Citas
Citas para inspirar y reflexionar
Cuando mis padres se dieron cuenta de que alguien me había secuestrado, tomaron medidas inmediatamente: alquilaron mi habitación.
De pequeño quise tener un perro, pero mis padres eran pobres y sólo pudieron comprarme una hormiga.
Todas las madres quieren que sus hijos crezcan y se hagan presidentes, pero no quieren que mientras tanto se conviertan en políticos.
Le quiero como a un hermano. Como Caín quería a Abel.
El deber es un dios que no consiente ateos
Aunque el final del mundo sea mañana, hoy plantaré manzanos en mi huerto.
–Mi madre adoraba a los niños. Hubiera dado cualquier cosa porque yo lo fuera.
La búsqueda de la verdad y del conocimiento es uno de los atributos más elevados del hombre, aunque con frecuencia quienes la vocean en voz más alta son los que menos la buscan.
No soy capaz de aventurar una valoración sobre una fase tan importante del pensamiento moderno. No obstante, me parece que el psicoanálisis no es siempre saludable. Es posible que no sea siempre beneficioso sumergirse en el inconsciente.
Lo único que quiero en mi comedor es una mesa de pino, un banco y algunas sillas.
Me gustaría mucho permanecer en la oscuridad de no ser analizado.
La prensa, que en su mayoría está controlada por intereses particulares, tiene una influencia excesiva en la opinión pública.
Querida posteridad: si no te has vuelto más justa, más pacífica y en general más sensible de lo que eres (o fuiste), entonces ¡que te lleve el diablo! Expresando respetuosamente su opinión con esta devota esperanza, soy (o era) su Albert Einstein.
Las palabras del lenguaje, ya sean escritas o habladas, no parece que desempeñen ningún papel en mi mecanismo de pensamiento.
El regalo más bello de la naturaleza es el placer de mirar alrededor e intentar comprender lo que se ve.
He llegado a la convicción de que es deseable la abolición de la pena de muerte. Las razones: (1) irreversibilidad en caso de un error de la justicia; (2) influencia moral perniciosa en los que […] deben ejecutar el procedimiento.
Sin «cultura ética» no existe salvación para la humanidad.
Muy pocas mujeres son creativas. Yo no enviaría a una hija mía a estudiar física. Me alegra que mi mujer no sepa nada de ciencia. Mi primera esposa sí sabía.
La tarea humana más importante es el esfuerzo por dotar de moralidad a nuestras acciones. Nuestro equilibrio interior e incluso la misma existencia dependen de ello. Sólo la moralidad en nuestras acciones puede dar belleza y dignidad a la vida.
No olvidemos que el conocimiento y las habilidades humanas solas no pueden conducir a la humanidad a una vida feliz y digna. La humanidad tiene toda la razón para colocar a los proclamadores de los altos principios y valores morales por encima de los descubridores de la verdad objetiva. Lo que la humanidad debe a personalidades como Buda, Moisés y Jesús tiene para mí mucho más valor que todos los logros de la mente investigadora y constructiva.
El destino de la civilización humana depende más que nunca de la fuerza moral que sea capaz de generar.
No hay nada divino en la moralidad; se trata totalmente de un asunto humano.
Nunca he otorgado a la naturaleza un propósito o una meta, o algo que se pudiera considerar antropomórfico. Lo que veo en la naturaleza es una estructura magnífica que sólo podemos comprender de una manera muy imperfecta, y que debe llenar a una persona racional de un sentimiento de humildad. Ese es un sentimiento genuinamente religioso que no tiene nada que ver con el misticismo.
La moralidad es de la mayor importancia para nosotros, no para Dios.
Mis padres […] creían que una esposa es un lujo para el hombre, que sólo puede permitirse cuando tiene una posición acomodada. Tengo una mala opinión de esta visión de la relación entre el marido y la esposa, porque sólo diferencia a la esposa de la prostituta en la medida en que la primera es capaz de asegurarse un contrato de por vida por parte del hombre gracias a su clase social favorable.
Lo que tengo que decir sobre este libro se puede encontrar dentro del libro.
Oh, juventud: ¿sabes que la tuya no es la primera generación que ansía una vida llena de belleza y libertad? ¿Sabes que todos tus antepasados han sentido lo mismo que tú y se han sentido víctimas del odio y la incomprensión? ¿Sabes también que tus deseos más fervientes sólo se pueden cumplir si retienes el amor y la comprensión de las personas, los animales, las plantas y las estrellas, de manera que cada alegría se convierta en tu alegría y cada dolor en tu dolor?
