaban la modernización y europeización de la cultura española. Su compromiso político fue inicialmente difuso, pero el exilio lo posicionó como un símbolo de la España republicana.

Vida personal

Su relación con Zenobia Camprubí fue fundamental en su vida y obra, siendo ella su musa, compañera y traductora. Tuvo una relación tensa con otros escritores, como Unamuno. Su vida estuvo marcada por la enfermedad y la búsqueda espiritual, lo que se reflejó en su poesía.

Reconocimiento y recepción

Aunque reconocido en vida, su consagración llegó con el Premio Nobel de Literatura en 1956. Su obra ha sido objeto de constantes estudios y análisis, y se le considera uno de los pilares de la poesía moderna en lengua española.

Influencias y legado

Fue influenciado por poetas como Rubén Darío, Antonio Machado, Walt Whitman y los simbolistas franceses. A su vez, influyó decisivamente en poetas de la Generación del 27 (Lorca, Alberti, Salinas) y en generaciones posteriores. Su búsqueda de la "poesía pura" y su dominio del lenguaje poético lo convierten en un referente ineludible.

Interpretación y análisis crítico

Su obra ha sido interpretada como un viaje hacia la esencia del ser, una exploración de la trascendencia a través de la palabra. Se ha debatido sobre la evolución de su misticismo y su relación con la fe.

Infancia y formación

Jiménez era conocido por su carácter retraído y su exigencia consigo mismo y con su obra. Tenía una gran sensibilidad hacia la naturaleza y los animales. Su exilio fue una experiencia dolorosa que le obligó a dejar gran parte de su obra en España.

Muerte y memoria

Falleció en Puerto Rico en 1958, poco después de recibir el Nobel. Su legado perdura en la memoria colectiva y en la continua lectura y estudio de su obra poética, siendo su casa-museo en Moguer un lugar de peregrinación literaria.