Citas
Citas para inspirar y reflexionar
Ningún hombre de cultura o conocimiento siente animosidad por mis teorías. Incluso los físicos que se oponen a la teoría se mueven por motivos políticos.
De hecho, deberíamos considerar [la geometría] como la rama más antigua de la física. […] Sin ella habría sido incapaz de formular la teoría de la relatividad.
Una razón de la estima especial de las matemáticas, por encima de todas las ciencias, es que sus leyes son totalmente ciertas e indiscutibles, mientras que las de las otras ciencias son hasta cierto punto discutibles y están en peligro constante de que las desmienta el descubrimiento de nuevos hechos.
¡Ahora mismo estoy bastante harto de la relatividad! Incluso algo así empieza a perder importancia cuando uno se preocupa demasiado por ello.
El aspecto del conocimiento que aún no está claro otorga al investigador una sensación parecida a la que experimenta un niño que intenta dominar la maestría con la que los adultos manipulan las cosas.
Estoy convencido de que el desarrollo de la ciencia busca principalmente la satisfacción del ansia por el conocimiento puro.
La palabra «descubrimiento» es muy desafortunada. Porque el descubrimiento equivale a darse cuenta de algo que ya está formado; esto se relaciona con la prueba, que no tiene el carácter de «descubrimiento», sino que, en última instancia, tiene que ver con los medios que conducen al descubrimiento. […] El descubrimiento no es un acto realmente creativo.
Este mundo es una casa de locos bastante destacable. En estos momentos cualquier cochero y cualquier camarero discute si la teoría de la relatividad es correcta. Sus convicciones sobre el tema vienen determinadas por el partido político al que pertenecen.
Los conceptos se vacían cuando dejan de tener una relación firme con la experiencia. Se parecen a los trepas sociales que se avergüenzan de sus orígenes y pretenden negarlos.
Probablemente deberá transcurrir algo más de tiempo hasta que se resuelva por completo el problema [espectral]. Pero tengo plena confianza en la idea relativista. En cuanto se eliminen todas las fuentes de error (las fuentes de luz indirecta) estoy seguro de que se obtendrá el resultado correcto.
[Las teorías constructivas], a partir de un formalismo fundamental relativamente sencillo, intentan explicar fenómenos mucho más complejos. […] [Por otro lado, las teorías de principios] se basan en las propiedades generales de los procesos naturales descubiertas empíricamente, que dan lugar a principios a partir de los cuales se establecen criterios formulados matemáticamente que deben observar los procesos individuales o los modelos teóricos.
Entonces hubiera tenido que compadecer a nuestro querido Dios. La teoría seguiría siendo correcta.
¿Por qué debemos dar preferencia a los sistemas coordinados con movimiento uniforme? Se debería permitir cualquier movimiento. ¿Qué le importan a la naturaleza nuestros sistemas de referencia?
La verdad de un teoría no se puede demostrar nunca, porque nunca se sabe si un experimento futuro contradecirá sus conclusiones.
Cuando tenemos disponibles dos teorías y ambas son compatibles con el arsenal de hechos presentes, no existe ningún criterio para preferir una sobre otra excepto la intuición del investigador. Por eso se puede comprender por qué los científicos inteligentes, conocedores de ambas teorías y de los hechos, pueden defender apasionadamente teorías opuestas.
[Un investigador] adapta los hechos mediante la selección intuitiva de las posibles teorías basadas en axiomas.
Estoy convencido de que el enrojecimiento de las líneas espectrales es una consecuencia totalmente convincente de la teoría de la relatividad. Si se probase que este efecto no existe en la naturaleza, habría que abandonar toda la teoría.
Creo que podríamos promover con eficacia la investigación en el campo de la teoría general de la relatividad aun sin el uso de fondos públicos especiales, si los observatorios y los astrónomos del país estuvieran dispuestos a dedicar una parte de su equipo y trabajo al servicio de la causa.
Cuando decimos que comprendemos un grupo de fenómenos naturales, queremos decir que hemos encontrado una teoría constructiva que los abarca.
La consecuencia más importante de la teoría especial de la relatividad se refiere a las masas inertes de los sistemas corpóreos. Resultó evidente que la inercia de un sistema depende necesariamente de su contenido de energía, y esto conduce directamente a la idea de que la masa inerte es simplemente energía latente. El principio de la conservación de la masa perdió su independencia y se unió al de la conservación de la energía.
Querida madre: hoy tengo algunas buenas noticias. H. A. Lorentz me ha telegrafiado que la expedición inglesa [dirigida por Arthur Eddington] ha verificado realmente la desviación de la luz por el sol.
La enseñanza de la teoría cuántica no es para mí. Aunque he trabajado mucho en ella, he profundizado muy poco.
La teoría cuántica me provoca una sensación muy parecida a la tuya. Realmente deberíamos avergonzarnos de su éxito, porque se ha obtenido con la máxima jesuítica: «No dejes que tu mano izquierda sepa lo que hace la derecha».
Para mí, una hipótesis es una afirmación cuya verdad se asume temporalmente, pero cuyo significado debe estar más allá de cualquier duda.
¡Es muy raro que la naturaleza revele uno de sus magníficos secretos!
