Citas
Citas para inspirar y reflexionar
La sonrisa en el rostro de la gente […] es el símbolo de uno de los activos más grandes del americano. Es amistoso, confiado, optimista y no es envidioso.
Pasadena es como el paraíso. […] Siempre luce el sol y el aire es fresco, los jardines tienen palmeras y pimenteros, y hay personas amables que te sonríen y piden autógrafos.
[América], esta tierra de contrastes y sorpresas, lo deja a uno lleno sucesivamente de admiración e incredulidad. Uno se siente más unido a la Vieja Europa, con sus angustias y problemas, y se alegra de volver a ella.
Os saludo a vosotros y al suelo de vuestro país. Estoy ansioso por renovar antiguas amistades y ampliar mis conocimientos bajo la luz de lo que pueda ver y aprender mientras esté entre vosotros.
Tengo la sensación de que está justificado que miréis al futuro con verdadera seguridad, porque tenéis la forma de vida en la que se encuentran armoniosamente combinadas la alegría de vivir y la alegría de trabajar. A esto se añade el espíritu ambicioso que impregna todo vuestro ser, y que parece convertir el trabajo diario en una especie de juego de un niño feliz.
No cabe la menor duda de que los americanos le deben mucho al crisol. Es posible que la mezcla de razas haga que su nacionalismo sea menos objetable que el nacionalismo de Europa. […] Posiblemente se deba al hecho de que [los americanos] no padecen la herencia del odio o el miedo que envenena las relaciones entre las naciones de Europa.
Aquí, todo el mundo defiende con orgullo y celo sus derechos civiles. Todo el mundo, sin importar su nacimiento, tiene la oportunidad, no sólo sobre el papel, sino en la práctica, de desarrollar libremente sus energías en beneficio del conjunto de la comunidad humana. […] La libertad individual proporciona un fundamento mucho mejor para el trabajo productivo que cualquier forma de tiranía.
Pero ¿no tienen razón estas ciudadanas vigilantes? ¿Por qué tendrían que abrir la puerta a una persona que devora capitalistas de la línea dura con tanto apetito y gusto como el minotauro de Creta devoraba en un tiempo pasado las sabrosas doncellas griegas, y que por encima de todo es lo suficientemente infame para rechazar todo tipo de guerras, excepto la guerra inevitable que se libra contra la propia esposa?
En América, más que en ningún otro sitio, el individuo se pierde en los logros de la masa.
En América resulta indispensable una aproximación firme; en caso contrario, no se recibe ningún pago y poca estima.
Nunca había experimentado del bello sexo un rechazo tan enérgico ante mis avances; o, si había ocurrido, nunca de tantas a la vez.
Son las mujeres […] las que dominan toda la vida americana. Los hombres no se interesan por nada; trabajan, trabajan como no lo he visto hacer a nadie en ningún sitio. Por lo demás, son perritos de juguete para sus esposas, que gastan el dinero en la moda más excesiva y se cubren con un velo de extravagancia.
Aunque los americanos son menos académicos que los alemanes, tienen más entusiasmo y energía, consiguiendo una difusión mucho más amplia de las ideas nuevas entre la población.
América resulta interesante, con todo su bullicio y ajetreo. Resulta mucho más fácil sentir entusiasmo por ella que por otros países que he alterado con mi presencia. He tenido que aceptar que me mostrasen por todas partes como si fuera un buey premiado para dirigirme a innumerables audiencias grandes y pequeñas. […] Es un milagro que haya sobrevivido.
Estoy muy feliz de estar en Boston. He oído hablar de Boston como una de las ciudades más famosas del mundo y el centro de la educación. Estoy feliz de estar aquí y espero disfrutar de mi visita a esta ciudad y a Harvard.
Hoy [debido a la enfermedad] me he quedado en la cama y he recibido las visitas como una vieja dama del siglo XVIII . Esto estaba de moda en el París de aquella época. Pero ¡no soy una mujer y esto no es el siglo XVIII !
Soy como un coche viejo y muy usado: hay fallos en todos los rincones. Pero la vida sigue valiendo la pena mientras pueda seguir trabajando.
Creo que las personas mayores que ya no tienen casi nada que perder deben tener la voluntad de hablar en nombre de los jóvenes y de los que están sometidos a limitaciones mucho más importantes.
Siento con fuerza mi edad. Ya no estoy tan ansioso por trabajar y siempre tengo que echarme un rato después de comer. Me gusta vivir, pero no me importaría que todo terminara de repente.
Durante la juventud, cualquier persona y cualquier acontecimiento parece que son únicos. Con la edad, uno es mucho más consciente de que se repiten acontecimientos similares. Más tarde, uno se siente encantado o sorprendido con menos frecuencia, pero también menos decepcionado.
Me siento como un huevo del que sólo quedase la cáscara: a los 75 años no se puede esperar nada más. Uno debería prepararse para la muerte.
Siempre [he] amado la soledad, un rasgo que tiende a aumentar con la edad.
Si la gente más joven no se ocupara de mí, seguramente intentaría que me internaran en una institución, para que no tuviera que preocuparme por el declive de mis fuerzas físicas y mentales, que al fin y al cabo son imprevisibles con el devenir natural de las cosas.
