Citas
Citas para inspirar y reflexionar
La vida no es algo de lo que debamos quejarnos cuando llega a su fin para nosotros o para un ser querido; más bien deberíamos mirar atrás con satisfacción cuando se ha soportado con valentía y honorabilidad.
He tomado la firme decisión de morder el polvo, cuando llegue mi hora, con un mínimo de asistencia médica, y hasta entonces pienso pecar hasta dejar bien contento a mi corazón enfermo.
Me disgusta mucho que se enseñe algo a mis hijos que va en contra de todo conocimiento científico.
No te preocupes por las notas. Asegúrate de tener las tareas al día y que no tengas que repetir curso. No es necesario tener buenas notas en todo.
Sigues cometiendo demasiadas faltas de ortografía. Debes tener cuidado en ese aspecto: produce una mala impresión cuando las palabras están mal escritas.
Estoy muy contento de que disfrutes tanto del piano. Yo también tengo uno en mi pequeño apartamento y toco todos los días. También toco mucho el violín. Quizá puedas ensayar algo para acompañar al violín y así podremos tocar durante la Pascua cuando estemos juntos.
Al piano, toca sobre todo las piezas que disfrutes, aunque el maestro no te las exija. Se aprende más de las cosas que disfrutas, haciéndolas de manera que no te das cuenta del paso del tiempo. Con frecuencia estoy tan concentrado en mi trabajo que me olvido de comer.
No existe ningún lugar que sea más bonito para unos niños que Zúrich. […] No se les carga demasiado de deberes ni es necesario ir demasiado bien vestido y guardar las formas.
Hoy voy a enviar algunos juguetes para Tete y para ti. No te olvides del piano, mi Adn; no sabes el placer que puedes transmitir a los demás, así como a ti mismo, cuando sabes interpretar bien un instrumento. […] Otra cosa: lávate los dientes todos los días, y si un diente no está demasiado bien, acude inmediatamente al dentista. Yo también lo hago y ahora estoy muy contento de tener unos dientes sanos. Esto es muy importante, como te darás cuenta más tarde.
Queridos niños: […] Llamamos a algo un animal cuando tiene ciertas características: se alimenta, desciende de padres que son similares a él, crece, se mueve solo, muere cuando se ha cumplido su tiempo. […] Pensad en ello [sobre los humanos] en este sentido y después decidid por vosotros mismos si resulta natural que nos consideremos animales.
Vuestro regalo será una sugerencia muy apropiada para que sea un poco más elegante en el futuro […] porque las corbatas y los puños de camisa sólo existen para mí como un recuerdo lejano.
Los jóvenes deberíais consideraros afortunados de […] tener la oportunidad de intercambiar puntos de vista e ideas con personas con una variedad de trasfondos culturales. No existe mejor oportunidad para conseguir los conocimientos de toda una vida que son necesarios para la resolución de problemas y conflictos internacionales.
Como viejo maestro de escuela he recibido con gran alegría y orgullo el nombramiento para el cargo de rector de vuestra sociedad. Aunque soy un viejo gitano, existe una tendencia a la respetabilidad inherente a la vejez, es decir, conmigo. […] Estoy un poco (pero no demasiado) sorprendido de […] que este nombramiento sea independiente de mi consentimiento.
Querida Monique: la Tierra existe desde hace poco más de mil millones de años. En cuanto a la pregunta sobre el final, mi consejo es que ¡esperes y veas! […] Adjunto unos cuantos sellos para tu colección.
Queridos niños: […] sin luz solar no habría trigo ni pan ni hierba ni ganado ni carne ni leche y todo se helaría. NINGUNA VIDA.
Querida Myfanwy: […] Me disculpo por seguir entre los vivos. No obstante, eso tiene remedio. Pero no te preocupes por el «espacio curvo». Ya [lo] entenderás más adelante. […] Utilizado en su sentido correcto, la palabra «curvo» no tiene exactamente el mismo significado que en el lenguaje cotidiano. […] Espero que [tus] futuras investigaciones astronómicas no sean descubiertas por los ojos y los oídos de las autoridades de tu escuela.
No me importa que seas una niña. Pero lo principal es que no te importe a ti. No existe ninguna razón para ello.
Querida Barbara: me he sentido complacido con tu amable carta. Hasta ahora nunca había soñado con ser algo así como un héroe. Pero, desde que me has nominado para ello, siento que lo soy. […] No te preocupes por tus problemas con las matemáticas; puedo asegurarte que los míos son aún más grandes.
Querido Hugh: no existe nada parecido a una fuerza irresistible ni a un cuerpo inamovible. Pero parece existir un chico muy testarudo que se ha abierto camino victoriosamente a través de extrañas dificultades que se ha creado él mismo para alcanzar su objetivo.
A pesar de la suposición natural de que algunas formas de vida pueden no ser exclusivas de nuestro planeta, la noción se encuentra más allá de las fronteras actuales del conocimiento.
Querido muchacho: no eres el cliente más sabio, pero está muy bien que al menos seas un joven curioso. Así que la sopa no se enfría con tanta rapidez porque la capa de grasa en la parte superior dificulta la evaporación y con ello ralentiza el enfriamiento.
Déjame que te explique el aspecto que tengo: cara pálida, cabello largo y una incipiente barriga. Además, una forma de andar rara y un cigarro en la boca […] y una pluma en el bolsillo o la mano. Pero no tiene las piernas torcidas ni verrugas, de manera que es bastante guapo; tampoco tiene vello en las manos, como ocurre con frecuencia en los hombres feos. Por eso es realmente una lástima que no puedas verme.