La invención no es el resultado del pensamiento lógico, aunque el producto final esté unido a una estructura lógica.
Creo en intuiciones e inspiraciones. […] A veces siento que tengo razón. Pero no sé si la tengo.
Debemos tener cuidado en no convertir el intelecto en nuestro dios; tiene, por supuesto, músculos poderosos, pero sin personalidad.
Aunque es cierto que se puede destruir a una persona intrínsecamente libre y escrupulosa, semejante individuo nunca podrá ser esclavizado o utilizado como una herramienta ciega.
Me resultó interesante que fuera posible clasificar la letra manuscrita de una manera tan exhaustiva. También aprecié que pudiera separar con claridad las características objetivas de las puramente intuitivas, que, por cierto, no se deberían desacreditar tanto con el ejemplo de Hitler.
Las naciones sólo se pueden desarrollar a través de los peligros y las turbulencias. Ojalá las turbulencias actuales conduzcan a un mundo mejor.
En el proceso de reflexión utilizamos con cierto «derecho» conceptos a los que no se puede acceder a partir de los materiales de la experiencia sensorial si la situación se contempla desde un punto de vista lógico.
Viví en la soledad del campo y me di cuenta de que la monotonía de la vida tranquila estimula la mente creativa.
El misterio eterno del mundo es su comprensibilidad. […] El hecho de que sea comprensible es un milagro.
Sé que está mal, querido amigo, pero no sé cómo apagarla.
Ya no necesito participar en la competición de los grandes cerebros. Participar [en el proceso] siempre me ha parecido un tipo terrible de esclavitud que no es menos perversa que la pasión por el dinero o el poder.
De la ambición o del simple sentido del deber no surge nada realmente valioso; más bien nace del amor y la devoción hacia los hombres y hacia cosas objetivas.
Enamorarse no es lo más estúpido que puede hacer la gente, pero la gravedad no es responsable de ello.
Es posible que existan emanaciones humanas que ignoremos. ¿Recuerdas lo escéptico que era todo el mundo con la corriente eléctrica y las ondas invisibles? La ciencia está aún en su infancia.
Cuando valoro una teoría, me pregunto, si fuera Dios, si hubiera dispuesto el mundo de esa manera.
Ahora los científicos me están bombardeando con preguntas sobre mi nueva teoría. […] Durante dos meses mis colegas han estado ocupándose de ella, cada uno de ellos intentando mejorarla. Pero estoy totalmente convencido de que nadie más puede manipularla. He trabajado durante mucho tiempo en esta teoría para llegar a estos resultados.
En el esfuerzo por realizar un trabajo científico, las posibilidades –incluso para personas muy dotadas– de lograr algo realmente valioso son muy pequeñas. […] Sólo existe una vía de escape: dedicar la mayor parte del tiempo a algún trabajo práctico […] que se avenga con tu naturaleza y pasar el resto estudiando. Así serás capaz […] de llevar una vida normal y armoniosa incluso sin la bendición especial de las musas.
La ciencia es algo maravilloso si uno no tiene que ganarse la vida con ella. Uno debería ganarse la vida con un trabajo que sabe que es capaz de realizar. Sólo cuando no se tiene que rendir cuentas a nadie podemos encontrar satisfacción en la tarea científica.
La verdadera esencia de nuestra búsqueda del conocimiento es que, por un lado, intenta englobar la enorme y compleja variedad de la experiencia del hombre y, por el otro lado, busca la sencillez y la economía en los supuestos básicos. La creencia de que estos dos objetivos puedan ir de la mano es, en vistas del estado primitivo de nuestro conocimiento científico, una cuestión de fe. Sin dicha fe, no podría tener la convicción fuerte e inquebrantable sobre el valor independiente del conocimiento.
Una y otra vez la pasión por comprender ha provocado la ilusión de que el hombre es capaz de entender racionalmente el mundo objetivo a través del razonamiento pero sin ninguna base empírica, es decir, mediante la metafísica. Creo que todo teórico verdadero es una especie de metafísico domesticado, sin importar hasta qué punto se engañe sobre la pureza de su «positivismo».
El gran objetivo de todas las ciencias es abarcar el número más grande de hechos empíricos a través de deducciones lógicas a partir del número más pequeño de hipótesis o axiomas.