La fuente principal del pensamiento científico no es una meta externa hacia la que es necesario afanarse, sino el placer de pensar.
Creo con Schopenhauer que uno de los motivos más fuertes que conducen al hombre al arte y a la ciencia es la huida de la vida cotidiana, con su rudeza dolorosa y su desesperada monotonía, de los brazos de los propios deseos siempre cambiantes. […] Una naturaleza bien equilibrada ansía huir de la vida personal para adentrarse en el mundo de la percepción y los pensamientos objetivos.
En cuanto a este tema […] el físico tiene que limitarse con dureza: debe contentarse con describir los acontecimientos más simples que se puedan extraer del dominio de nuestra experiencia; todos los acontecimientos de un orden más complejo están más allá del poder del intelecto humano para reconstruirlos con la precisión sutil y la perfección lógica que exige la física teórica.
El estado mental que permite que un hombre realice este tipo de trabajo […] se parece a la del devoto religioso o del amante; el esfuerzo diario no surge de una intención deliberada o un programa, sino directamente del corazón.
La teoría de la relatividad no es más que otro paso en la evolución de siglos de nuestra ciencia; uno que preserva las relaciones descubiertas en el pasado, profundizando en su análisis y añadiendo otras nuevas.
La tarea [ Aufgabe ] suprema del físico es llegar a esas leyes universales elementales a partir de las cuales se puede construir el cosmos por pura deducción. No existe una senda lógica que conduzca a dichas leyes; sólo la intuición, basada en la comprensión de la experiencia, puede alcanzarlas.
Para un físico, un concepto existe sólo cuando se tiene la posibilidad de encontrar un caso en que se pueda aplicar o no el concepto.
Ninguna teoría física puede esperar mejor destino que señalar el camino para la introducción de una teoría más comprensiva, en la que se integra como un caso limitado.
Es difícil que nadie que la comprenda realmente pueda escapar al encanto de esta teoría.
Asegúrate de echarles un buen vistazo; son el descubrimiento más valioso de mi vida.
Según mi experiencia personal, nunca he llegado a conocer la miseria de la humanidad mejor que como consecuencia de esta teoría y todo lo relacionado con ella. Pero no me preocupa.
La teoría es bella más allá de toda comparación. Sin embargo, sólo un colega ha sido capaz de comprenderla y [utilizarla].
Profesionalmente, los científicos y los matemáticos son estrictamente internacionalistas y vigilan cuidadosamente cualquier medida en contra de sus colegas que viven en países extranjeros hostiles. Por el contrario, los historiadores y los filólogos son en su mayor parte unos chovinistas impetuosos.
Uno no debería perseguir metas que se puedan alcanzar con facilidad. Uno debe desarrollar un instinto para aquello que casi no se puede conseguir mediante los mayores esfuerzos.
La naturaleza sólo nos muestra la cola del león, pero no tengo la menor duda de que se trata de un león, aunque, a causa de su gran tamaño, no se pueda mostrar por completo. Sólo podemos verlo como si fuéramos un piojo sentado sobre él.
No puedo encontrar tiempo para escribir porque estoy ocupado con cosas realmente grandes. Día y noche exprimo mi mente en un esfuerzo para penetrar con mayor profundidad en las cosas que he ido descubriendo gradualmente durante los dos últimos años y que representan un avance sin precedentes en los problemas fundamentales de la física.
Ahora estoy trabajando exclusivamente en el problema de la gravedad. […] Una cosa es cierta: nunca antes en mi vida me había preocupado tanto por algo, y he ganado un respeto enorme por las matemáticas, cuyas partes más sutiles había considerado hasta ahora […] ¡como puro lujo! Comparado con este problema, la teoría de la relatividad original es un juego de niños.
La «teoría de la relatividad» es correcta en la medida en que son correctos los dos principios en los que se basa. Como parece que son en gran medida correctos, la teoría de la relatividad en su estado actual parece que representa un avance importante. ¡No creo que haya obstaculizado el desarrollo ulterior de la física teórica!
Cuanto más éxito tiene la teoría cuántica, más absurda parece. ¡Cómo iban a burlarse los no físicos si fueran capaces de seguir el extraño curso de los acontecimientos!
Parece que la capacidad científica y las cualidades personales no van siempre de la mano. Yo valoro mucho más a una persona armoniosa que al experimentador o campeón de las fórmulas más dotado.
Las personas que han tenido el privilegio de contribuir en algo al desarrollo de la ciencia no deberían dejar que [la discusión sobre las prioridades] oscureciera su alegría por los frutos de la tarea común.
Una teoría física sólo puede ser satisfactoria si su estructura está compuesta de fundamentos elementales. En última instancia, la teoría de la relatividad es tan poco satisfactoria como, por ejemplo, lo era la termodinámica clásica antes de que Boltzmann interpretara la entropía como probabilidad.
Hasta ahora hemos aplicado el principio de la relatividad, es decir, la asunción de que las leyes físicas son independientes del estado de movimiento del sistema de referencia, sólo a los sistemas de referencia sin aceleración. ¿Se puede concebir que el principio de la relatividad también se aplique a sistemas que se aceleran relativamente los unos respecto a los otros?