Querido joven: en su artículo tenía bastante razón al constatar que el movimiento sólo podemos experimentarlo y representarlo como movimiento relativo. […] Pero, hasta la presentación de la teoría de la relatividad, ese concepto del movimiento absoluto era necesario para la formulación de las leyes del movimiento. […] Pero lo mejor sería que no empezase a enseñar a los demás hasta que haya aprendido algo.
Estás sorprendido por el contraste entre mi fama por todo el mundo […] y la soledad y el silencio en que vivo aquí. Toda mi vida he deseado la soledad y ahora finalmente la he conseguido en Princeton.
Un destierro al paraíso.
Teniendo en cuenta la pesada carga que he llevado en los últimos años, me siento doblemente agradecido de que me haya tocado en la Universidad de Princeton un lugar para trabajar y una atmósfera científica que no podría ser mejor o más armoniosa.
La propiedad Marquand es ahora un parque público, y como hoy es domingo y no he ido al Instituto, he paseado por él; está tan cerca y es tan hermoso…
Soy un privilegiado del destino al poder vivir en Princeton como si fuera una isla que […] se parece al encantador jardín de palacio en Laeken [Bélgica]. En esta pequeña ciudad universitaria apenas penetran las voces caóticas del afán humano. Casi me avergüenzo de vivir en semejante lugar mientras los demás luchan y sufren.
Estoy muy feliz con mi nuevo hogar en la amistosa América y con la atmósfera liberal de Princeton.
Princeton es un lugar pequeño y maravilloso, un pueblecito pintoresco y ceremonioso de semidioses flacos con zancos. No obstante, al ignorar algunas convenciones sociales, he podido crearme una atmósfera propicia para el estudio y libre de distracciones.
Para un anciano, la sociedad de aquí sigue siendo intrínsecamente extraña.
Princeton me ha parecido encantador: como una pipa en la que aún no se ha fumado, tan fresco, tan joven.
Me he convertido en una especie de enfant terrible en mi nueva patria a causa de mi incapacidad de guardar silencio y tragar todo lo que ocurre allí.
La calamidad alemana de hace años se vuelve a repetir: el pueblo acepta sin resistencia y se alinea con las fuerzas del mal.
Nunca me había sentido tan alienado de la gente como en este preciso instante. […] Lo peor es que no hay en ningún sitio algo con lo que puedas identificarte. La brutalidad y la mentira están por todas partes.
La separación [entre judíos y gentiles] es incluso más pronunciada [en América] de lo que ha sido nunca en Europa occidental, incluida Alemania.
En los Estados Unidos todo el mundo se siente seguro de su valor como individuo. Nadie se humilla delante de otra persona o clase. Incluso las grandes diferencias en riqueza, el poder superior de unos pocos, no pueden socavar la saludable confianza en uno mismo y el respeto natural por la dignidad de sus compatriotas.
[Los Estados Unidos tienen] un gobierno controlado en gran medida por financieros, con una mentalidad que se acerca a la disposición mental de los fascistas. Si Hitler no fuera un lunático, habría podido evitar con facilidad la hostilidad de las potencias occidentales.
El único propósito justificable de las instituciones políticas es asegurar el desarrollo sin impedimento del individuo. […] Por eso me considero especialmente afortunado de ser americano.
América es en la actualidad la esperanza de todos los hombres honorables que respetan los derechos de sus congéneres y que creen en los principios de libertad y justicia.
Creo que América demostrará que la democracia no es simplemente una forma de gobierno basada en una Constitución razonable, sino que es, de hecho, una forma de vida unida a una gran tradición, la tradición de la fuerza moral. Hoy más que nunca, el destino de la raza humana depende de la fuerza moral de los seres humanos.
Por lo que he visto de los americanos desde que llegué, […] no están dotados, ya sea por temperamento o por tradición, para vivir bajo un sistema totalitario. Creo que la mayoría de ellos consideraría que la vida no vale la pena vivirla bajo esas circunstancias. Por eso es muy importante para ellos que estas libertades se preserven y protejan.
En América es posible el desarrollo del individuo y de su potencial creativo, y eso es para mí el activo más valioso en la vida.
Soy muy feliz ante la perspectiva de convertirme dentro de un año en ciudadano americano. Mi deseo de ser ciudadano de una república libre siempre ha sido muy fuerte y me impulsó en mi juventud a emigrar de Alemania a Suiza.
A largo plazo, preferiría quedarme en Holanda en lugar de en América. […] Excepto por la existencia de un puñado de académicos realmente brillantes, se trata de una sociedad aburrida y árida que tarda muy poco en hacerte temblar.
Siento una gran admiración por los institutos americanos de investigación científica. Somos injustos cuando intentamos explicar la superioridad creciente del trabajo de investigación americano exclusivamente por su mayor riqueza; la devoción, la paciencia, el espíritu de camaradería y un talento para la cooperación desempeñan un papel importante en su éxito.
Esto demuestra que el conocimiento y la justicia están por encima del poder y de la riqueza para gran parte de la raza humana.
El americano vive más para sus metas, para el futuro, que el europeo. La vida es para él siempre un será, nunca un ser. […] Es menos individualista que el europeo, […] pone más énfasis en el «nosotros» que en el «yo».