Todos los amigos y contemporáneos ancianos que tiene uno viven en un equilibrio delicado y uno siente que su conciencia ya no es tan brillante como lo fue en su momento. Pero la penumbra, con sus colores más suaves, también tiene sus encantos.
Estoy satisfecho en mis últimos años. He conservado el buen humor y no me tomo en serio ni a mí mismo ni a las demás personas.
Aunque ahora soy un viejo anticuado, aún sigo trabajando muy duro y me niego a creer que Dios juegue a los dados.
Tu «Me siento demasiado viejo» no lo tomo demasiado en serio, porque yo también conozco esa sensación. A veces […] crece y después vuelve a aplacarse. En definitiva, podemos dejar que la naturaleza nos vaya reduciendo tranquila y gradualmente a polvo, si no prefiere un método más rápido.
La gente como tú y yo, aunque seguimos siendo mortales, como todo el mundo, no envejece sin importar el tiempo que viva. Lo que quiero decir es que nunca dejamos de actuar como niños curiosos ante los grandes misterios en los que hemos nacido.
¡A nuestra edad, el diablo no te deja demasiado tiempo libre!
He vivido en la soledad, que es dolorosa durante la juventud, pero deliciosa durante la madurez.
Al fin y al cabo, existe algo eterno que se encuentra más allá del alcance de la mano del destino y de todos los delirios humanos. Y dichas cosas eternas están más cerca de una persona anciana que de una más joven, que oscila entre el temor y la esperanza.
He seguido siendo un individuo sencillo que no le pide nada al mundo; sólo se ha ido mi juventud; la juventud encantadora que se desvanece para siempre en el aire.
Sé lo que significa ver cómo tu madre sufre la agonía de la muerte y ser incapaz de ayudarla. No hay consuelo. Todos tenemos que llevar esta carga pesada, porque está inseparablemente unida a la vida.
Mi madre murió hace hoy una semana tras una agonía terrible. Todos estamos completamente exhaustos. Uno siente en los huesos la insignificancia de los lazos de sangre.
Mi pobre madre llegó aquí el domingo. […] Ahora está acostada en mi estudio y sufre de una manera terrible, física y mentalmente. […] Parece que sus tormentos van a durar todavía un buen rato; aún tiene buen aspecto, pero mentalmente ha sufrido mucho a causa de la morfina.
Mi madre y mi hermana me parecen un poco insignificantes e ignorantes, a pesar de la simpatía que siento por ellas. Resulta interesante cómo la vida nos va cambiando gradualmente en las sutilezas del espíritu, de manera que incluso los lazos familiares más estrechos se transforman en una amistad normal. En lo más profundo ya no nos entendemos y somos incapaces de empatizar con el otro, o saber las emociones que mueven al otro.
Sí, pero ¿dónde están sus ruedas?
Cuando habla Margot, ves cómo crecen las flores.
Para mí es una alegría tener un hijo que ha heredado el rasgo principal de mi personalidad: la capacidad de levantarse por encima de la simple existencia sacrificándose personalmente durante años para alcanzar una meta impersonal. Esto es lo mejor, además de ser el único camino para independizarnos del destino personal y de los demás seres humanos.
Existe un bloqueo detrás de esto que no soy capaz de analizar en toda su extensión. Pero creo que uno de los factores es que despertaría sentimientos dolorosos de diversos tipos en él si apareciera de cualquiera de las maneras.
Resulta muy penoso que el muchacho tenga que pasar la vida sin la esperanza de una existencia normal. Como se ha visto que las inyecciones de insulina no sirven de nada, no albergo más esperanzas por el lado médico. […] Creo que lo mejor es que la naturaleza siga su curso.
Ha caído sobre ti la pena más profunda que pueden sentir unos padres preocupados. Todo lo que he podido observar en tu hijo pequeño indicaba que estaba convirtiéndose en una persona equilibrada y segura de sí misma, con una visión saludable de la vida. Aunque sólo lo he visto durante períodos cortos, me era tan querido como si hubiera crecido cerca de mí.
Mi actitud desafiante ha evitado que me diera cuenta de lo mucho que he sufrido a causa de todos los problemas personales con todos vosotros.
Su capacidad intelectual [de Eduard] puede ser mayor [que la de Hans Albert], pero parece que carece de equilibrio y de sentido de la responsabilidad (demasiado egoísta). Muy poca interacción personal con otros, lo que le provoca una sensación de aislamiento e inhibiciones de otro tipo. Resulta un muchachito interesante, pero no va a tenerlo fácil en la vida.
Ahora podría ser abuelo si mi [Hans] Albert no se hubiera casado con semejante Schlemilde .
Mis chicos, que normalmente son tan alegres, sienten una envidia dolorosa de vosotras dos. […] Tienen la sensación de que los he cambiado por vosotras.
Siento la necesidad de agradecerte los hermosos días que he podido pasar con nuestros queridos hijos. Te agradezco que los críes en un marco mental favorable a mí y de una manera ejemplar en cualquier otro aspecto. Estoy especialmente satisfecho de su actitud alegre y modesta; y en segundo lugar, por supuesto, de su viva inteligencia.
Es posible que pueda reunir suficiente moneda extranjera para que [Mileva y los niños] puedan quedarse en Zúrich. Posiblemente eso sea beneficioso para el futuro de mis hijos, lo que justificará que nos enfrentemos a las dificultades.